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Capitulo 14: Mabui

 

Capítulo 14: Mabui

I

Las sirenas sonaban y el eco se escuchaba por toda la ciudad tan estremecedor porque para muchos esto que acababa de ocurrir era un atentado en un casi logrado magnicidio. Patrullas, oficiales y la elite de la policía se desplegaron en la búsqueda del auto intelectual de atacar al amado señor Uzumaki, un mortífero ataque que lo dejo con la vida colgando de un hilo.

La ambulancia que lo recogió en su estado moribundo en la estación del metro lo traslado al hospital de la misma industria Konoha, aquella que la corporación compro hace tiempo y donde la misma doctora Haruno era la medica en jefe. En cuanto recibió la noticia de quien era el ingresado de gravedad dejo todo lo que estaba haciendo y al paciente que debía atender en su itinerario para dirigirse hacia él.

¿Donde Esta, donde esta Naruto? —preguntaba mientras se abría paso a empujones entre todos los miembros del personal y otros pacientes que dejaron todo para acercarse a verlo una vez escucharon su nombre salir de los para médicos que entraron a prisa por el pasillo de urgencias—… Naruto.

Ha perdido mucha sangre, doctora Haruno. Tiene siete heridas de bala en áreas delicadas —informo en paramedico, antes de pasarlo de la camilla a una mejor cama en urgencias.

Detrás de ella, otro medico de alta estima y nivel equiparado con la doctora Haruno se abrió paso entre todos hasta alcanzarla, Sakura quedo perpleja en el estado moribundo que vio a su jefe, su amante y sobre todo su gran amigo. Satou Igou, su medico de nivel tomo las herramientas y el mando del personal, haciendo que los que sobraban se retiraran, solo se quedo con los miembros esenciales así como con la doctora Haruno—. Hay que operar, preparen el quirófano. Debe prepararse doctora… ¿Doctora Haruno esta bien?

Igou podía ver lo perturbada que ella estaba, sus ojos quedaron hechos piedras y su piel palideció antes de que él lo notara. Ver a Uzumaki Naruto inconsciente pero sobre todo cubierto de su propia sangre en toda su ropa y sus ojos cuando los reviso el doctor Satou noto como sus pupilas se dilataban ante la perdida de sangre. Una mascara de oxigeno conectada a su boca para evitar que perdiera el aliento y por ende el pulso. Solo podía ver ella como la muerte lo abrazaba, lo quería reclamar.

Sakura-chan… su cuerpo tembló aun más tras escucharlo susurrar su nombre en medio de los preparativos de su personal para llevarlo a la cirugía de emergencia.

¡Se desmayo! grito el doctor Igou—. Rápido, necesitamos operar ¡Ya!

Liberaron las ruedas de la camilla y todo el equipo condujo al magnate para salvarle la vida.

¡Igou! reacciono tarde, tuvo que sentir la mano de su colega tocando su hombro tras quedarse él atrás para hacer que saliera de su estado catatónico .

Doctora debe prepararse para la cirugía dijo, su voz calmada la sentó bien.

Busco su bata de operación y todo su equipamiento de ropa medica antes de dar un paso dentro del quirófano. Esterilizo sus manos todo mientras le temblaban, un nerviosismo que la recorría desde que lo vio; la doctora Haruno no sabia que le sucedía, no era el primer paciente que veía en un estado tan decadente, trato de calmar su mente pero esto no le funcionaba.

Estoy lista dijo Sakura, con herramientas en sus manos lista para empezar a extraer la primera bala cuando lo que debía pasar, paso.

Doctora Haruno ¿Que pasa? pregunto su colega en cuanto noto el nuevo ataque de nervios que tenía ella, sus manos le temblaban a mas no poder tan cerca de la carne expuesta de Naruto—. ¡Doctora!

Sufrió un desfallecimiento su cuerpo perdió el equilibrio y de no ser por el mismo personal el impacto que se hubiera dado en el piso del quirófano pudo haber sido de gravedad.

¿Que… que paso? por un breve momento y después recupero su estabilidad, sin embargo un segundo más tarde y mi madre termino desmayándose.

Pronto, llevadla a un lugar más seguro.

Pero doctor Satou, alguien debe hacer la operación dijo el primer enfermero.

Tendré que hacer la operación yo.

Y así la doctora Haruno tuvo que esperar fuera de la cirugía, ocupo un lugar en los asientos fuera de la sala donde los familiares debían esperar a su seres amados, ahora sabía como se sentía estar en aquellos asientos plásticos en la espera de su ser querido aunque no debería ser ella la que tendría que estar ocupando esos asientos. Solo se quedo allí mirando la puerta del quirófano sintiéndose impotente y rezando por su vida, mirando los segundos pasar en el reloj digital por encima a la espera de que todo saliera bien. Así como todo japón estaba sorprendido e incluso se detuvo la nación ante la noticia compartida por la misma vocera de Konoha industries en una conferencia de prensa montada ante esta tragedia que casi tira los activos en picada.

Aun no sabemos quien esta detrás de este atentado. La policía de Kyoto esta haciendo un gran esfuerzo para hallar al responsable de este ataque al CEO Uzumaki Naruto informaba la portavoz, Kushina Uzumaki. Ante la cámaras su porte era firme y profesional, pero cuando se quito de las cámaras se dejo caer para soltar las lagrimas ante la dura revelación de saber que su amado hijo (sobrino) estaba al borde la muerte.

¿Cuál es el estado del CEO, Uzumaki Naruto? pregunto un reportero de entre todos.

En este momento los cirujanos de elite de Konoha están poniendo su vida fuera de peligro. La cirugía aun esta en curso aun no tenemos información confirmada de su estado vital. Solo podemos decir que esta una situación delicada tuvo que revelar estos datos para no levantar sospechas ante los conspiradores del internet.

¿Hay alguna pista de los implicados en el ataque? ¿Alguna persona se a adjudicado como el autor de este ataque? pregunto un segundo reportero.

Sea quien sea esta persona permanece escondida como el cobarde que es dijo, mostrando un ceño fruncido en sus cejas—. Pronto será descubierto, arrestado y juzgado por este acto cruel tales palabras salieron de su boca como madre, pronto volvió a su papel como portavoz y termino con la conferencia.

Kushina se reunió con otras de las mujeres importantes que conforman el harem y se dirigieron al hospital pero quien llego primero que ellas sería la misma esposa de Naruto-sama, con ella sus hijos. Dejo de ver la conferencia de la televisión cuando su presencia hizo a la doctora Haruno salir de su miseria, aunque en realidad la primera en llegar fui yo solo que mejor le dejo ese privilegio a la esposa oficial de Naruto-sama y su familia, quería saber sobre el estado de mi madre luego de enterarme también del repentino ataque que la dejo incapaz de ser ella la cirujana de esta emergencia.

¡Hinata! mi madre se levanto de inmediato del asiento cuando escucho sus pasos en el corredor.

¡Sakura, Sarada!

Nos contó que vino tan rápido al hospital en cuanto se entero del ataque perpetrado a su esposo, solo había escuchado sobre un ataque armado en una de las estaciones del metro de la ciudad pero cuando escucho el nombre de su esposo en los titulares todo lo demás se detuvo para ella, vio las imágenes de como los especialistas subían a su moribundo esposo a la ambulancia ante la fuerte presencia policíaca y del cuerpo de seguridad privado de Konoha que los custodiaba. Cuando Kushina-san llego con las demás, Hinata-sama les recibió, la misma Kushina-san traía los ojos irritados de tanto llorar y quienes venían detrás de ella estaban tan conmocionadas de igual forma, así nos sentimos todas. Sintiendo como el mundo se caía a nuestros pies.

Sakura ¿Que haces aquí afuera? ¿No deberías estar en el quirófano? pregunto Hinata-sama en su momento, antes de recibir a su suegra en ley.

Aun estando afligida, enojada consigo misma les contestó:

Hinata, Himawari-chan lo siento mucho pero… miro sus manos y estas le seguían temblando—… mi mente, mis manos se bloquearon… en cuanto vi a Naruto y el estado en el que estaba yo… simplemente no pude operarlo, no se que me paso.

Casi se desmayá dije por ella, tuve que entrometerme al ver como volvía a ser presa de una ataque de pánico, así parecía—. La tuvieron que retirar de la operación, el doctor Satou es quien esta salvando la vida de Naruto-sama.

Lo siento mucho, Hinata la voz de mi madre temblaba—, si supiera que me paso.

Se llama ataque de pánico.

¡Tsunade-sama! vino, luego de dejar a Kushina y Mei con Himawari a distancia, a espaldas nuestras. Aun en una momento desesperado no dejaba de lucir elegante como siempre, con un atuendo ejecutivo rojo en su saco y una modesta pero ajustada falda a su cuerpo. El aura superior que desprendía al ser ella la verdadera primera esposa de Naruto-sama.

Niña luego hablo a la señora Hyuuga—. Satou Igou es un médico de fiar, Hinata. Es un cirujano al que considero por poco incluso mejor que Sakura, Naruto esta en buenas manos.

Pero no lo entiendo miramos a la doctora Haruno—. ¿Porque mi cuerpo reacciono así?

Vamos tranquilizate se acerco a ella y le puso las manos en sus hombros—, no pienses en eso ahora.

Fueron casi dos horas de cirugía, la puerta se abrió tras el cambio de la color en la farola del quirófano en señal de que la operación había finalizado. El doctor Igou salió, se quito el cubre bocas y soltó un fuerte suspiro de alivio. Al ver que la atención de todas caía sobre él, nos sonrió de alegría.

Hola… dijo primero—… Hay buenas noticias, el señor Uzumaki esta fuera de peligro.

¡Gracias al cielo! Kushina se dejo caer ante el contento, fue sostenida por las demás.

Doctor usted es un ángel exclamo igual de aliviada, Hinata-sama, mostró respeto con una reverencia al hombre aunque él insistió que no era necesario.

¡Papá esta a salvo! grito Himawari con lagrimas.

No exactamente mato las esperanzas, así hizo—. El señor Uzumaki esta a salvo, pero dadas las heridas esta en un estado débil. Perdió mucha sangre, se le estará haciendo transfusiones pero hasta completar estará en un coma inducido.

¿Por cuanto tiempo?

El tiempo que sea necesario. Puede ser de uno o dos…

¿Días o semanas?

Incluso pueden ser tres o cuatro.

¿Meses?

El señor Uzumaki es de un tipo de sangre inusual, lo que había fue usado todo para la cirugía, ya contactamos al banco de sangre para hacer las transfusiones pero la cantidad es contada, buscaremos donadores habrá suerte si los conseguimos en los primeros días.

Noticias de esperanza vacías, solo nos quedaba esperar. Adrian, solo esperar.


II


Habían más guardias y policías en el hospital que en una prisión de máxima seguridad de estados unidos, querido me contaba Sarada-san, nos encontrabamos en uno de los parques de la ciudad, uno cercano al mismo hospital que fue receptor del magnate en el día de su casi logrado magnicidio solo por el gusto de ella por recordar aquellos pesados días.

Puedo imaginarlo conteste, en mi mente miraba el techo del hospital y me proyectaba en una imagen visual a mas de una veintena de francotiradores montados cada dos metros, un par de helicópteros sobrevolando constantemente y con iluminaban las calles con dos linternas militares integradas a su cuerpo.

No sabes como nos sentíamos dijo—. Por un pequeño lado nos sentíamos felices al saber que estaba a salvo, por el otro lado y en mayor medida nos dolía verlo en ese estado delicado en el que tuvo que caer. Nuestro mundo se nos derrumbaba.

Ciertamente nunca e sentido una angustia como la suya. Me separe de mi familia luego de que ellos les disgustara la idea de que yo eligiera el periodismo como profesión en lugar de seguir con la tradición de ser egresado en leyes.

No te deseo un mal como me miro, esa dulzura en sus ojos hizo que mi corazón latiera en una dura confusión de amor por ella. Dios, cada segundo que pase a su lado me hacia sentir confuso durante nuestra corta relación—. ¿Sarada-san?

De pronto se recargo contra mi pecho ahí en el banco del parque, los dos miramos en la misma dirección donde los recuerdos de mi amada vino la agitaban.

¿Como nos sentimos ese primer día? siguió con su relato—. Mi madre se sentía fatal, como una inútil. Hinata y Himawari-san quedaron devastadas, para ellas Naruto-sama aun tenia la vida colgado de un hilo. Yo la consolé y ellas se consolaron una a la otra. Tsunade-san se hizo la fuerte ante todas pero en cuanto se apartó se soltó a llorar, contuvo su voz, se tomo un momento para calmarse, le llamo a sus hijos que tenía con Naruto-sama para decirles que su padre estaba vivo, que no se preocuparan.

¿Que ocurrió con Samui y la señorita Konan? pregunte, en un intento de hacerla salir de ese momento triste.

Fueron atendidas por heridas menores. Razón por la que Tsunade ordeno reforzar la presencia de los guardias, con las dos lideres del cuerpo de seguridad incapacitadas, solo un alto número de paramilitares aseguraban la supervivencia de Naruto-sama. Kushina fue quien si se quebró en llorar al verlo postrado en la cama allí en recuperación, su amado hijo. El hombre que todas amabamos. Cada una de nosotras contuvo las lagrimas y los sentimientos de dolor cuando supimos decía—, unas por no revelar la verdad a sus esposo e hijos, otras por que no podíamos dejar saber al publico que eramos sus mujeres en ley.


III


Me contó que le fue suministrado un suero intravenoso durante sus días en coma, los guardias en las puertas armados con rifles automáticos se veían mas preparados que soldados del servicio secreto de la casa blanca, eran directamente soldados de Konoha que del ejercito de autodefensa. Las acciones de Konoha industries se mantenían a flote pero colgando de un hilo, este atentado dejo en cuestión de efectividad el servicio militar privado que él vendía a gobiernos y empresas. Si bien Momoshiki no logro matarlo, casi logra que el valor de un imperio capitalista sea el clavo que sellara su tumba.

