Una madre amorosa acostaba a su hija en la cama, una pequeña albina de ojos rojos dulce y tierna idéntica a la mujer que la dio a luz, la niña no quería dormir al día siguiente tocaba ir a la escuela pero ni aun por eso quería cerrar los ojos en su cama acurrucada.
—Mamá, cuenta la historia otra vez. No puedo dormir si no escucho mi cuento favorito.
—Esta bien hija —se sentó a su lado y cumplió su pequeño capricho—. Hace mucho años cuando el mundo gobernaban reyes y emperadores, cuando el mundo estaba al borde de una guerra un enemigo vino de las estrellas. Una alianza de razas alienígenas llamados: Covenant.
»Nuestro mundo estaba al borde de una guerra entre las naciones que dominaban Europa y cuando la guerra parecía comenzar, apareció el covenant y ataco primero pero tenían una razón.
Desde una proyección holográfica manifestada por las naves alienígenas, el rostro de su líder se presento, su voz hablo en el perfecto idioma perteneciente a cada rincón del mundo, su tecnología se los permitía.
"Yo soy el profeta de la verdad, hemos venido a cumplir con la voluntad de nuestros señores Forerruner, destruir a la humanidad" contó la madre a su hija.
—Las armas con las que llegaron eran muy superiores a las de todas las naciones de Europa combinados, sus naves que surcaban los cielos oscurecían el sol sobre las ciudades antes de destruirlos, maquinas de guerra que superaban por mucho el poder de los mas poderosos cañones de guerra humanos. Aun cuando las naciones de Europa y el mundo se unieron para hacer frente a esta amenaza, no pudieron hacer mucho contra el Covenant —continuaba con el cuento, scarabs, wraiths, banshees y todas las especies covenant fueron soltadas para atacar la tierra mientras que los humanos apenas tenían Obus, ametralladoras y bayonetas para luchar pero los esfuerzos de la humanidad eran poco fructíferos, poco es decir mucho—. Desesperados, la humanidad busco ayuda en las asociaciones de magos para crear nuevas armas con las que luchar, con criaturas mágicas para ayudarlas a ganar en las batallas pero aun con su ayuda las victorias fueron pocas porque pocos se atrevieron a ayudar a la humanidad y el enemigo comenzaba a avanzar de forma imparable por los cielos de nuestro planeta.
»Cada vez más desesperados, los humanos comenzaron a buscar a quienes les ayudaran para derrotar al enemigo. Buscaron a los dioses que sus antepasados hace siglos dejaron de adorar pero aun con las suplicas desesperadas, los dioses dieron la espalda a los humanos. Decían que ser exterminados era el castigo que ellos se ganaron por dejar de adorarlos y no intervinieron. Todo parecía perdido. Hasta que un Dios antiguo y olvidado fue encontrado, cuando escucho las suplicas de la humanidad Kratos, levanto de su trono y dijo:
"Si los dioses no van a salvarlos, yo lo haré" exclamo Kratos a los soldados de la expedición.
—Para salvarlos les dijo que debían despertar a su hijo, un ser cuyo poder era igual al de su padre pero mientras que él era el dios de la guerra y la esperanza, su hijo era el dios del caos y el orden.
—Entonces lo buscaron a él —dijo entre cerrando los ojos la pequeña.
—Lo encontraron, mi cielo —llego la parte favorita de su hija—. En una expedición, en lo que era la ultima oportunidad de conseguir la ayuda de un ser divino, encontraron su sepulcro. Un ser tan poderoso como un Dios pero sin dejar de ser un humano más, venia de tiempos anteriores a los dioses, anteriores a toda criatura que camino sobre la tierra pero nunca dejo de ser un humano.
»Nació en la primera era, en la primera batalla. La primera vez que las sombra asolaron nuestros mundo, él apareció. Forjado en las cenizas de la guerra recorrió las llanuras del umbral para vengarse de los señores oscuros que tanto daño habían hecho. Cuando los soldados de todas las naciones que luchaban contra el covenant lo vieron llevando la corona de los centinelas de noche y escucharon el lamento de todos aquellos que perecieron por sus manos llamarlo: Doom Slayer.
—¡Si! —grito, pues era la mejor parte de la historia.