Por orden de la doctora Haruno vigilaba el estado de Naruto, las primeras transfusiones de sangre que llegaron se las colocaron, aun necesitaba días para reposar ante el dolor que seguramente estaba padeciendo en ese sueño. Día y noche se la paso vigilando al señor Uzumaki, incluso quedándose a dormir a su lado, salvo durante los tiempos de visita de los familiares.

¡Por favor papá, despierta pronto!

Hija, no llores, él se recuperara. No nos abandonaría tan fácil dijo Hinata-san.

Decidió salir de la habitación privada que le dieron a Naruto-sama y se alejo por el pasillo, los guardias ni siquiera voltearon a mirarla. Su misión, su pago estaba primero. Mi madre la siguió porque sabia bien que ella no se encontraba bien emocionalmente.

Himawari yo me quede con ella. No me espere que se arrojara a mi para ser abrazada, hay que entender que necesitaba el consuelo de alguien.

Perdona, Sarada. Pero no puedo ver a mi padre en este estado.

Él despertará, Naruto-sama no puede morir tan fácil.

Agradezco que estes aquí conmigo, te considero una amiga. Se que trabajas con mi padre como su asistente, pero en lo personal te considero como una hermana mayor me sonreía luego de haberme soltado. Mamá dice que eres muy apegada a él.

¡S-si!

Si Himawari hubiera sabido de cuan apegada era a él como te he contado, Adrian. Salí de la habitación pues comencé a tener imágenes vividas en mi cabeza de los muchos encuentros sexuales que tuve con él, más los que vendrían después. Mis recuerdos se calmaron cuando llegue en un pasillo solitario, en el siguiente pasillo allí estaba mi madre conversando con Hinata-sama. Una disculpa por haber fallado a Naruto-sama aun cuando su vida ya no estaba en peligro.

Quiero disculparme Hinata comenzó la doctora—, no se que paso conmigo ese día. Mi mente, mi cuerpo… todo se bloqueo en mi.

Por favor, Sakura. Ya detente.

Es que no puedo quedarme tranquila dijo—, si hubiera sido yo la que lo tratase, Naruto no estaría en este estado.

¡Te digo que ya basta! dio una fuerte pisada. Por suerto solo estaba yo para escucharla también, después de respirar, se calmo—. Solo para Sakura. Tengo suficiente con saber que Naruto esta en coma y que hay algún tipo peligroso por allí que intenta matarlo como para ponerme a contar cuantas perras en celo tiene mi marido haciendo fila para verlo.

¿Que… que estás diciendo?

La doctora se echo para atrás, pero la señora Hyuuga no la dejo apartarse por nada.

No necesito preguntarte porque no pudiste operarlo porque yo lo se.

¿Que cosa? No se de que hablas.

Ahora veo de donde lo heredo Sarada, de ti eso me hizo temblar hasta mi—, Tsunade lo dijo, sufriste un ataque de ansiedad pero para que un medico sufra un ataque así a causa de un paciente muy cercano a él.

Pues… sabes que Naruto es un buen amigo mió.

Se que cuan cercanos son, Sakura. Se de las largas reuniones que tienes con mi esposo en su oficina. Al igual que todas esas putas que están afuera de su habitación llorando por él cuando Hinata-sama se enoja, las venas que conectan a sus pupilas sobresaltan en su piel.

Hinata…

¡Cierra la boca, perra roba maridos! calma su rabia—. Suficiente tengo con preocuparme por la salud de mi esposo que por ponerme a contar cuantas son las putas que Naruto tiene afuera de oficina esperando a que tu salgas para entrar. ¿Que creías que yo no tengo la menor idea de como la vive mi esposo? Naruto no lo sabe que yo ya se que son para él camino de largo junto a la doctora Haruno quien quedo petrificada al igual que yo desde mi evidente escondite—. Perra roba esposos, veo que eso es algo que Sarada heredo bien de ti.

—… Hinata para el momento que pudo voltear y dirigir una suave palabra, ella ya se había alejado lo suficiente, y yo me escondí. No quería saber que me diría.

Si le dices de esto a alguna de ellas o a Naruto, créeme lo que sucederá será peor de lo que te puedas imaginar nunca sentí tanto miedo, mucho menos llegue a creer que esa mujer podría ser tan aterrador. Bajo ese rostro de buena madre y dulce, cariñosa y compresiva esposa se esconde un ser muy aterrador.

Creíamos que era un secreto bien guardado, que la revelación hecha por aquel criminal en un intento de destruir la fragilidad de la familia de Naruto-sama era la primera vez que el secreto salía a voces ¿Desde cuando tenia conocimiento de la vida sexual de su esposo? O peor aun ¿Como sabia quienes son las que conformaban su harem? Saber el secreto seria mas mortal que dejar saber que Naruto-sama era un mujeriego en realidad. Y si preguntas que porque actuaba fingiendo ignorancia, bueno eso puede ser un saber mucho peor.

Fueron tres largas semanas Adrian, tres malditas semanas que se sintieron como una eternidad en los que parecía que Naruto-sama no despertaría nunca, en ningún momento la guardia privada de Konoha bajo la guardia y tampoco hubo gran avance de parte de la policía por descubrir la identidad de Momoshiki en su momento, muchos motivos por los que seguir llenándonos de preocupación por él. Yo lo visita, Tsunade-sama, Mei-san, Kushina-san… vaya todas nosotras le visitábamos ¿Excusa? Se asigno un líder temporal para Konoha industries mientas se esperaba su despertar. Shikamaru Nara, su vicepresidente ocupo su lugar, eso lo supo todo el mundo. Las dos accionistas de Konoha dijeron que a pesar de estar él al mando todo informe de las líderes de las ramas empresariales que componían a la marca tuvieron que presentarse ante él y dar el informe correspondiente, la excusa legal y publica perfecta para reunirnos como sus esposas secretas, estar a su lado y sufrir por él.

Naruto, mi querido Naruto por favor. Tienes que despertar —decía con los ojos secos de lagrimas pero no de dolor, le tomaba de las manos y rezaba en su nombre—. Lo ultimo que quiero escuchar de ti es que no vas a despertar, no quiero que me dejes sola como Minato.

Como su asistente personal, yo era la única que pasaba todo el turno junto a él en el cuarto era otra la que tomo mi papel con Shikamaru-sama en mi auscencia. Una decisión que tomo Hinata-san al ser ella dueña de una pequeña parte de las acciones de Konoha.

Kushina-san, por favor tenga cuidado con él había apretado tan fuerte sus manos que temí que llegara a romper la aguja intravenosa del suero puesto en su mano, conseguí retirarla y le dije—. Será mejor que la lleve a su casa.

Allá en la puerta nos esperaba la siguiente en turno de visitar a nuestro señor.

¡Mabui!

Sarada, hola. Kushina-san su rostro lucia triste y agotado a pesar de esa sonrisa—. ¿Que pasa?

Nada, voy a acompañarla devuelta a su casa dije—, vienes a rendir tu informe con el jefe, adelante puedes pasar no voy a tardar en regresar. Espero.

Solo con mi autorización los guardias se apartaban, su comportamiento se equiparaba con el de la guardia real británica. Tan serios y misteriosos.

Descuida, no me apartaré de Naruto-sama.

Adentro, a solas por fin con él lo primer que haría sería dejar salir de su pecho ese dolor, se compuso y camino hacia él en la oscura habitación de vidrios polarizados y blindados mandados a cambiar por ordenes de Tsunade para mantener su seguridad desde el exterior aun con todas las medidas. Se acerco con toda calma hasta quedar a su lado, acaricio su rostro mientras se sentaba y solo un momento después se la quito. Limpio su ojo antes de mirarlo otra vez y torcer sus labios dejando salir sus emociones.

No puedo soportar verlo así, Naruto-sama le decía, tantas lagrimas salieron de nuestros ojos que ya no quedaban más que la triste, su templanza se fracturo—. Es un tortura verte en este estado, mi amor.

Con cautela, pero sobre todo cuidado Mabui se acerco y deposito sus labios casi todo su ser le ponía encima y luego se alejo.

Aun recuerdo la primera vez que nos conocimos en ese ascensor, fue amor a primera vista y no tuvimos descaro en usar tu cuerpo para decirme todo lo que sentiste por mi en ese momento. Fue tan erótico llevo su mano a su corazón—, la forma en la que me abrazaste y la forma frenética con la que empujabas hasta liberar todo. No la olvido, sabes. No sabes tampoco lo alegre que me sentí cuando me ganaste para ti. Ahora se lo que sentía los esclavos cuando una persona buena los compraba para liberarlos de su esclavitud.

Esta es su historia con Naruto-sama, la de su amada chocolate de cabello plateado.


IV


Antes era un secreto bien guardado, ahora es conocido por todos que gente de mucho poder y dinero tiene gustos como adicciones mucho más polémicas que cualquier persona que consuma alguna droga que se venda en un club nocturno. La droga más adictiva las personas que componen la elite es: El sexo. Una adicción mas intolerable que la cocaína según la doble moral de la sociedad.

Antes no le servía a Naruto-sama, Mabui estaba al servicio de un hombre cuya adicción por la carnalidad estaba por encima de los estándares suyos. Al igual que mi amado señor, él posee una habitación especial donde lleva a las damas que componen su intimo circulo donde juega con ellas como si realmente solo fueran juguetes sexuales. Era ahí donde solía llevar a Mabui, la desnudaba y la ataba de sus muñecas detrás de su espalda, una habitación iluminada por una tenue luz magenta gobierna en su calabozo sexual lo que hace sus juegos más eróticos.

¡Vamos, vamos, vamos! empujaba su hombría que había incrustado en el ano de Mabui mientras le proporcionaba fuertes golpes de su mano sobre su trasero, un toro muy aterrador—. ¿Que pasa? Aprieta más el culo, perra.

Si, Raikage-sama… dijo, con más dolor que placer.

Las piernas las tenia flexionadas, su trasero empinado y su rostro miraba tan cerca al piso. Podía ver como sus pechos le colgaban y se agitaban con la fuerza del terremoto sexual que la atormentaba para gusto de su señor, mechones de su cabello se despeinaban con el sudor que había en todo su cuerpo, su visión se volvía distorsionada, la gobernaba el mareo y tal vez la pronta sensación de desmayarse.

Por favor, Raikage-sama… mi culo, mi culo no va a resistir mucho tiempo… el tamaño de su hombría era comparable con la de Naruto-sama, pero él se movía con mas brutalidad que él.

¿Me pides que pare? se detuvo y la jalo de su cabello, la hizo levantar su cuerpo como su rostro para que lo viera por encima—. Vuelve a repetir eso, Mabui. Quiero escucharte suplicar.

La punta de su polla que fuera de su culo y la volvió a incrustar en su ano de un solo movimiento desgarrador que hizo que ella gimiera de mucho dolor que poco después se convirtió en placer humillante.

...Por favor, Raikage-sama gritaba de placer doloroso.

Paso a sostenerla de sus manos atadas sin detener su impulso salvaje.

Cuando vas a entender que yo soy quien decide y no tú. Solo eres un juguete para mi y voy a usarte hasta que me aburras el eco que producía el martillo del Raikage era lo único que podía pensar la pobre morena.

Ella estaba al limite, su mente no podía procesar ningún pensamiento, su culo quedaría tan abierto que cuando fuese al baño le sería tan fácil evacuar. No es que lo disfrutara pero su cuerpo reaccionaba de acuerdo a la naturaleza del acto sexual, su vagina salpicaba el piso, cada segundo que pasaba el charco entre sus pies se hacia más grande. Las paredes de su ano abrazaban con mayor fervor la polla del Raikage, le bautizaría su interior muy pronto.

¡Aprieta más, Mabui. Voy a llenarte hasta vomitar! su pelvis le fulminaba con ese aumento de velocidad—. ¡Aquí voy, aquí voy zorra!

¡Si, Raikage-sama!

Un ultimo empuje y la punta de su hombría llego a un nuevo rincón de su apretado agujero, el disparo que hizo desbordo a los pocos segundo cuando liberaba, parecía pintura que caía entre los pies, los muslos tensos de Mabui reflejaban el calambre que le procedió después de una dura sesión de sexo.

Vamos, toma todo mi semen y no lo desperdicies fue la ultima liberación que hizo dentro de ella—. Ha… que fantástico.

De un solo estirón deshizo el nudo de las muñecas de Mabui, ella cayó al suelo liberada por fin del placentero tormento. Puso sus palmas para no darse de rostro, más solo unos segundos que se dio para respirar y se dejo caer por completo al piso, respiraba de manera tan pesada luego de ser asfixiada de tan brutal sexo al que la sometía a diario.

Por fin… se acabo.

¿Que dices? Aun te falta que me lo limpies vacilo el Raikage, camino hasta ella con su tercera pierna por delante, volvió a tomarla del pelo como un pedazo de basura y la levanto por la fuerza sin hacer esfuerzo alguno. Su hombría quedo frente al rostro de la morena derrotada—. Que esperas, mi pene no va a limpiarse solo.

Si, Raikage-sama.~

¿Terror o dominación? Sonrió a pesar del miedo que le tenia a él cuando la llevaba a su calabozo, pero con esa sonrisa Mabui puso la cabeza del aparato de su jefe dentro de su boca, un masaje que empezó dandole con la punta de su lengua, adentrando poco a poco su dote más profundo de sus labios. Con ambas manos le sostenía su densa vara mientras le limpiaba cada pulgada de su dominio, se coloco de rodillas para darse más comodidad y hacer ruidos obscenos con el raspado de su lengua. Él sentía cual conquistador teniendo a esta diosa de chocolate a sus pies, era una de sus favoritas y él amaba todo sonido que salía de su boca cuando la sometía a sus deseos.

No le miraba nunca cuando le gratificaba, eso solo levantaba su ego pero cuando Mabui cometía el error de cruzar sus ojos con los del Raikage él la tomaba por detrás de su cabeza y empujaba su aparato a garganta profunda de su plateada asistente, después de todo ver el maquillaje arruinado en su rostro le fascinaba por igual, el delineador le caía en gotas gracias a sus lagrimas.

Eso es preciosa, sigue así que ya casi… engullo su hombría más profundo hasta devorarla de raíz, saco fuerzas de donde ya no tenía ninguna y fue succionando a un ritmo muy intenso—… ¡Si! Eso se siente bien.

La cantidad de esperma que salió se escapaba de su boca y aun cuando tenia su polla hasta lo más profundo que llegaba de su garganta. Saco su aparato, exigiendo que le enseñara la boca abierta con el mar blanco que libero, le exigió decir cuando le gustaba su semen estando y solo después le dejo beberlo, aunque no pudo con tanto en su boca.

¡Puaff! Mabui trato de beberlo más no pudo y termino por vomitar todo al piso, un batido blanco que ahora cayó a sus manos una vez aterrizo así de nuevo.

Mira el desastre que haces ¿Vas a dejarlo así? Que esperas para limpiar.

Si… Raikage-sama…

No sabes otra cosa que decir, tonta le dio un fuerte pisotón en su espalda lo que la obligo a caer al suelo a la pobre mujer. Solo le quedo de otra que pedir disculpas a su excelencia.

Se levanto un momento después y como la buena mascota que era comenzó a lamer su semen en el piso, limpiando cada centímetro sucio hasta dejarlo brillante por su saliva. Él estaba satisfecho pero sobre todo enorgullecido de su poder sobre ella.

Alguien abrió la puerta del calabozo, sin embargo no le preocupo al Raikage quien era la mujer que apareció del otro lado, apareció ella con una sonrisa sin importarle Mabui y como se encontraba, le pareció bien lo que hizo su esposo pero sobre todo le parecía agradable. Su mujer camino hasta él, con cariño se arrincono a su esposo y tras darle un beso muy cariñoso que él le devolvió, todo visto por las sombras en el suelo por Mabui.

Querido ¿Ya terminaste?~ date prisa que los invitados están por llegar.

Claro querida ella se dio la vuelta y en una mirada coqueta el Raikage le dio con su mano en sus glúteos lo que le pareció coqueto a su esposa—. Date prisa y termina de limpiar este desastre.

Si, amo…

Una hora más tarde en la sala de casa del mismo Raikage en la gran torre de Kumagakure que abarca todo los dos últimos pisos, un peculiar grupo de invitados llegaron para beber y apostar con mucha elegancia, personas de poder que son figuras publicas de gran influencia como de dominio empresarial e incluso político. Como un club de amigos cada tanto se reúnen para apostar dinero de sus empresas ganar más o perder lo suficiente, pero sin sentir preocupaciones, aquello cuanto perdieron lo recuperan en dos horas de manufactura de sus marcas bien conocidas.

Miren y lloren, bobos el Raikage revelo su mano luego de que pagaran los otros por ver. La suerte estaba echada para él.

¡Mierda!

Oh, no. Esta no es mi noche.

Uno a uno sus oponentes se fueron hacia atrás mientras que el moreno reía embriagado en su victoria y con sus brazos como troncos de árbol tomaba todas las fichas de la mesa, el monto a su lado era excesivo que un solo kilo más de todas esas fichas podrían desequilibrar la madera y hacer que todo caía al suelo.

La suerte esta echada para mi, tontos su risa era el enojo de los demás, la enviada los llenaba.

Ese es mi esposo.~

En su regazo, su mujer lo abrazaba con su brazo izquierdo por detrás de sus hombros riendo con él y en su otra mano ella sostenía el vaso lleno del licor de su esposo donde ella también le bebía. La escena empalagosa era una semilla amarga para la mala racha de sus invitados, solo podían sonreír deseando que ya se acabe.

Parece que no solo heredaste el puesto de Tsunade como el CEO de Konoha sino también su mala suerte para el juego, Naruto.

Así parece, viejo el rubio comenzó a barajar de nuevo las cartas por todos, desafió al Raikage con una filosa mirada y una sonrisa presuntuosa—. Oh tal vez me estoy dejando ganar.

Dejo el maso en medio de la mesa y bebió de su propia copa, le miraba tan fijamente como si esperase poder leer su siguiente movimiento, aun cuando ni siquiera se han repartido las cartas. Su vaso vació fue llenado por su linda cuñada, días aquellos en los que ella era su asistente (su mascota), un muy atractivo atuendo revelador de coneja de revista era lo que llevaba encima, un leotardo negro ajustado con los brazos y hombros descubiertos al igual que el tallo de sus piernas, suaves zapatillas negras tenia puestos así como una diadema en la cabeza con falsas orejas para hacer del conjunto más evidente.

Cada uno de los invitados, varones sin excepción habían venido acompañado de una bella dama la cual les servía como su camarera personal en la habitación, uno de ellos vino con dos damas bien bendecidas en su pecho; atuendos idénticos para todas ellas salvo para la esposa del Raikage, la que llevaba puesto tal conjunto era Mabui, quien volvía con más bebidas para su señor y su mujer, montado todo en una bandeja. Nada de lo que había vivido hace poco parecía haber ocurrido según su rostro.

Muchacho deja de alardear tomo el nuevo vaso que Mabui le dio y de un solo trago se acabo todo en el—, no tienes tanta suerte. Tal vez si tuviste la suerte de cogerte a Tsunade y a Mei pero eso no significa que tengas esa misma suerte en esta mesa.

¿Celos o envidia? Porque no duplicamos la apuesta, Raikage.

¿Quieres jugar con fuego muchacho? bromeo, pero acepto el reto y como era su casa, eran sus decisiones—. Hagamos la apuesta más interesante.

La mirada del señor Uzumaki había cambiado, los ojos del Raikage se posaron sobre su adorable cuñada y Hanabi pudo sentir sus intereses desde el primer momento, un gesto de saboreo del hombre de chocolate e hizo que la joven temblará de miedo. No lo conocía pero tenía entendido que el Raikage, su pasión estaba en un enfoque diferente al de su cuñado. Él se dio cuenta y los celos le llegaron de inmediato a Naruto, Hanabi Hyuuga era suya.

¿A quién estas mirando exactamente? pregunto disgustado.

A tu linda asistente dijo sin rodeos—. Seria una buena adquisición. ¿Que te parece esa apuesta? Tu linda asistente para mi colección personal.

¡¿Que?! sintió el abrazo del miedo, incluso el paso que dio para atrás casi hace que se tropezará de espaldas.

No rompió su postura aun cuando por dentro temía lo peor, aun cuando sentía que la historia se estaba volviendo a repetir como en los días que era él, asistente de Tsunade y lo aposto contra Mei.

Hecho.

¡¿Eh?! entonces Hanabi se le acerco, le hablo al oído ante semejante barbaridad—. ¿Naruto, que estás haciendo?

Calla, las apuestas no hablan todos le escucharon, su tono serio casi era tomado por un remate de chiste ante el giro de eventos en la velada—. Si yo gano, me darás a tu linda secretaria. Sería delicioso tener un buen chocolate en mi propio harem.

Ella quien parecía perdida en sus pensamientos los abandono cuando su subconsciente le hizo voltear y prestar atención al nuevo juego que había en la mesa de poker, Naruto le miraba con una gentil sonrisa lo que la hizo recordar cuando lo conocía, ese momento mágico lleno de libertad a pesar de haber sido unicamente un encuentro entre ambos. Los ojos de la morena plateada brillaron por un fugaz momento cuando se cruzaron con los del señor Uzumaki

¿Chocolate, hablas de Mabui? ¿Porque la querrías? Tengo a mejores que ellas en mi lista personal el Raikage no comprendía.

La basura de un hombre es el tesoro de otro.

Bien, si eso quieres sonrió—, juguemos.

Uno de los invitados tomo el mazo de cartas y lo barajo una vez más, repartió siete cartas a cada uno sin mirar y coloco el mazo de nuevo en la mesa cerca suyo, así comenzó el juego. Mientras que unos estaban expectantes de quien se llevaría la victoria en este interesante ultima ronda, una conejita miraba con miedo quien sería el ganador mientras que otra esperaba que el oponente consiga la victoria. Uno ponía una carta sobre la mesa y tomaba otra y su oponente hacia lo mismo. Las cartas entraban para salir otras a una velocidad que no entendían, no era un juego de ajedrez eran cartas, los invitados trataban de contar que cartas tenían cada uno conforme los veían dejar pero los cálculos no eran tan veloces como las manos de los dos.

Sus rostros carentes de toda expresión para mantener oculto el poder que estaban acumulando en sus manos, los minutos pasaban más rápido que un partido de futbol solo faltaba un comentarista para hacer que los invitados no les comieran las ansias al apostar entre ellos quien iba a ganar.

¡Je! alardeó el Raikage en un momento inesperado—, parece que mi suerte será para toda esta noche. Mira y llora, Naruto.

Se jacto al mostrar las cartas que tenía en su mano una clásica mano de cinco As, con todas las cartas contadas a pesar de tan alta velocidad el Raikage diría con mucha confianza.

Hijo de…

Parece que tienes un nuevo dueño, Hanabi-chan, descuida te daré una muy cálida bienvenida a mi colección.

...Eso quisieras, viejo exclamo Naruto actuando con mucha modestia, lo cual hizo que su oponente sudara al igual que su esposa, al igual que Mabui y de los demás invitados en la mesa que pagaban a quienes creían que el Raikage había ganado, se detuvieron—, lo lamento pero mi querida Hanabi-chan no va a ningún lado.

Pregunto entonces sobre que estaba hablando Naruto y él sin ninguna pizca de duda, la mano que puso sobre la mesa, la mano más poderosa e invencible que podía vencer la iconica jugada que le toco al Raikage,

Una escalera real. Eso es imposible, conté bien las cartas.

Tal vez debas volver a contar sonriso, conteniendo la risa—. Parece que es Mabui la que tiene un nuevo amo esta noche.

Detrás del moreno hombre la morena miraba creyendo que esto que veía era un sueño, pero las cartas que ella observaba en la mesa eran reales y su felicidad no salia tan fácil ante este hecho inaudito. Lo cual será un acto ilegal al tratarse de un posible caso de trata de personas pero para hombres como ellos, esto erá más un hecho oficial que algo ilegal de lo cual preocuparse.

Él gano, realmente verdad gano dijo Mabui en un susurro que el mismo Raikage logró escuchar, eso le causo molestia al mirar de manera no tan disimulada la sonriente expresión de su mascota.

Parece que tu suerte ya se acabo por esta noche, Raikage.~

¡Hiciste trampa, cabrón! y tenia sus razones—, esa carta ni siquiera es una “A” es la tarjeta de juego que viene con el mazo de cartas.

Bueno, según el mismo fabricante escribió que esta tarjeta cuenta como una carta más, un As en especifico no sintió vergüenza en levantar la carta y mostrarla a todos que estaban incrédulos, uno de los invitados la tomo y leyó dicha indicación impresa:

Si dice aquí que esta carta cuenta como una más.

No digas tonterías, Phenex le quito el Raikage la carta y la leyó el mismo, quedo perplejo ante tal regla estúpida—. ¿Quien fabrico estas cartas? Para darle un golpe

Empaca tus cosas Mabui-chan, tienes un nuevo dueño ella se ruborizo cuando lo oyó, la apuesta en la mesa era real y todo el dinero que se apostaba en dicha mesa se perdía en realidad así como todo lo que se apostará, posesiones o personas.

¡Si, Naruto-sama! su emoción estaba expuesta, lo cual no le gusto para nada al Raikage.

Por dentro estaba haciendo coraje, ardía en rabia pero ponía toda su voluntad para no estallar de ese coraje, su esposa lo hacia controlarse pero no como una mujer gentil con su esposo, sino demostrando estar muy acostumbrada a los arranques de ira del Raikage, los cuales siempre conseguía controlar. }

Esa noche las cosas cambiaron para Mabui, pasarían a ser mejores. Aunque fueran por un tiempo muy corto.


V


Es el relato que la misma Mabui me contaría tras una noche de fiesta, mientras que Naruto-sama se iba a divertir con tres de sus damas por separado, ella y yo armamos un trió lesbico en su casa con Shizune, claro que yo fui la sumisa. Un lindo recuerdo que vino a nuestras mentes cuando me dejo entrar a su hogar y tomamos un respiro después de estar en vela por Naruto-sama en el hospital, mi madre se quedo con él cumpliendo su rol como la doctora encargada de su seguridad, en parte por el impacto emocional que le dejo la revelación de Hinata-sama le dejo cuestionándose muchas cosas que sabía en su momento. Tsunade y Mei para asesorar a Shikamaru mejor de lo que nunca entrenaron a Naruto-sama.

¿Recuerdas de cuanto te conté que gano esa partida? contaba con un feliz añoro, bebiamos una tasa de te en su sala.

Si, lo recuerdo bien Mabui-san sintonice la misma sonrisa pasiva que ella tenia

Haberlo visto ganar fue lo mejor que me paso en la vida dio un trago a su vaso antes de seguir.

Naruto-sama también tiene gustos fuertes, aunque no me puedo creer que el Raikage este a un nivel mucho mayor al suyo en la dominación me ruborice de mis propias palabras cuando miraba mi reflejo en el vaso—, no quisiera probar un nivel tan alto sino es con él.

Él es un dios del sexo comparado con el Raikage, él queda como un bárbaro salvajedijo frunciendo el ceño en la ultima frase—, Naruto-sama te hace sentir flotar en las nubes del placer, pero el Raikage te tira al fondo del pozo y te ahoga hasta parecer que quiere matarte, aun así su propio harem se inclina ante él como nosotras con nuestro amado señor. Hay mujeres que les guste que las traten como un pedazo de carne y luego están las mujeres que se arrodillan ante el Raikage para chuparle su pene.

Se ve que lo odias vacile sintiéndome incomoda—. Aunque sigo sin creer que ellos sean tan distintos, al final personas como ellos son más parecidos de lo que se distinguen, dicen que la civilización es artificial, la barbarie estado natural del ser humano, la barbarie siempre triunfará.