—El covenant comenzó a retroceder, lo subestimaron al principio pero ese fue su mayor error, el slayer dio un giro a la guerra que ni siquiera los dioses nórdicos esperaban. Su fuerza era implacable, su violencia imperdonable. Entonces entendimos, las naciones entendieron que no se necesitaba de un simple dios que los salvara, necesitaban un monstruo —la madre se sentó junto a su hija y esta seguía esforzándose por no dormirse, hasta escuchar hasta el final de la historia—. El covenant abandono la tierra luego de cuatro años de una guerra cruel, las naciones gritaban victoria en nombre de la humanidad y de su salvador, pero así como el Slayer despertó pronto volvería a su profundo sueño. Entonces el dios Kratos bajo ante la humanidad para darles un mensaje:
—Esta lucha aun no a acabado —dijo Kratos a los reyes y lideres de la humanidad—. El covenant volverá y retomara su guerra contra la humanidad. Mientras sigan divididos en naciones y razas los humanos estarán condenados. Pero entonces volveremos para derrotar al covenant una vez más, todos aquellos que permanezcan divididos caerán, más aquellos que escuchen nuestras palabras y no las olviden lucharan con nosotros hacia adelante en un nuevo mundo. Porque nuestro regreso será pronto.
—Los lideres del mundo guardaron en sus corazones la advertencia de Kratos, las naciones disolvieron sus fronteras, el odio de imperios y reinos fue olvidado, la opresión de las etnias y pueblos suprimida. Le dieron la espalda a aquellos que los abandonaron primero.
—¿Que hicieron los dioses?
—Resignarse con la humanidad otra vez, pero como al principio no hicieron nada, pensaron que la devoción por sus nuevos dioses sería pasajera más no fue así. La humanidad levanto nuevos templos en honor a sus dioses, la fe ciega se convirtió en conocimiento en manos de la ciencia en servicio del mundo, la tecnología, la medicina, las comunicaciones y los transportes dieron un gran salto. Un día teniamos vehículos de vapor y ahora autos que corren más rápido que el animal más veloz. Navíos que surcan los mares y las estrellas y el sueño de la humanidad de tocar la luna ahora es el sueño de conquistar cada galaxia en nuestro basto universo, lo cual se había logrado luego de conquistar cientos de planetas en todo el universo —contaba la madre—, pero como el mismo dios Kratos advirtió el covenant volvieron.
»El covenant volvió luego de veintiún años tras la primera gran guerra, atacaron nuestros planetas, nuestras flotas y nuestras ciudades. Tal como Kratos advirtió, los dioses que seguían escondidos vieron como los logros de la humanidad se caían y ellos se reían.
—¿No ayudaron a la humanidad?
—No, los dioses son tan arrogantes que prefieren ver sufrir a los que los adoran en lugar de ayudarlos, hija.
—¿Que sucedió?
—Que así como Kratos advirtió del regreso del covenant en una segunda guerra, él también volvió una segunda vez justo como lo prometió, regreso junto a su hijo y un ejercito de ángeles con armaduras de acero y escudos de energía que los hacían invulnerables ante los ataques del covenant, trecientos ángeles que con sus armas entonaban las alabanzas del dios Kratos con la que aplastaron al enemigo. Él los llamaba Spartans. Dirigidos por el mismo Slayer, hicieron retroceder una vez más al covenant y esta vez no los dejaron escapar con vida. Los persiguieron por las estrellas hasta acabar con todos. La guerra termino, la humanidad triunfo y el dios de la esperanza se quedo para dirigir a la humanidad hacia un nuevo mundo. Junto al Slayer y sus ángeles para proteger a la nueva era que esperaba al mundo. La era de la humanidad.
—¿Que sucedió después, mamá?
—La guerra termino, el covenant se fracturo en pequeños grupos que al entrar en guerra entre ellos acabaron con la amenaza que eran, la humanidad se expandió por las estrellas y a través de los reinos en mundos paralelos, llevando justicia, libertad, orden y progreso. Los héroes comenzaron a surgir entre los humanos y no de los cielos, la magia dejo de ser un privilegio y fue para todos. Guerreros que antes servían a los dioses ahora sirven al imperio de la humanidad, todos ayudaban apuntando a una nueva era de felicidad.
Parecía ser un final feliz, pero solo era para aquellos que estaban del lado del bando ganador, aun así incluso ellos mismos sabían bien cual era el verdadero final.
—Mamá, no tienes que mentirme, eso no es lo que paso —su hija a pesar de estar somnolienta, de ser tan pequeña en edad, tenía conocimiento de la real historia.
—Jujuju, esta bien. Mi pequeña a crecido mucho —acaricio su cabeza—, la humanidad bajo el mando del Dios emperador Kratos comenzó a conquistar las estrellas a través del infinito universo y a través de los universos paralelos. La corrupción, la opresión y la persecución han sido erradicados en los mundos que el imperio de la humanidad a conquistado. Si algún mundo no se rendía era exterminado, si alguien se opone, es castigado. Un reino de orden, paz y libertad se alzo para la humanidad y todas los reinos, dioses y demonios que reconozcan el poder de la nueva humanidad, sería conducido a su extermino.
»Pero mientras el Dios emperador Kratos dirige todo desde su trono, su hijo el Slayer dirige a la nación desde la batalla, con los spartans detrás siempre siguiéndolo a una nueva batalla. Llevando muerte y destrucción a quien se opone a la gloria de la humanidad como justicia y libertad a todo aquel que se arrodilla ante ellos. Desde entonces la humanidad vive en prosperidad y armonía.
—¿Que paso después? ¿Que paso con papá, digo; el Slayer? —la niña comenzaba a caer dormida.
—Mientras conquistaban mundos y facciones, el slayer quien solo conocía la guerra, conoció el amor —contaba con una sonrisa cálida su madre—. Primero conoció a una Kunoichi medica llamada Tsunade, como parte de las fuerzas voluntarias que lucharon en la primera gran guerra de los mundos, ella insistía en curar sus heridas mientras que él insistía en que sanara a otros, de su odio surgió un amor que dio a luz al ángel más fuerte entre sus spartans y otros más.
»Cuando la primera gran guerra termino, viajo al mundo exterior. Entre las guerras, el reino de Edenia reto al campeón de la humanidad pues lo consideraban una blasfemia a sus dioses. Tras la derrota, hubieron quienes no quisieron reconocer la gloria del Slayer y fueron persistentes, la hermana de la reina Sindel, Reika lo reto una y otra vez hasta comprender que su odio por el slayer era amor y aceptarlo.
»Después explorando los callejones oscuros de la tierra para purgar el mal que controlaba a los humanos dirigido por demonios y seres oscuros que controlaban el bajo mundo de la sociedad, fue ahí cuando el slayer conoció a una bella Taimanin, una gran guerrera maestra de la lanza y una doncella que controlaba el arte ninja del agua llamada Shiranui. Con quien tendría mas hijos que con sus otras esposas.
»El slayer no es solo purificación mediante destrucción, también es redención y expiación. Durante sus cruzadas en los bajos mundos conoció a dos demonios, una espadachín de piel morena quien luego de mucho luchar entre ser leal a su corazón y su deber, Ingrid hizo que su señor demonio se volviera un aliado de la humanidad y así poder estar junto al que le salvó la vida y robo su corazón, el Slayer.
»También se topo con una sádica guerrera, su violencia implacable como despiadada asombro al Slayer, cuando Oboro supo de sus sentimientos lucho por rechazar su amor pero al final descubrió se rindió y acepto sus emociones.
—¡Quien más, quien más mamá! Aun no me duermo.
—Eso veo, hija —si no la hacia dormir, lloraría más tarde—. Una de sus comandantes mas cercanas cruzo los limites con él durante una misión. Tsubaki lo detestaba por su violencia cuando otros lo admiraban, perdidos los dos la comandante bajo su mando conoció el lado pasivo del Slayer, en una noche tormentosa y fría expresaron su amor para calentarse hasta el amanecer.
»Luego, cuando la UNSC se dispuso a conquistar mundos entre dimensiones, el Slayer se dispuso a explorar un mundo el solo para saber se debía ser salvado o exterminado. Pero no encontraba a nadie que mereciera ser salvado hasta que llego a la casa de una noble, Hilda vivía sola. Su esposo había sido envenenado tan solo un día después de su boda, nunca tuvo herederos con él. Su pueblo estaba acosado por una bestia y aunque ellos eran culpables por la muerte de su primer esposo el Slayer la ayudo. A cambio le dijo que solo la salvaría a Hilda del castigo que recibiría su mundo, la convirtió en otra de sus esposas.