¿Robie E. Howard? se sorprendió—. No pensé que te gustará la espada y brujería, Sarada-chan. Nuestro querido señor es un barbaro de tiempos modernos, pueden aparentar ser de lo mas respetuoso y educado pero ante la más mínima de dejar libres sus pasiones, ellos se liberan.

¿El Raikage también entra en esa metáfora?

Si, aun él esta en un rango muy distinto. ¿Sabes que paso con Hanabi después de molestarse por haber sido un objeto de apuesta para Naruto-sama? le pedí que me contará—. La pobre la paso bien diría yo, luego de tener una pequeña discusión al respecto pero en Shizune tiene una copia de las fotos que le tomo Naruto-sama luego de hacer una de sus obras de arte en ella.

Saco la fotografía de un álbum, con su hija durmiendo en su habitación ella no tuvo problemas en abrir el contenido prohibido de dicho libro, una foto del rostro Hanabi donde aun llevaba puesto aquel disfraz de coneja, su boca bañada en semen de Naruto-sama y por dentro también mientras levantaba el dedo de en medio con esa sonrisa que traía. Una segunda foto la mostraba empinada en la cama con el trasero levantando por sus rodillas y tanto su vagina como su culo estaban abiertos desbordados en semen sobre la cama.

La ultima foto era de ella sentada de piernas abiertas sobre el mismo suelo dejando ver como todo el esperma de su amado cuñado se drenaba al piso, Naruto-sama estaba parado a su lado mientras le jalaba del cabello, una sonrisa sumisa más grande que la anterior, un doble signo de paz en sus manos y sus pechos estaban expuestos por encima de su leotardo, casi todo su cuerpo estaba impregnado en su baño blanco.

Parece que la paso bien.~

Una vez viví lo mismo con él, Adrian. Me tenía atado todo mi cuerpo y mis ojos vendados, lo primero que hizo fue poner su pene en mi boca hasta el fondo para follarme así mientras se comía a besos mi vagina. Eso es lo primero que recuerdo por que todo lo demás fue tan intenso que cuando me di cuenta me estaba tomando fotos luego de tanto sexo para su colección de obras de arte. Todo mi cuerpo bañado en su semen mientras mis ojos eran cegados por la luz de la cámara.

Esa noche tome un descanso de estar cuidando a nuestro señor, me quede para escuchar más relatos de Mabui con él y me volvió a contar su historia, aquella que te estoy contando a ti para que lo compartas con él mundo.


VI


Y la historia volvía a rimar, así como Mei Terumi gano al joven Naruto Uzumaki hacia tiempo para tenerlo como su gigolo, él ahora tenia en su harem a una nueva adquisición que valoraba mucho. Así se lo describía Mabui a la favorita de las asistentes que tuvo aquel poderoso hombre, la vida de la morena cambio de un día al siguiente como si se tratase de magia. Como si un caballero blanco de dudosa moralidad hubiese llegado para salvarla de su tormento para llevarla a uno donde el tormento era más placentero.

Señor Uzumaki no sabe lo honrada que me siento por estar a su servicio en Konoha dijo Mabui con una reverencia alegre, estaba en el interior de la oficina de Naruto y ella prestaba atención a cada detalle, como si una consorte hubiese sido llevada de un reinado de oriente a occidente, en tiempos de apogeo de los reinos europeos.

Deja las formalidades querida exclamo, cerró el equipo portatil en el que estaba trabajando, se puso de pie y se aproximo hacia ella con mucho agrado—. Mabui, tu y yo nos conocimos en lo que parece fue hace mucho tiempo ¿Oh ya se te olvido?

Se acerco tanto a ella que desvió la mirada con una discreta sonrisa, antes de sentir las manos del señor Uzumaki que la tomaron de su cintura, la pego a él. Le coqueteo, ella se ruborizo al oír su risa y apenas si se atrevió a mirarlo a los ojos.

Ese un momento muy fugaz, señor.

No tuvimos tiempo suficiente para disfrutarlo dijo Naruto.

Le beso en la mejilla y luego bajo hacia su cuello, Mabui lo sintió de gran manera mientras sus labios y su lengua, sus manos que no la soltaban fueron navegando por su cuerpo, sin pasar por debajo de la ropa, su mano firme apretando sus glúteos mientras que la otra manos la presionaba de su espalda para que no se le despegará de sus apasionados besos, todo mientras Mabui decía repitiendo con placer:

Señor~, señor~ ni siquiera el Raikage la besaba de semejante manera. Mabui diría que los besos de este hombre eran más agresivos y asfixiantes, como su manera de cometer intimidad.

Ya te dije que no necesitas llamarme así. Mejor dime “sama”.

Si, Naruto-sama… Naruto-sama.~

La soltó después de esa larga sesión, terminando el momento con un suave golpe de su mano en el trasero de Mabui, volvió a su lugar pero al sentarse giro su silla para mirar a su nueva asistente de piel morena que no quería mirar a otro lado donde no estuviera él.

Como tu primera tarea como mi nueva asistente, será algo muy sencillo, algo a lo que seguramente estás bastante acostumbrada abrió sus piernas y de su pantalón Naruto sacaría su polla, el tamaño deslumbró a la morena, cuyos ojos se engrandecieron cuando vieron ponerse duro y devolviera el recuerdo sensorial a Mabui con solo deslumbrarla—. Adelante, puedes empezar.

Con todo el honor fue hasta él y de rodillas, con una mano agarro su aparato para empezar a estimularlo. Se metió bajo su escritorio, dio un vistazo a Mabui cuando paso el trabajo de sus manos a su boca, sin ningún problema ella lo devoraba profundamente, tan caliente se sentía la morena que empezó a abrir su ropa y sus senos de chocolate fueron vistos por el señor Uzumaki con una sonrisa, pero entonces entro alguien.

Hola, Naruto-sama entró Hanabi llena de alegría—. Espero que no estés muy ocupado.

Estaba a punto de comenzar mis tareas del día exclamo, sentado de manera correcta podía ocultar muy bien el como tenía ocupada a Mabui bajo su mesa.

Hanabi ya no era la asistente del señor Uzumaki, ahora era la nueva jefa y directora de la rama de desarrollo tecnológico de Konoha industries, su nueva labor comenzó ese día, un puesto que Naruto supo asignarle tras descubrir cual era su mayor fuerte. Hanabi estaba enterada de quien ocuparía su nuevo puesto como asistente personal de su estimado cuñado, pero no la veía ahí. Su forma de mantenerse tan inmovil con las manos sobre su escritorio le hizo comprender la sutil situación.

Oh, ya entiendo solo puso los papeles sobre la mesa y dejo ver su escote abierto por unos cuantos segundos a su cuñado favorito, le guiño el ojo y finalmente se apartó—. Espero que después de esto, puedas darme de tu tiempo para revisar el informe, juntos.~

Una pequeña carcajada que dejo salir por compromiso, dejo salir Naruto y luego le dijo:

Ya vete, Hanabi-chan.

Sintió que algo se engarroto en su cuerpo, así es como lo describiría Hanabi al alejarse hasta la puerta pero sin quitar la mirada de su jefe, saliendo y cerrando la puerta con poco interés por irse, resistiendo la risa de saber que ocurría con él aunque ya tenía una idea clara de lo que hacia.

¡Hhaaa! libero su voz apenas cerró la puerta. Empujo su asiento de su mesa y vio allí su obra de arte—. Pero que bella te ves, Mabui-chan.

Ella estaba embarrada de semen sobre su rostro como sus pechos y parte de su cabello, su boca estaba llena y lengua la movía despacio cual licuadora, hizo de ese batido un manjar que se bebió hasta no dejar rastro.

Su semen esta delicioso, Naruto-sama sus ojos se dibujaban corazones brillantes en un color rosa. Recupero el aliento y sin querer a nadie que no sea su nuevo amo, ahí sentada de sus cuclillas levanto su falda para mostrarle lo mojada que se sentía por él—. Por favor, Naruto-sama. Quiero que me follé con su vigoroso pene.~

Le dio una mano para ayudarla a levantarse, en sus manos la empujo sobre su escritorio para ponerle la lengua en su vagina y probar su fresa hasta saborear su agua. Mas no la dejo llegar al orgasmo, justo cuando estuvo a punto de llevarla Naruto Uzumaki se detuvo, dijo que la haría mojar como se debe y la hizo darse la vuelta sobre su escritorio. Le quito sus bragas y la acomodo, tan solo a trave la punta, la vagina de Mabui comenzó a apretar aun así él logro empujar su polla hasta lo más profundo y en cuanto toco su punto más sensible ella grito de gusto.

¿Que pasa contigo? pregunto divertido—. Apenas te lo he metido y ya te has venido. ¿Tanto te hice mojar?

Mucho más que el Raikage, Naruto-sama.~

Voy a asegurarme de que olvides a ese cabrón porque ahora eres de mi propiedad ¡Mabui-chan! volvió a empujar su aparato y de nuevo la hizo gritar de gozo, una y otra vez con cada roce de su polla.

¡Hágame suya, Naruto-sama. Hágame su puta!~

Solo estaba empezando, se deslizaba tan fácil por lo lubricado que dejo tras el primer orgasmo, pero su pene salió deslizado tras hacerla sentir un segundo orgasmo. Así que la tomo de sus brazos y la levanto de la mesa, hizo lo mismo con su pierna derecha, para así meter su aparato él mismo y joderla de una mejor manera, una mano sosteniendo la pierna de Mabui y la otra apretando sus senos.

Voy a llenar ese vientre tuyo Mabui-chan, voy a llenarla tanto que te haré un hijo en tu primer día como mi nueva mujer dijo a su cara mientras ella cesaba con cada empuje que le daba. Su hombría comenzó a acelerar el ritmo y eso hizo soltar un nuevo gemido, más fuerte que el anterior y ella misma tuvo que tapar su voz. Acelero tanto que la hizo alucinar de placer.

Siga así Naruto-sama, siga así y voy a venirme de nuevo gritaba de emoción. Ella se sostenía de los hombros de su amo, mientras le miraba con pasión, tan cerca del rostro de su amo.

Vente conmigo, Mabui-chan las palabras cambiaron de personajes. Era él quien le pedía resistir para él.

Tan cercana tenían sus rostros que la morena le entrego lo único que nunca le entregó al Raikage durante el tiempo que le sirvió de la misma manera. Sus labios. O eso juraba.

Naruto-sama.~

Mabui…

Naruto-sama…

...Mabui.

¡¡Naruto-sama!!

¡Si, correte conmigo, querida!

Libero su poderosa descarga al igual que la morena soltaba un fuerte llanto de su profanado tesoro, sin embargo aquella mezcla de cantos la hizo sentirse como nunca, su alma se sintió libre y su cuerpo también. Solo fue el comienzo pues le llevaría todo el día enseñarle a su nueva asistente la rutina que debía aprenderse ahora que estaba a su disposición. Al menos, la siguiente hora y media que la pasaron juntos antes de recibir a la primera cita en la agenda del magnate Uzumaki.

Mabui no sintió sorpresa alguna al ver a dichas mujeres entrar y salir de su oficina que se entregaban en cuerpo a él con la misma pasión de una amante que en verdad le amaba, tampoco sintió sorpresa ante la revelación del cuarto rosa escondido a un costado de su oficina en Konoha. Todo eso lo había visto antes durante su tiempo al servicio del Raikage. Sin embargo lo que si le sorprendió fue ver que a todas ellas las trataba con el mismo trato especial de amor posesivo en su juego de pasión. Así lo observo durante los días que estuvo a su disposición.

Una noche de reunión con lideres administrativas de Konoha Inudstries se convirtió en la noche de integración de Mabui, allí las conoció a todas formalmente. Amantes que eran sus inversionistas, familiares, amigas y esposas de sus mas cercanos amigos a los que Naruto tomo por mujeres y de los que se reía de ellos en secreto. Aun seguía poniendo una linea que diferenciaba a un hombre como él de su antiguo propietario como lo era el Raikage. Nunca se sintió obligada o forzada.

Allí estaba entre todas ellas, era Mabui quien tenía el honor de estar encima del señor Uzumaki para montar al toro y moverse a placer de ambos, acto que hacia mientras él descansaba con el rostro puesto en los muslos de Tsunade, la madura acariciaba su cabello notando que no dejaba de ver a la morena en acción. Le escucharon clamar al nombre de su nuevo amo mientras que sus caderas no paraban de subir y bajar con mucha velocidad llevando su pene a lo mas profundo de su vagina. Detrás de ella vino Kushina quien agarraba a Mabui por uno de sus pechos para tocar su pezón mientras tenían un beso lésbico para deleite de su hombre. Su otro pecho que quedaba descubierto fue tomado por otra de sus mujeres, la cual decidió amamantarse de ella aunque no saliera ningún liquido de sus pechos (aun).

Así que la ganaste en un juego al Raikage dijo Tsunade, por voltear a verla, él no presto atención a la cara de esta otra mujer suya que jugaba con Mabui—. La ganaste en un juego de cartas.

Justo como tu me enseñaste movió sus manos y atrapo los grandes pechos de Senju y como un gato comenzó a tocarlos de manera divertida.

¿Cómo lo tomo?

¿De que hablas? pregunto Naruto.

El Raikage no es alguien que suele aceptar tan fácil que pierde alguna posesión o propiedad, sobre todo si se trata de una de sus mujeres decía, sin embargo parecía que a él no le importaba sus palabras.

¿Debería preocuparme?

Yo diría, no suele aceptar que perdió algo o alguien sin actuar sucio contó. Antes de ti querido, él y yo tuvimos una pequeña relación, pero lo deje luego de un par de meses. Él no lo acepto y comenzó a presionar para que yo volviera. Tuve que dejarle en claro las cosas entre nosotros para que me dejará en paz pero ni siquiera así dejaba de ser una molestia. Con el tiempo las cosas volvieron a ser “normales” entre nosotros.

Eso nunca me lo contaste pareció molesto luego de escuchar la anécdota.

No había motivos para contarte que estuve cogiendo con él por un tiempo, pero te lo digo. Ese hombre no aceptará tan fácil que le hayas quitado a una de sus juguetes Naruto.