»Al ver que los humanos comenzaron a conquistar mundos el reino de los Yokai intento negociar la paz con la humanidad, pero no había nada que los humanos quisieran de su reino. Así que resolvieron las cosas a la antigua, el Dios Kratos exigió la mano de la hija de su Daimio para el Slayer, los hijos que tuvo Yasaka son el sello del tratado de protección para su mundo, si alguien amenaza al reino Yokai, la humanidad los protegería y vengaría.
»Luchando entre las estrellas luego de la segunda guerra, el Slayer conoció a una doncella que cargaba a una maldición. Todo los hombres que vieran su rostro quedaban hechizadas por su belleza, todos excepto el slayer, la protegió de su rival durante la pelea, no por que fuera victima de su hechizo sino porque no dejaría que alguien inocente muriera. Entonces la maldición se rompió, si Sephie se enamoraba de alguien la maldición se levantaría y su amor fue correspondido.
—Cuéntame sobre la décima esposa, su décimo amor.
—La décima esposa la conoció cuando una familia de magos milenarios buscaron el favor de la humanidad. Una familia que buscaba el santo grial con la promesa de usarlo para el nuevo imperio, pero cuando el slayer se dio cuenta de lo que realmente pretendían y el ritual que usarían para que el santo grial descendiera, el Slayer acabo con ellos, salvando a la princesa de su fatal destino, su nobleza oculta bajo un rostro de muerte y destrucción fue suficiente para cautivar a la blanca princesa que rescato. Irisviel von Einzbern es su nombre.
—Ella es mi favorita mamá —dijo, solo un poco más y la niña caería dormida por fin—. ¿Sabes porque es mi favorita? Porque eres tú, mamá. Me encanta escuchar como conociste a papá y como te enamoraste de él.
—Y de su amor surgió una adorable niña y después una más, llamada: Illyasvel —el nombre de la niña misma que buscaba hacer dormir—. Ahora descansa un poco si quieres estar despierta en la noche para la fiesta de tu abuelo.
Un beso de buenas noches y cerró su habitación para que nadie la molestase, bajo del tercer piso de la mansión, recorrió los extensos pasillos para llegar hasta la cocina donde las tres sirvientas daban el máximo esfuerzo para la cena especial. La líder Sella una homúnculo dirigía a las otras dos, Lyz una segunda homúnculo y Thoru una dragona que decidió poner su vida al servicio del Dios emperador.
—¡Irisviel-sama, a que se debe su visita! —Sella, la mas responsable de las tres dejo de picar la carne para atenderla.
—¿Todo esta bien aquí? La celebración de esta noche será más concurrida este año, habrá mas invitados en la casa, Sella.
—Descuide Iriasvel-sama, tengo todo bajo control, mientras Lys y yo evitemos que Thoru se haga cargo del plato principal de la noche estaremos bien.
—Entonces las dejo en paz.
En cuando las dejo, escucho gritar a Sella a la mencionada Thoru sobre dejar el plato principal en manos sus manos y que se encargara del postre mejor. La señora Iryasvel marcho a la sala donde la pantalla mostraba las noticias resonaban en todos los canales por buenas razones.
—Oboro, estas viendo el desfile —la veía recostada y sin sentir preocupaciones en el sofá con un plato de botanas para consentirse como una reina.
—Es una buena forma de tomar un descanso luego de estar supervisando todo para lo de esta noche —exclamo vacilando, sin quitar un ojo de la pantalla. Sin importarle que una tercera mujer entro en la sala muy disgustada.
—¿Descansar de que dices? Si la que a estado supervisando el montaje de la fiesta e sido yo, Oboro.
—Porque no te sientas con nosotras un momento, Tsubaki. Disfruta del desfile, mientras que aun deciden llegar —Irisvel se sentó, obligo a Oboro a dejar de acarar todo el mueble.
—Solo un rato, debo darme un baño para quitarme el sudor —exclamo Tsubaki, sentándose a la izquierda de la Irisviel para estar lejos de Oboro.
En la pantalla, en cada canal se dejaba ver distintos escenarios de un mismo desfile en cada mega ciudad de la tierra. En cada metropolis en las colonias de los mundos terraformados que la humanidad a conquistado con el paso de los años, los reporteros parecían repetir el mismo mensaje no importará que saltarán de un noticiero a otro.