Para ese hombre, las mujeres que lo rodeaban eran juguetes de una colección personal.

No bastaba los dedos de una persona para contar lo suficiente y decir que fue un corto tiempo el que estuvo Mabui a servicio de nuestro amo. Sin embargo para Mabui esos días pasaron muy rápido, demasiado tal vez. Había sido otro turno sirviendo a los deseos de Naruto-sama, le hizo estar para él en bikini y jugar con él de una manera más apasionada y pervertida como son su gusto de juego. Iba por el estacionamiento subterraneo del edificio con una sonrisa mucha más grande que con la que llego, hasta que él salió de su escondite, solo espero a que sonara la llave de su auto y la embosco con un par de palabras.

Parece que has divertido mucho con ese tonto.

Su voz la petrifico, era como si la misma muerte le estuviese hablando, volteo despacio temiendo que fuera él. Su mirada fruncida parado tan cerca la hizo temblar hasta su voz.

¿Raikage?… ¿Que hace aquí? retrocedió, pero choco con su auto y no supo a donde huir—. ¿Como es que entró aquí?

Persuadí al vigilante dijo sin bromear, la acorralo y ella se encogió, temiendo a este hombre como si lo siguiente que hiciese fuese darle un golpe en el rostro—. Vamos ¿Porque me tienes miedo? ¿No me echaste de menos?

¿Que hace aquí? volvió a preguntar, dejando escuchar su miedo.

Vine a recuperar lo que es mio. ¿Que? A caso creíste que en verdad ibas a quedarte con Naruto, tú eres de mi propiedad la tomo de su mentón para levantar su rostro y hacer que la mirará, sin embargo Mabui tenia los ojos apretados hasta la muerte.

Ya no trabajo para usted exclamo firme, pero llena de miedo, solo así se atrevió a mirar los ojos enojados del Raikage.

¿Crees que ese estúpido juego de cartas es suficiente para que te libres de mi? apretó la mano con la que la tomo—. De todas mis putas tu eres más llorona que tengo en mi ganado. Vuelves conmigo o esto lo haré público.

Saco un dispositivo electrónico de su pantalón, en la pantalla una colección de videos que mostraban todas las humillaciones sexuales que Mabui habia pasado y gozado con él luego de que la quebrará mentalmente en cada encuentro, todo lo había grabado como un método de seguridad por alguna se revelaba, aunque el Raikage siempre tuvo la intuición de que esa persona sería Mabui.

¡No puede ser!

Si toco este botón y el internet te conocerá exclamo, así que… ¿Qué es lo que dices?

Dijo lo que él quería escuchar, así fue como su libertad había acabado, su liberación volvió a ser cadenas. ¿Por cuanto tiempo? Él suficiente tiempo que Naruto-sama se dio cuenta de su ausencia de su nueva asistente.


VII


Al día siguiente, todo en su oficina transcurría al mismo tiempo y ritmo de siempre que no notaba que nada le faltará en su oficina. Sus mujeres entraban y salían sin darse cuenta, pero esa extraña sensación de que algo no estaba ahí comenzó a picarle.

Sigue, sigue así Naruto-sama… ya casi puedo sentirlo~ entró con Shizune a su habitación especial para aliviar pasiones, ella yacía encima pero era Naruto-sama quien movía de manera frenética su pelvis mientras la abrazaba con gran fuerza sometiendo sus brazos, la escuchaba gritar y eso solo lo hacia moverse más intenso—. ¡Correte dentro querido, correte dentro que quiero sentir tu sucio semen llenando mi travieso coño!

Sus tacones aun traía puestos y sus medias negras transparentes estaban quedando mojadas por el sudor y apretando sus piernas, lo que hacia que él orgasmo se sintiera mejor. Aunque la verdad era que Naruto no le dio tiempo de quitarse toda la ropa antes de meterla a la cama luego de Kushina tuviera su junta mañanera con él en la habitación.

¡Recibe todo, Shizune! grito Naruto-sama.

Su semen se desperdigo en su interior y como era costumbre, era bastante y se escurrió de la vagina de su mujer en turno.

Cayo Shizune encima suyo para llenarle de besos luego de quedarse agotados primeramente. Ella se desmontó y vio como seguía su polla después de casi veinte minutos acción intensa.

Aun sigue duro, Naruto-sama tiene energía ilimitada como siempre~ dijo antes de acercar la boca su hombría y ponerla dentro.

Él se sentó sobre su cama sintiendo un ligero agotamiento luego de dos juntas privadas, previas a Shizune. Dejo que ella chupara a su ritmo, acariciando su cabeza como la buena perra que era, tiempo de paz para él en la que su mente pudo pensar adecuadamente y notar aquello que estaba mal en el día.

Shizune ¿No sientes que falta algo?

Si detuvo su acto y se acerco al rostro de Naruto para decirle antes de besarle con mucho amor—. Más tiempo para amarnos, solos nosotros dos.

Consintió los labios de Shizune, pero ella noto que él hablaba en serio con su ultima pregunta.

Siento que algo no esta bien, algo hace falta dijo falto de descanso—, llama a Mabui y dile que traiga.

Querido, Mabui no se presento hoy a trabajar la manera tan tranquila que lo dijo lo confundió. Como si fuese algo sin importancia—. ¿No lo habías notado?

Te mentiría si dijera que si contesto—. ¿Que le paso? ¿Se enfermo o tuvo un accidente?

Trate de contactar con ella pero no contesta las llamadas.

Espero que tenga una buena explicación de esto mañana. Necesito de alguien que alguien tome su lugar por hoy miró a Shizune que le sonreía—. ¿Crees que puedas cumplir con ese papel hoy?

Dime que quieres que haga.~

La acostó en la cama con él viniendo encima, se sentía emocionada por las tareas que necesitaba que ella hiciera por él.

Necesito hacer una revisión profunda y verificar la calidad de leche de los lotes de hoy de estas dulces fabricas sus manos acariciaban los pechos de la pelinegra quien reía gustosa.

Chupo sus pechos como si Naruto-sama fuese uno de sus bebes que a tenido con él, solo que mientras lo hacia le puso su polla en su otro agujero listo para ser abierto ese día. No pensó en Mabui en todo el día, no tuvo tiempo de preocuparse por ella más que en ese corto momento, su itinerario estaba lleno de juntas y reuniones privadas con sus mujeres, disfrazadas con reuniones de sus lideres de la industria, como siempre.

Paso un día más sin que Mabui se presentará o se contactará acerca de su ausencia, luego pasaron dos días. Después tres, cuatro. Cinco días era el máximo tolerado por Konoha industries en la ausencia sin justificación de sus trabajadores, un día más y la morena quedaría fuera de la nomina de la compañía de manera automatica. Sin embargo Naruto-sama ya lo estaba sintiendo y mucho peor, se estaba empezando a preocupar en verdad.

Se había quedado hasta tarde haciendo el papeleo que no hacia en todo el día y lo tenia que hacer solo, cosa que no es desconocida para él. Tanto por hacer pero no tenía toda la noche.

Mierda, clasificar todo esto me esta llevando tiempo haciéndolo solo sus ojos se estaban cansando de tanto mirar a la computadora—, más vale que mañana se presente y que tenga una buena explicación. Seré gentil y le daré un castigo adecuado rió de su mal chiste, solo para aliviar su estrés.

Aquí estás, tenían razón de este lugar no te mueves.

Entro sin hacer ruido por la enorme puerta de su oficina, levanto la vista de su computadora al escuchar el sonido de sus tacones al caminar hacia él, no le sorprendió su inesperada presencia.

Hola Kurenai, a que debo tu visita y tan elegante remarco sus ultimas palabras.

Llevaba puesto un elegante vestido rojo, su espalda estaba descubierta y su pecho ligeramente expuesto pero que bien se resaltaba, se dejaba ver de una perspectiva mucho más llamativo de lo que son. Sus brazos se dejaban ver pues los tirantes de su vestido esos delgados cortes pasaban por detrás de su cuello, eran escondidos por su salvaje cabello. Con cada paso que daba sus piernas se dejaban a pesar de lo largo que era su falda estaba dividida por un corte en ambos lados que permitían esto. Nada que Naruto-sama no haya visto antes en su vida uno y otra vez.

Vine a buscarte por petición de Mei-sama ¿Olvidaste que hoy es la cena de caridad? dijo mientras caminaba hacia él. Hasta quedar frente a su escritorio.

No claro que no lo he hecho, se que es tarde pero sigo atrapado con el trabajo de mi empresa, Mabui no se a presentado y el papeleo me tiene atrapado reviso el reloj de su muñeca—, aun tengo tiempo para terminar con esto e ir a buscarlas.

¿Tu asistente no se presento hoy?

Tampoco los cuatro días anteriores, no se donde puede estar bostezo de aburrimiento. No le presto atención cuando ella camino hasta ponerse a lado y mirar todo lo que a Naruto-sama le faltaba por capturar en esos papeles.

¿No prefieres que alguien te ayude? pregunto, pegando su pecho a su mejilla. Apenas si movió los ojos, no por modestia sino por el enfoque que tenia en su trabajo.

Solo necesitaron veinte minutos para terminar todo lo que aun le faltaba, ese tiempo que partió a la mitad cuando Kurenai se sentó sobre él y con una velocidad que parecía inhumana. Puede que haya sido ese talento suyo para hacer una tarea fastidiosa tan rápida o el hecho de que Kurenai movió su trasero para acomodarse, pero froto la polla de Naruto-sama e hizo que se endureciera como era naturalmente debido.

Las palabras que salieron de su boca al decir que ya había terminado fueron una especie de señal para que las manos del señor Uzumaki se movieran, agarraran a Yuhi por sus pechos e hiciera de las suyas para comenzar a estimularla.

Veinte minutos más tarde y tenía a Kurenai realizando una tarea más importante con la que necesitaba terminar.

¡Eso es mujer, mueve ese trasero! sentó un fuerte golpe con la palma de su mano al trasero de la madura.

Él estaba sentado y era la asistente de Mei quien hacia todo el trabajo. Con su vestido enrollado sobre el ombligo, ella agitaba su trasero de arriba a abajo dejando salir su voz como si estuviese con Naruto-sama en un hotel—. Dilo para mi, di que te gusta más coger conmigo que con tu esposo, mujer.

Me encanta señor Uzumaki ¡Me encanta coger esta polla enorme! exclamo entre sucios gemidos.

A un costado suyo, el dispositivo de Kurenai hizo ruido. La señorita Terumi estaba haciendo una llamada urgente para su asistente. Naruto-sama lo vio y tomo la llamada por ella para que no se detuviera.

¿Mei?

¿Naruto? ¿Donde estás? El evento de caridad esta por comenzar, Tsunade y yo estamos esperándote. Envié a Kurenai para ir a buscarte.

¿Kurenai?… ella no a llegado.

Naruto. Estás hablando por el número de Kurenai.

Entonces le quito su celular y tomo la llamada, podía mover el trasero y hablar con ella, pero no podía ocultar lo que estaba haciendo.

Mei-sama, perdone ya vamos en camino… estoy ayudando a Naruto-sama con una tarea imprevista contesto, risueña.

Naruto-sama le quito su celular.

Perdona Mei, pero he tenido mucho papeleo en la oficina. No tengo asistente y Kurenai me esta ayudando.

¡Hhaaa! soltó un estruendoso gemido y Kurenai se detuvo.

Terumi podía oír un intenso cesar del otro lado, no podía verlo pero si imaginar que seguramente su asistente estaba levantando el trasero para que saliera la polla de Naruto, el semen se escurría y su vara seguía dura. Aun con ese mismo semen escurriendo de su vagina Kurenai de seguro, se pondría de rodillas de inmediato para devorar su aparato.

Si, puedo escucharlo no se escucho contenta, sin embargo a él no le preocupaba nada que Mei escuchara a Kurenai limpiando su aparato con su boca—. Dejame adivinar, eso de hace cinco segundos era Kurenai sufriendo un orgasmo y ahora debe estar chupando tu pene.

¿Acaso tienes una cámara en mi oficina? dijo bromeando—. Ya vamos, no se desesperen. Las amo, descuiden, Kurenai solo es la ensalada de la noche y ustedes dos serán mi plato principal.

Date prisa, hombre dijo sonrojada, imaginando lo que les debía esperar.

El evento era una noche de gala exclusiva para millonarios de todo el mundo, inversionistas y gente poderosa que tenía su dinero invertido en Konoha industries. Un evento de caridad donde la elite lucia ante cámaras de la misma talla en la que famosos del cine entran por una alfombra roja a los premios Oscar querido Adrian, un evento donde ellos donan dinero para gente vulnerable y causas nobles, aunque todo es una fachada fiscal para evadir impuestos de manera moralmente aceptable, aunque eso la gente ya lo sabe y finge creer que no es verdad.

Agradezco la participación de todos en este evento humanitario decía Naruto-sama desde el podio, un escenario iluminado en color amarillo y azul dados los colores que representa la causa—. La fundación Schindler a conseguido nuevos niveles de contribuciones a la ayuda a personas vulnerables en los rincones ignorados por el mundo y olvidados por grandes organizaciones que dicen “humanitarias”. Las personas creen que seres humanos como nosotros no piensa en los mas necesitados por no donar a dichas organizaciones que solo saben crear polémica para que la gente no olvide que ellos existen un chiste que hizo reír a todos—. Pero se equivocan, yo viví lo que estas personas están viviendo. Huir de casa por una guerra o una mala administración nacional.

Un momento que fue transmitido en televisión que vi en línea acerca de Naruto-sama, sus palabras terminaron de flechar mi corazón inocente cuando era más joven.

No se si existe un Dios allá arriba vigilando, en espera para actuar en algún momento, pero no debemos esperar a morir para disfrutar el cielo si podemos crearlo aquí en la tierra para todos.

Los aplausos que vendrían al final de su oratoria terminaron en una ovación de pie, el valor de Konoha industries creciendo en muchos puntos en la bolsa de valores y en la popularidad de su compañía con la gente, así como de la misma marca que representaba.

Discursos que hasta el mas corrupto o malvado líder puede dar y comprar la fe de sus ciegos seguidores.

Bonito discurso, casi me haces llorar Tsunade no se trago esas empalagosas palabras como los demás.

Estúpida, lo que dijo fue hermoso para Mei-san fue muy conmovedor.

En una mesa en medio de la cena posterior a todo el evento cubierto por los medios en aquel salón de eventos de mucha gala, Naruto-sama compartía el momento con tres de sus amantes. Mei vino con Kurenai como su invitada mientras que él había traído a Tsunade-sama. Radiantes vestidos de gala que hacían asentar sus cuerpos llevaban puestos en su colores favoritos.

Oigan hay que relajarse, saben que esta caridad es mi fachada perfecta para darles manutención a mis bellas esposas esa era la verdad de todo. Bajo la mesa él acariciaba los muslos de ambas con mucho fervor.

De tal manera era como Naruto-sama se encargaba de dar el dinero para la vida de sus hijos secretos que tenía con todas, bueno antes de que Hinata-sama supiera—. Pero de saber que iban a pelearse mejor hubiera venido con Hinata no iba a esperar a que montasen una escena que delatara todo.

¿Serías capaz? eso no le gusto oír a Tsunade—. Este aburrido evento tuyo dura tres horas, en ridiculos discursos cursis y premios tontos ¿Seguro que querrías haber venido con Hinata?

Bajo la mesa y el mantel, junto Mei, Tsunade puso su mano en la polla de Naruto-sama y decidieron empezar a estimular su aparato, lo que hizo sonreír.

Nosotras podemos hacer que esas tres horas pasen de la mejor manera querido.

El plato principal no esperaría para el final de la noche.


VIII


¿Que crees que hicieron, querido Adrian? pregunto con su sugestiva voz mientras agitaba mi hombría con su mano bajo el agua cálida del baño. Sus pechos firmes y perfectos se embarraban sobre mi torso, muy próximo a mi cara. Sus labios tan cercanos a mi.

Yo… no lo se mentí con una sonrisa.

Las aguas termales del hotel se volvieron un lugar frecuente para nosotros, después de calurosas horas nos escapamos a estas porque pocos visitantes las ocupaban en grupo, cada uno elegía un baño propio en horarios distintos que sabíamos cual era el horario perfecto para escabullirnos sin esperar la madrugada. Aquí seguiamos jugando a ser amantes.

No se si era por mi, pero desde que vi su cuerpo desnudo por primera vez nunca note ni una arruga, su cuerpo seguía joven y seductor. Perfecto para una mujer de su edad tan cercano a la tercera edad.

Deja que te enseñe exclamo.

Me senté sobre las rocas del borde y ahí ella comenzó con su boca, tan fácil lo llevaba hasta el fondo de su garganta.

Sarada-san me contaría que durante las primeras premios y presentaciones, Mei y Tsunade se escabulleron bajo la mesa sin que nadie las viera, la primera uso su boca hasta extraer un trago de leche de su amado gigolo, luego la segunda, a pesar de tan poco espacio la señora Tsunade logro acomodarse para poner sus senos fuera y así exprimir las gotas de los productos lacteos de su hombre. Sin esa complicación Sarada-san presionaba con el cálido abrazo de sus pechos mi hombría y yo no podía ocultar cuando lo gozaba, la combinación de su boca con sus senos consiguieron hacer venir por segunda vez.

Y aun cuando mi aroma estaba en su escote, no tuve ninguna sensación de asco al chupar sus senos luego de venir a mis labios a besarme.

Que tierno te ves, chupa mis pechos, tal vez ya has conseguido que vuelvan a producir leche me ahoga con ellas en mi cara, mas no me detenía. Después de varios días conectando nuestros cuerpos, de tantas veces haberlas chupado antes, por fin tenía el sabor de la leche de sus pechos en mi paladar—. ¡Haa!~ parece que has conseguido que estás tetas ancianas aún puedan producir.

Es muy deliciosa cruce miradas con ella, tenía ambas manos apretando sus senos y sus pezones ambos en mi boca.

Pareces un niño pequeño, me gusta… sigue así, Adrian.~

Olvidamos la historia y solo fuimos nosotros dos. Me lo contó cuando quedamos tendidos en el piso junto a las aguas termales. El señor Uzumaki se había escapado con una amante a la vez al sanitario y allí, dedico tiempo a Tsunade en ese pequeño cubículo en un excitante juego peligroso. Luego entraría Mei para tomar la siguiente partida y volver a ser Tsunade la que jugase con su amante esposo.

En cambio a nosotros dos, con tanta privacidad en ese espacio publico, tanta impunidad. Tenía la vagina de Sarada-san en mi boca, su trasero sentado en mi cara y de nuevo su boca acariciando mi aparato, era como si su lengua chupara una paleta de arriba a abajo, de adentro hacia fuera de su garganta y el relleno cremoso le gustaba tanto. Para mi paladar, su amargo sabor era delicioso. Era un buen vino, la edad solo había perfeccionado su sabor, no me importo saber que otro hombre saboreo su cuerpo más veces que yo lo estaba haciendo, durante esos días que podían contarse con todos los dedos del cuerpo, cada segundo se sintió eterno y no querían que fuese menos que eso.

Ven aquí~ cuando se quito de encima mio tras hacerla llegar al orgasmo y darme una ducha en mi cara que recibí con gran gusto. Sarada-san se coloco en el suelo, su trasero levantado en alto como un pedestal y abrió sus piernas dejando ver lo ansiosa que estaba su vagina—. Que esperas, mete tu dura polla y has un desastre en mi.~

Claro que me acerque alegre, sin embargo. Había otro agujero suyo que me estaba llamando.

Sarada-san susurre su nombre.

¡Aahh! gimió de dolor—. Adrian… es el agujero equivocado.

Lo sé.

Ella me miró, con una sonrisa picara casi riendo. Le gusto mi decisión al final del turno.

¿Que esperas?~ mueve exclamo.

Como montar en bici, primero fui despacio ante lo apretado que era su trasero, a pesar de pasar una parte de su vida dedicada a esto sin la necesidad de hacerlo un oficio su culo era apretado. Pasaron algunos minutos antes de que decidiera acelerar el paso, deje de necesitar sostenerme de su cuerpo para solamente empujar mi pelvis contra su coxis.

Se siente apretado, se siente genial.

Tu también lo haces muy bien, Adrian decía sin quitarme el rostro—. Te mueves con mucha libertad, parece que ya dominas el arte.~

Quiero dominar pero a usted, si me lo permite.~

Uno no suele entender que es lo que busca, satisfacción o amor correspondido. La pasión puede convertirse amor. Comencé a amar su cuerpo o era que yo buscaba más en ella tras ir conociendo a esa agradable mujer.


IX


La velada de caridad llego a su final al igual que la diversión del señor Uzumaki con sus esposas amantes en los baños. Salió primero Tsunade con las piernas pegadas para no dejar rastro de la ultima eyaculación liberada en su interior por parte de su esposo, una sonrisa que reflejaba lo satisfecha que se sentía después de tanto sexo peligroso. Termino de acomodar su vestido frente al espejo del baño y con un pedazo de papel limpió el rastro de semen visible en sus pechos y de sus labios, enjuago su boca con agua del grifo y salió muy tranquila, sin que nadie sospechara.

Detrás venia Mei, acomodando de forma discreta su ropa interior que se puso a la carrera, apretando el trasero para no dejar escapar el regalo vertido de su esposo en su culo como en su coño. Un par de tapones de plastico y confiaba que con cada paso que daba nada se saliera de sus agujeros al caminar normal. En cuanto al mismo Naruto con toda alegría, adolorido un poco de sus piernas pero podía disimular su caminata. Todo mientras se escuchaba a la presentadora final del evento dando el ultimo mensaje.

Agradecemos a todos su participación de esta noche, hagamos de este nuevo año, un mundo mejor para todos después de eso, una ovación de aplausos y la noche había terminado.

Las luces se encendieron al momento que los tres volvieron a la mesa, pareciera que fueron ellos quienes se pusieron de pie para dicha ovación final. Naruto miro a su alrededor esperando aparentar y ahí la vio, como si recién hubiese aparecido en el evento.

¿Mabui? le escucharon decir.

La veía de espaldas a cuatro mesas de distancia, no sabia con quien estaba sentado pero la veía triste e incomoda. Los invitados comenzaron a marcharse, pero Naruto no se movía ni volteaba sus ojos. Ellas lo notaron perdido cuando le preguntaron que pasaba y sin entender, solo vieron como se fue caminando entre la multitud más no le siguieron. Pero luego la distinguieron.

Evito a los que le saludaban con un rápido y cordial saludo de manos, estas personas se preguntaron que prisa tenía que se notaba su preocupación.

Allá, a solo un paso de llegar a esa mesa Naruto se topo con quien menos esperaba encontrarse. Quedo paralizado pues no había razones para escuchar su voz aquí.

¿Naruto?

¡Hinata! —era su esposa—. Que… ¿Que haces aquí?

Oh eso… el Raikage me invito era como si ella tampoco esperara encontrarlo aquí—. Fue algo de ultima hora.

Él apareció por detrás de ella. Toda la tranquilidad de Naruto se esfumo al observar su arrogante sonrisa y verlo poner la mano en los hombros de Hinata.

Espero que esto no sea ningún malentendido exclamo—, no tenía a quien invitar así que me acorde de mi querida amiga Hinata, era eso o haría el ridículo haber venido solo. ¿Con quien has venido entonces?

Con mi mentora respondió cargado de despreció en sus palabras—. No suelo traer a mi esposa a estos tipos de eventos porque suele aburrirse y no la quiero obligar a aburrirse viendo como me dan otro premio para la repisa ¿Verdad querida?

Es verdad pero, el Raikage y yo somos buenos amigos y no hacia tiempo que no nos reuníamos su esposo le creyó.

Invertir en estas cosas ecológicas, es la moda de los jóvenes. Si quiero seguir con mis acciones hay que complacer al publico.

Hablando de público ¿Porque decidiste traer a mi esposa como tu acompañante y no a tu propia esposa, Raikage?

Ella estaba en la mesa.

Eso es por que me entregaron una invitación propia a mi, Naruto-kun apareció solo para hacer gala de su flamante vestido que incluso opacaba a damas hermosas como las que vinieron con el señor Uzumaki, la carne de su esposa se veía como un plato más apetitoso para todo hombre que la mirase en ese vestido color rosa—. La invitación decía que debíamos ir con un acompañante, decidí traer yo a nuestra querida asistente, Mabui.

¿Mabui? ella se asomo por detrás de la esposa del Raikage. Era la sumisa y aterrada morena de antes, así la vio cuando esta misma hablo para saludarlo. Naruto tomo al Raikage y lo aparto de las damas para hablar solos, disimulando ante toda la gente cambio su voz al preguntarle—: ¿Que rayos haces con mi Mabui aquí, viejo?

Cuidado con lo que dices, mocoso. No vaya ser que tu esposa te escuche exclamo siendo aquel aterrador hombre, pero a Naruto no le intimidaba su apariencia pero si con sus palabras. Miro disimulado a Hinata quien les pregunto:

¿Pasa algo?

No, nada Hinata solo que recordé algo que quería hablar con el Raikage dijo. Le dieron la espaldas a las mujeres y siguieron hablando—. Muy bien, que es lo que tramas, cabrón.

¿Creías que te iba a dejar a Mabui por un estúpido juego de poker? exclamo—. Espero que hayas disfrutado el tiempo con ella porque vuelve a ser mía. Más te vale no intentar nada de lo contrario le mostraré a tu esposa el video completo de lo que hacías con Tsunade y con Mei en el baño durante toda esta aburrida fiesta.

Hijo de…

¿Que sería peor? Explicarle porque no decidiste traerla a ella o explicarle que hacías con Tsunade una amenaza directa, ahora comprendía porque tenía una lista de posibles enemigos cuando fue descubierto siendo infiel con Sarada en su momento—. ¿Has entendido? Ahora sonríe para la cámara.

Los reporteros y fotografos se habían acercado a ellos para hacer pequeñas entrevistas. Ante el mundo, el conocido como Raikage y Naruto Uzumaki eran socios de los negocios en una rivalidad en la bolsa por ver quien hacia subir sus puntos mas altos que otro, siempre sonriendo para que en publico la gente pensara lo mejor de ellos. Detrás de las sonrisas se ocultaba un despreció de uno por el otro, sin embargo esa noche el desprecio se convirtió en total odio. Si esto fuera lo previo a un encuentro de luchadores, era la premisa que necesitaban para encontrarse en el hexágono.

Solo unos cuantos saben como se resolvió aquella disputa. Claro, hubo algo de sangre.

Ni Mei ni Tsunade se entrometieron en el asuntó una vez que Naruto les contó al respecto, solo su mentora le dijo que era lo que le había advertido acerca del Raikage y sus comportamiento. Una conversación con ellas que no tomo nada bien pues pareció entender que aceptará la perdida, cosa que no iba a tolerar.

¡Ese maldito! ¿Como se atreve? Gane a Mabui en un juego limpio y no se atreve a aceptarlo ¿Cree que porque es mas grande le temo? ¡No solo se atreve a llevar a mi esposa como su acompañante, también tiene el valor de amenazarme ante ella!

Será mejor que te tranquilices, llevas casi veinte minutos dando vueltas mientras haces coraje Kurenai estaba con él, sentada en el capo del vehículo del magnate. Ella que tenia rubis en los ojos comenzó a abrochar su ropa de ejecutiva luego de tanto sudar con él.

Luego de una visita a la residencia Terumi esperando que su segunda esposa secreta le diera algún apoyo luego de escuchar a Tsunade, recibió la misma respuesta de parte de ella. Olvidar a Mabui y seguir con lo que tenía. Lo cual no era lo que quería escuchar.

Y como era costumbre después de tales visitas, ofrecía llevar a la señora Yuhi a su casa en automóvil lo cual siempre terminaba en resultados sexuales pues la asistente se quedaba fuera de la diversión, escuchando como su contratista se divertía con su gigolo esposo cuando ella solo se quedaba en el primer piso de su pequeña mansión. Desahogo el señor Uzumaki parte de sus coraje comportándose con rudeza dentro de Kurenai, lo cual disfruto; para seguir con palabras acerca de lo enojado que se sentía.

Lamento que tengas que escucharme, pero no puedo quedarme con los brazos cruzados calmo su voz—. El Raikage es un cabrón, quien conociera quien soy realmente pensaría que solo soy un mujeriego que le gusta coleccionar mujeres, pero él esta en otro nivel.

Están en el mismo nivel. Solo que él esta en otro ambito.

Mabui ahora es mi mujer, me pertenece por derecho. Pero no pienso ensuciar mi nombre ni mi reputación si pienso en matarlo.

¿Has pensado en demandarlo?

¿Porque? ¿Por trata de mujeres? Él me delataría y estaríamos en las portada de los noticieros del mundo ante un escándalo de proporciones bíblicas.

Puede que estés exagerando un poco, pero si estaba relajada. Un minuto de silencio y después Kurenai ya tenia una idea en su mente.

¿Porque de pronto traes puesta esa sonrisa?

Tengo la solución que tanto estás pidiendo una sonrisa maliciosa se pinto en su cara.

¿Es legal?

Si.~

¿Hará que ese imbécil quede como imbécil?

Oh si, querido.~

Muy bien, dime que es lo que tienes en mente solo así camino de regreso hacia ella.

Kurenai bajo del auto y solo dio unos pasos para colocar sus manos detrás del cuello del rubio y contarle su plan.

Naruto, tú no eres del todo japones ¿no es cierto?~

Soy mitad cambodiano, nací como ciudadano de Camboya.

Al igual que Mabui.

La duda se impregno en su cabeza, levanto una ceja y luego pregunto:

¿Que es lo que pretendes?

Escucho su plan, era un simple pero era muy prometedor plan. Lo mejor fue que le dijo que podían ejecutarlo esa misma noche. Habían pasado al menos ocho días desde que se llevo a Mabui, esperar daría sus frutos y la cosecha le sabría muy sabrosa.


X


La residencia del Raikage se sitúa en el ultimo piso de la torre más alta de la ciudad, un complejo y moderno hotel llamado Kumogakure. Un excentrico hotel que a pesar de verse tan lleno de glamur su fama vivía a la sombra del hotel Bushido en aquel entonces, ahora es al contrario.

Los últimos dos pisos eran su residencia. Como una casa de doble piso la tenia acondicionada como una residencia imperial con seguridad cibernética impenetrable, ninguna persona de poder escatima gastos en su propia seguridad. Vivia en una fortaleza el Raikage. En su habitación de castigo estaba él adoctrinando de nuevo a su recuperada mascota, el unico lugar donde los ojos que vigilan su hogar no observan ni escuchan nada.

¡Vamos, gime para mi perra!

¡Kya, si Raikage-sama pegue me más! azotaba la mano en el pequeño trasero de la madura y joven mujer, la dimensión de su cuerpo comparado con la de la morena era ciertamente intimidante. Azote mi trasero, quiero que haga sentir a mi vagina ahogarse con su semen, Raikage-sama.

Voy a venirme tanto en tu vagina que vas a vomitarlo por tu boca, Mamako-chan actuó con frenesí entonces.

Ella estaba enloquecida con la agresividad de su polla rompiendo el limite del placer en su vagina, sus rodillas en la suave cama, sosteniéndose con las manos también, poco a poco su cuerpo se estaba quedando sin energías y aun así su rostro estaba enseñando lo pervertida que se sentía al estar ella sometida a los deseos carnales que su empleador la había sometido.

Mamako Oosuki. Era una madre soltera una que buscaba un buen trabajo para dar una buena vida a su hijo, lo que termino encontrando era un infierno y el cielo al mismo tiempo.

Agarro el Raikage a Mamako por su cintura y levanto su trasero, su rostro quedo sobre las almohadas, así él podía empujar su hombría con total brutalidad, como si de un obrero taladrando una enorme roca, estaba a punto de partirla en placer. Una serie de fluidos yacía cual pegamento en cada choque que daba, rastros de semen suyo y orgasmos de Mamako previos al final que se acercaba a su útero. Las sabanas hechas un desastre, al igual que precioso vestido blanco que el Raikage le regalo una vez a ella, ahora estaba apestoso y con rastros de todo lo que han hecho en la noche.

Rompa mi coño, Raikage-sama.~ podía sentir acercarse el siguiente orgasmo—. Dame su semen, dele todo su semen a esta sucia mujer.

¡Voy a darle a tu hijo un montón de hermanitos de los que preocuparse!

¡Si, quiero dar a luz a su hijo, Raikage-sama, quiero quedar preñada por su semen…. Si!

Cual grito de guerra dejo salir su amo en cuanto alcanzo su limite y termino de llenar el interior de su contratada nueva asistente luego de perder a Mabui. Aun cuando contrato a un reemplazo, no se olvido de ella al parecer según le relataron a Sarada-san.

La dejo caer en la cama, sus piernas se retorcieron en un acto de reflejo, Mamako expulso parte de su semen en un disparo de su vagina mientras sonreía al quedar tendida en la cama, casi desfallecida.

No pienses en descansar Mamako-chan, mi pene aun tiene mucha energía exclamo admirando el descomunal tamaño de su aparato opacando la vista que tenía de ella.

Como ordene… Raikage-sama.~

Débil ella se levanto sin quitar esa pervertida expresión de la cara, al borde de la cama se agarro y solo con su boca puso en lo más profundo de su garganta la polla de su amo, parecía un pulpo succionando hasta lo más profundo su polla y la chupo hasta que su leche le broto de las narices.

Allá atrás en la cama, un grupo contado de al menos nueve mujeres más estaban desnudas y de piernas abiertas dejando escapar la semilla plantada en exceso por el Raikage, así como sus caras como sus torsos estaban embarrados de la misma. Mujeres que componían el propio harem del apodado Raikage, damas que a pesar de saber lo bruto que era un hombre como él, ellas se arrodillaban desnudas y le suplicaban por más. Todas excepto una que escapo de lo que para Mabui era un infierno para estas otras era el cielo.

¿Que pasa Mabui-chan?~ no estas deseosa de ser parte de este festín exclamo el moreno con la mano puesta sobre la cabeza de Mamako, ella con ambas manos le devoraba su aparato con devoción y afecto como si de un dios se tratará. La morena estaba vestida como una sirviente, más no era un traje tradicional o europeo, sino uno que venía como parte de un juego de ropas para roles que se vende en tiendas sexuales. Su trasero era visible así como su vagina ante tan corta falda, su busto expuesto en esa blusa que no era más que un corset que dejaba ver de manera intencional sus senos. Una diadema blanca en su cabello recortado y una charola con botellas de licor vacías pertenecientes al Raikage y consumidas durante todo la velada tenía allí. Sino se movía era por el par de juguetes sexuales plantados en sus agujeros inferiores que se retorcían despacio y sin cansancio—. Cuando acabe con esta perra, tu serás la siguiente Mabui-chan.

Pero Raikage-sama, usted dijo que sería mi turno otra más de su harem suplicaba, una que no estaba en la cama sino en servicio de su esposa.

Aquella dama a la que Mabui volteo a ver era otra más de su harem, una que igual de desnuda y con dos juguetes sexuales plantados, estaba de rodillas con los ojos vendados con la cara puesta entre las piernas de la esposa del Raikage.

Oye, perra ¿Te dije acaso que te detuvieras? dio un agresivo jalón de cabello a esta mujer que le estaba trabajando su vagina con su lengua.

Lo lamento, ama pero ya no puedo aguantarlo mucho más, mi vagina esta deseosa de sentir la polla del Raikage-sama.~

Menos charla y más acción fuera de esa habitación era una mujer gentil, amable y agradable. Pero aquella habitación donde se permitía el pecado ella podía dejar salir su verdadera persona. Cruzo las piernas detrás del cuello de esta otra amante de su esposo y casi la estrangulaba pero al menos así volvió a poner su lengua a trabajar en su vagina—. Eso es perra… acaba primero con esa puta que tienes allí querido, aun falta que revientes el culo de Mamako-chan dicho eso, la susodicha estaba de nuevo empinada en la cama haciendo bailar su trasero y con sus propias manos, Oosuki expuso este agujero suyo que deseaba también ser castigado,. Cuando eran obedientes a sus deseos ellas lo hacían sonreír como no podían imaginar—. Bien, Mabui-chan sirve me otro trago.

Si, Mikoto-sama.

El vaso que rellenaba, la mujer que lo sostenía antes se llamaba Mikoto, conocida mejor por aquellos que dejo atrás como Mikoto Uchiha, abuela de la señora Sarada. Parece que la depravación y la lujuria es de familia. Aunque ella nunca tuvo interés por conocer sobre su abuela.

Una fortaleza impenetrable en la que nadie podía entrar o salir, ni los secretos de esa habitación podían escapar. No tenía preocupación porque alguien conociera sus sucios secretos. Ni a la mas oscura sombra que pudiera escabullirse por los rincones más estrechos de su casa para entrar sin ser detectados por los sistemas de alta gama, como aquella que hizo aquella sombra silenciosa que llego hasta la puerta de la habitación rosa del Raikage.

En medio de la diversión el estruendo de la puerta que se azoto contra la pared ante la fatal patada dada por la asesina que irrumpía su sesión. En plena acción con Oosuki, él apenas si levanto una ceja al ver a tan sensual figura de aquella asesina.

Buenas noches señor Raikage una asesina armada con un par de dagas de color dorado lista para atacar—. Lamento interrumpir su velada, pero e venido a terminarlo.

Plasmo una larga sonrisa en cuanto la vio, no necesitaba temer a una mujer como ella, cuando era una más de su rebaño sumiso.

¡Ouhhhh… si, más profundo, empuje su pene más profundo, Raikage-sama! no tenia escrupulos por su voz en cuanto el pene del moreno se ensancho en su mojada vagina una vez que se dejo someter por él. Su seductor vestido negro enrollado sobre el ombligo, la cinta negra que iba por la mitad de su lago vestido y que lo ataba a su cuerpo ahora lo usaba el Raikage para juegos placebos un poco más extremos con ellos.

¿Cumpliste con la misión que te encargue? dijo antes de dar el primer empuje.

Me encargue justo como lo solicito, Raikage-sama. Ese reportero no indagara más en sus pasatiempos, amo.~

Te mereces esta recompensa, Yor-chan desde el primer momento comenzó a azotar su pelvis con violencia y a Yor Briar le fascino.

Folle me… folle me duro Raikage-sama dele su delicioso semen a su fiel sirvienta en realidad, era una asesina profesional, una que dejo atrás toda causa justa para la que servía, a cambio de ser fiel a los placeres que un hombre le recompensaba por servirle con fidelidad.

Desde el primer día que te contrate sabia que serías una buena adquisición como una de mis putas y como mi asesina personal decía, con una sola mano sostenía la correa que cayó en la boca de Yor, ella la mordía pero eso no ocultaba los peculiares sonidos que salían de su boca al mojarse con cada empuje—. ¿Recuerdas cuando te ordene matar a tu mentor y a todos tus compañeros de esa orden de asesinos para la que trabajabas?~ Mataste a cada uno de ellos sin excepción y cuando volviste conmigo que fue lo que hiciste?~

Me quite mi vestido... me arrodille de cara frente a usted desnuda… ¡Haa!… y le rogué porque me diera mi recompensa.

Dilo para mi de nuevo no paraba de empujar su aparato en ella—. Vuelve a decir esas palabras para mi, Yor.

Por favor Raikage-sama. Use todos mis agujeros para satisfacerse cuanto quiera… viole mis pechos y mi boca también hasta que solo sea un vertedero de su delicioso semen.~

¡Ese es el espíritu, preciosa! se abalanzo sobre su asesina y se desato sobre Yor sin dar respiro.

¡Eso es querido, folla a esa puta como se merece!

Mikoto estaba entretenida haciendo que Mamako y aquella otra mujer tuvieran sexo lésbico, con un arnés puesto le daba por detrás a esa primera mujer con la que la esposa del Raikage se divertía y con ayuda de Oosuki usando un propio arnés le daba por la boca a esta primera.

Allá en el rincón de la habitación un afrodisíaco se quemaba, el incienso de una flor de la orquídea tantrica se quemaba. Un poderoso afrodisíaco que hacia despertar los impulsos carnales de todo quien la oliera, dejaba salir a la luz su verdadera personalidad.

El postre le estaba esperando, mientras Mabui ya no podía más y yacía de rodillas deseando que aquel juguete de plástico en su vagina fuese real para calmar la flama que ardía, pues no podía tocarla; un collar de toques para perro le coloco el Raikage y así evitar que ella intentase satisfacerse sola. Un método de castigo a las que se portaban mal en su rebaño. En tanto él, yacía sobre su esposa Mikoto, dejaron de lado a todas las sumisas en la cama y ellas cayeron del sofá en el que su mujer le esperaba. Entre risas y besos muy sucias estando a nada de meter su vara en ella. Abrazaba con fervor a aquel oso con forma de hombre, Mabui no podía dejar de retorcerse mientras los veía, su mente le hacía ver que esos dos eran ella y el señor Uzumaki en un intento de escapar de su agonía.

¿Que pasa, Mabui-chan? No puedes evitarlo siempre, pero sabes que pasará cuando apriete este botón si te veo haciendo eso —dijo el Raikage mientras que su mujer se reía y se sostenía de manos cruzadas detrás del cuello suyo.

¡Ding, Dong! Sonó el timbre por toda la casa, hasta escucharse en la habitación rosa, todo se detuvo para ellos.

¿Quien tocá la puerta? pregunto Mikoto.

No lo sé, no espero a nadie hoy él se molesto—. Más vale que el hijo de puta tenga buenas razones para interrumpir la diversión.

Se arreglo rápido al igual que su mujer, un poco de perfume y los olores del sexo estaban opacados. Escuchar que volvían a tocar el timbre con insistencia hacía que el Raikage comenzará a hablar más enojado de lo que ya estaba. Abrió la puerta con furia y recibió al único que no esperaba ver esa noche.

Y bien ¿Que es lo que quieres a esta hora, Naruto? pregunto con poca amabilidad. Lo hizo después de dejarlo entrar en su casa y dejarlo entrar a su casa. No reconoció a Kurenai, pero la impresión que ella le daba era clara, él traía algo en manos.

Vengo a recuperar lo que me pertenece. Vine a recuperar a mi Mabui volteo a verla. Mabui entro con ese vestido de sirvienta uno distinto al primero. Un verdadero uniforme de sirvienta que ocultaba todo su cuerpo. No es que ella sea realmente la sirvienta del Raikage, solo le gustaba humillarla así. Al escuchar las palabras de Naruto su cuerpo se detuvo y es que tan solo había entrado en la sala y casi deja caer las bebidas que trajo para los invitados.

El Raikage tomo dichas palabras como lo que eran un chiste, se echo a reír con un descaro tan grande que cualquiera otro se hubiese ofendido, sin embargo Naruto y Kurenai no se preocupaban ante esta respuesta. Mabui se retiro luego de dejar las bebidas y retroceder tapando su rostro con la bandeja no quería él viera su reacción.

Eres un tonto dijo tras dejar de reírse—. Oye bien Naruto Uzumaki. Fue divertido prestarte a Mabui, pero el juego se acabo, ella me pertenece y eso es todo. Nada de lo que hagas va a cambiar las cosas, así que vete o le cuento a tu esposa sobre tu vida secreta. O mejor aun, se la cuento a la prensa ¿Que sería peor para ti, dime?

Esa es una buena pregunta, viejo seguía con una sonrisa arrogante e inamovible el magnate Uzumaki—. Dime Raikage ¿De que forma es la peor para acabar con tu reputación? ¿Por un escándalo sexual o por explotación humana?

En esa cara agresiva pudo ver como se le escapaba una gota de preocupación, mientras que su esposa levantaba una ceja sin mover su expresión molesta.

¿De que rayos hablas?

Cuando Mabui trabajo para Konoha, mi querida líder general de recursos humanos recolecto todos los datos acerca de ella. Entre tantos documentos de rutina, ella encontró un papel muy especial levanto la mano y Kurenai que yacía detrás suyo en el sofá le entrego en la mano una copia de dicho documento, una que puso sobre la mesa de centro. Lo que había dentro de esa carpeta lo hacia preocuparse muy seriamente, más aun cuando lo abrió.

¿Que es esto?

Mabui y yo tenemos mucho en común. Ambos escapamos de un infierno cuando eramos niños miro como ella se asomaba de lo mas cauteloso, pero a pesar de eso él podía ver lo asustada que se sentía, sin embargo Naruto Uzumaki no sentía la misma sensación—. Ambos somos de Camboya volvió a mirar al Raikage—, ambos de una guerra que devasto la nación que ya no recordamos y escapamos a japón como refugiados. Aunque en estos días la guerra a terminado la armistia que el país dio a las victimas de la guerra no fue derogada. Y Konoha se mantiene alineada a las leyes de japón.

¿Y eso que?

Significa que tanto Mabui como otros camboyanos en este país estamos bajo protección de las leyes internacionales decía el magnate—. Y Konoha protege a todos aquellos que están catalogados como refugiados de guerra en este país y donde sea que estén mientras sigan registrados como personal de Konoha.

Debes estar bromeando.

No sonrió triunfante—, en pocas palabras. Mabui esta bajo mi protección y puedo armar un escándalo en tu nombre sino me la devuelves.

Hubo silencio, desde su escondite Mabui veía con tanta preocupación a la espera del siguiente movimiento que daría el Raikage, el tic en su ojo derecho mezclado con una siniestra sonrisa llena de enojo creyendo que le estaban tomando del pelo mientras que Naruto seguía con su arrogante sonrisa manteniéndose extendido con las manos cruzadas sobre su rodillas. Si fuera un juego de ajedrez, el magnate tenía en peligroso movimiento de jaque y mate con el siguiente movimiento de su oponente.

El ambiente se quebranto cuando poco a poco su rabia se convirtió en burla, la burbuja se quebranto al escuchar la risa deliberada del Raikage, una risa desquiciada que incluso a su esposa dejo confundida al no parar de reír por lo que pareció ser un largo momento. Pero cuando se calmó, él dijo:

Linda forma de decir que Mabui es tu esclava de forma legal, Uzumaki Naruto. Pero sabes una cosa que ignoras, en esta habitación somos tres los que no pertenecemos a este país y que gozan de la protección internacional aquí en japón. Aun así tu jugada sigue siendo una daga detrás de mi espalda ¿Prisión? No lo creo. Deportación. Tal vez. ¿Mi reputación arruinada? Sin duda alguna al igual que la de mis esposas y mis hijos.

Aceptas ¿Si o no? Viejo.

¿Cual crees que elijo? Mocoso.

¡Es si o no! ¡Si o no, Raikage! logró quebrar su paciencia.

Aquí tienes mi respuesta.

Un chasquido de su mano en alto y un discreto zumbido de metal atravesó la sala un muy pequeño destelló de luz detrás de la oreja del Raikage vino hacia a Naruto, una daga fue arrojada hacia su cara, en ese microsegundo que llego a reconocer el objeto no necesito moverse aun cuando las mujeres que acompañaban a cada uno sintieron gran pánico al creer que una nueva guerra se disparaba en la sala. Por detrás de Naruto un Kunai fue arrojado también y paso a su lado en ese mismo tiempo.

Como balas la daga dorada y el oscuro Kunai chocaron y el rose los hizo cambiar de direcciones. Una fue disparada por la asesina personal del Raikage, mientras que la otra fue arrojada por la asesina guarda espaldas de Naruto, dos sombras invisibles en la habitación se dejaron ver luego de que el choque de las armas a pesar de ser desviadas rosaran la mejilla de sus objetivos y los dejaran sangrando.

Todo paso de un solo segundo a otro. En ambas caras de la sala una daga clavada en cada pared y las mortíferas amantes yacían listas para arrojar la siguiente cuchilla estando detrás de sus hombres. La sangre broto en cada uno pero ninguno se inmuto ante el ardor de tales heridas.

¿Creíste que no vine prevenido, viejo? se puso de pie Naruto—. Me llevo a Mabui conmigo por las buenas o las malas, pero si quieres iniciar una guerra conmigo que así sea.

¿Todo esto por una mujer? para él era un mal chiste—. Pfff… Tu ganas, niño. Llevate a la perra, puedo conseguirme diez más para mi.

Un evento tan irreal que realmente lo creo, luego de todo lo contado y lo que aun faltaba por contarme de parte de Sarada-san.

Mabui por fin dejo de esconderse, reclamada por un amo que la valoraba más con un ser humano que como una propiedad. Vino corriendo a sus brazos y llena de felicidad le abrazo.

¡Naruto-sama!

Vuelves conmigo, Mabui-chan.

Ya larguense de mi casa demasiado empalagosa la imagen que veía el Raikage para sus ojos.

Fue un placer hacer negocios contigo, amigo mio y de nuevo le dijo que dejara su casa—. Nos vamos, Mikoto-san. ¿No hay nada que quieras que le diga a Sasuke?

Miró a su esposa, ella rompió el silencio ahora que su paciencia se colmaba también al escuchar ese nombre.

No se quién hablas. Solo vete ya Naruto.

Uno se fue con sus mujeres y las del otro salieron de su escondite luego de que todo se calmará. Preguntando si estaba bien el Raikage las calmo a todas luego de que Mamako limpiara su herida con los primeros auxilios de la casa. Dejaron espacio para la principal mujer del Raikage y escucharon.

Mira tu linda cara, querido.

Tranquilas estoy bien exhalo—. Mocoso astuto, esto no le gustará a Hinata-chan. No importá, ya necesitará algo de mi el idiota.

Claro que si, querido, claro que si.


XI


En el hospital, un voluntario vino a hacer una donación de sangre para Naruto-sama, era el Raikage mismo, a su lado Hinata-sama lo acompañaba por una razón.

Agradezco que decida hacer esto por mi esposo, Raikage dijo, estaba de pie a un lado suyo.

No es nada, es un buen amigo después de todo.

Más allá de la sala, mirando de lejos sin que los dos les notara le pregunte a Mabui-san al respecto.

¿Que relación tienen esos dos?

Hinata-san fue durante un corto tiempo la asistente personal del Raikage cuando era igual de joven que tú, o tal más me contaba—. Aunque trabajo para él por solo unos años ellos dicen ser buenos amigos, los Hyuuga eran inversionistas con ayuda suya pero tras cortarse los lazos tras apoyar a Hinata-sama con su decisión de casarse con Naruto-sama, el prestigió de la familia Hyuuga se vino abajo sobre todo cuando Naruto-sama convirtió a Konoha en una multinacional.

¿Ella fue asistente de ese hombre? las dudas me despertaron—. ¿Acaso ella es?

¿Una más del Raikage? No digas tonterías, te digo que es su amiga. Ella es el ángel que contiene a la bestia sellada.

No comprendí tal analogía al momento. Miramos a la enfermera retirar la aguja del Raikage y recoger la bolsa. Agradecieron al hombre y Hinata lo acompaño, cuando la enfermera paso por nosotros, Mabui fue quien se aseguraría de que el personal hiciera la transfusión de inmediato mientras que yo por curiosidad me aseguraba de mis sospechas.

Listo, transfusión comenzada dijo la doctora Haruno.

Gracias, me quedaré para supervisarlo.

Avisanos si pasa algo, Mabui.

Allá a solas, sentada en silencio dejo que algunos segundos pasaran antes de tomar lo de la mano en su estado de coma para soltarse a llorar en silencio.

Naruto-sama, por favor no me deje estaba solloza—. No me deje sola a mi. Necesito de mi esposo.

Se recargo en él y hundida en su pecho se soltó a las lagrimas. No sabíamos por cuanto tiempo estaría, lo ultimo que queríamos escuchar era que no despertaría nunca más o peor.

En cuanto a mi, escuche de Hinata-sama que iba a acompañar al Raikage a su casa, pero en su lugar se escabulleron a los sanitarios.

¿Porque entraron los dos al baño? ¿Será acaso que él la trata igual que a Mabui? me cuestione por dentro Adrían.

Sin importarme que solo tal vez estaría por observar algo que no debería.

Alguien gemia allí dentro, alguien allí dentro de uno de los cubiculos y la pared de plástico que separaba los baños temblaba agresivamente. A pasos silenciosos me acerque y miré debajo, aunque sin tener que hacer eso podía ver que eran Hinata-sama y el Raikage.

¡No puede ser! grite en mi mente.

Mientras tu marido se esta muriendo tu estas apretando mi polla con fuerza mientras lo hacemos en el baño del hospital. Es tu manera de agradecer que ayude a Naruto en este momento verdad.

Si… debo agradecerle al Raikage-sama por su gran amabilidad la escuche, claramente era ella. Era Hinata Hyuuga. Quería echarme a correr pero no podía correr sino me descubrirían.

Te excita hacerlo con tu amante mientras tu esposo se anda muriendo, pero que sucia eres Hinata-chan.

Solo termina antes de que alguien nos descubra, suelta todo el semen de tus bolas negras en mi coño, Raikage-sama.~

Huí, solamente huí después de eso.


XII


Después de volver bajo el servicio de Naruto-sama, solo una semana después y Mabui estaba de nuevo al servicio de magnate Uzumaki. Como su asistente tenía que ir con él a donde necesitará así que cuando necesito hacer una gira por el mundo para visitar las principales edificios administrativos de Konoha industries en otras naciones. Recorridos y recibimientos dignos de la realeza por parte del personal de cada edificio.

Entre visitas, el magnate descansaba de sus mas preciados hoteles en las habitaciones mas ostentosas, pero no pasaba las noches solo.

Si tan solo entendiera el idioma, tal vez disfrutaría estos programas locales dijo Naruto Uzumaki al estar pasando de canal en canal.

Un sofá en su habitación para descansar después de tan largo día. Su saco lo había dejado detrás del mueble como si estuviese en su hogar y el cuello de su camiseta desabrochado, relajándose con una bebida con hielo en su mano.

Naruto-sama, porque aprovecha para dormir temprano. Mañana tenemos que visitar tres fabricas más en el sur antes de tomar el vuelo y viajar hacia el este dijo Mabui, tenia el itinerario en una tabla que llevaba en manos.

Tu también deberías descansar, Mabui-chan. Vamos, porque no te sientas conmigo.

Si usted así lo desea, señor.~

Tan cerca uno del otro, Mabui se recargo en su lado derecho tan sonriente, su escote resalto para vista de su jefe, la morena desabrocho dos botones de su ropa y así Naruto Uzumaki se acerco más a ella, paso su brazo detrás de su espalda para darle un abrazo, la puso tan cerca suyo que él no perdió tiempo en besarla. Bueno, lo perdió un momento pues las cosas se tenían que calentar primero.

Por que no pasamos la noche mejor, nosotros dos.

Había llevado su mano hacia la bragueta de su pantalón pero la mano de Mabui se puso sobre la suya e hizo ella la labor. Le acariciaba su falo con amor y sin quitar la mano de ahí se besaron cargados del romance prohibido. Del sofá al piso, del piso a la cama del hotel y de la cama estuvieron en frenesí hasta que la garganta de la morena quedo afónica, pero no por gritar.

La cama quedo como si la habitación fuese alquilada por un artista del metal que llevo a una fanática para pasar bien la noche.

Naruto-sama, despierte. Debemos salir, el avión debe estar alistándose para partir.

Solo unos minutos más, querida.

Allá en la cama, como un reflejo dormido la abrazo y se acurruco con ella como una almohada, lo cual hizo que Mabui se acomdara más. Así de pacifico se sentía siempre a su lado.

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