"Hoy la humanidad celebra veinticinco años de la fundación del imperio como una sola humanidad. El recuerdo de los héroes late en el corazón de las nuevas generaciones de soldados y estudiantes, las llamas eternas nunca se apagaran."
Desfiles militares en las grandes avenidas de las ciudades deslumbraban a niños y adultos, ver las bestias mecánicas de guerra avanzar tan pasivamente era lo mejor, tanques y mecas recibían aplausos. Las aeronaves caza, pesados y de múltiples funciones de batalla, naves especializadas en combate orbital y espacial rompían la barrera del sonido era común pero también tan deslumbrante.
Pero ver a los equipos spartans marchar al frente de las legiones defensoras de cada planeta hacían que el pueblo se arrodillaran ante sus ángeles de la guarda y sus potestades que los seguían. Spartans y soldados de choque de descenso orbital siguiéndolos tan cerca.
"La celebración se siente en las colonias de la humanidad desde Marte hasta Reach, quien en este día celebra este día recibiendo a la séptima flota que regresa luego de una expedición en un nuevo mundo descubierto en una nueva dimensión, libertad y orden han impuesto en este nuevo mundo."
Una flota compuestas por seis cruceros imperiales, doce súper cargueros. Treinta cruceros de batalla, ciento veinte fragatas de distintas clases, veinte acorazados y otros veinte destructores eran la norma que componían las 502 flotas registradas hasta ahora por la humanidad.
La pantalla transmitía el desfile militar en las calles de Nueva Alejandría, la ciudad capital del planeta Reach. La llaman el futuro de la humanidad. Los marines marchaban en bloques por la calle principal con naves falcons sobre volando en formación por encima de ellos, pero quienes se robaban las miradas eran los spartans que defendían el planeta y un equipo sobre todos los campeones del planeta
—Miren, ese es el equipo Noble —entró en la habitación los hijos de las tres mujeres en la sala.
—Quisiera ver a seis desfilando con ellos, son su equipo después de todo —comento otro.
—Saben que la identidad de su hermano no puede ser publica, es propiedad de la ONI —comento la señora Tsubaki—. Además ¿Acaso terminaron de montar todo?
—Cuando dijiste que tenías algo para nosotros, no pensamos que se tratara de ponernos a trabajar en los preparativos de la cena de esta noche —estaban todos agotados, el hijo mayor de Shiranui los lideraba—. Montamos las mesas y las sillas luego de tallarlas en madera desde la madrugada.
—Los platos y cubiertos fueron horneados y moldeados con las especificaciones —dijo el cuarto de Shiranui.
—Instalamos el escenario como pidieron con —exclamo cubierto en sudor el tercer hijo de Ingrid, junto a su segundo hermano.
—La fuente esta instalada y conectada al rio.
—La iluminación también.
—El espectáculo de fuegos artificiales esta listo.
—Los botiquines de primero auxilios están preparados.
—Excelente no quiero que pase el desastre de hace dos años —Tsubaki .
—¿Hablas del tornado? O Del incendio provocado por el lanza llamas que usamos para encender el carbón.
—¡Por todo los desastres que causan, zoquetes! —regaño Oboro.
—¿Quien confundió un misil climático con fuegos artificiales?
—Creímos que sería buena idea cuando lo pensamos —estaban agachados como perros, huyeron al fondo de la habitación luego de oír a Oboro gritar.
—Siempre que se juntan tres de ustedes algo malo pasa.
—¿Entonces porque nos pidieron que hagamos hacer esto? ¿Porque no llamaron a nuestros hermanos mayores para que los hagan? Ellos siempre hacían esto.
—Porque sus hermanos mayores ya son adultos y tienen cosas de adultos que hacer, ustedes no tienen nada que hacer hoy y como sus madres no dejaremos que se la pasen perdiendo el tiempo en juegos.
—¡No son juegos, son pasatiempos!
—Contar vaginas no es un pasatiempo.
—¡Mamá!
—Lo dicen como si nosotros somos los únicos que lo hacen. Nuestros hermanos mayores también tiene ese pasatiempo.
—Esas son sus esposas, lo comprenderían si tomarán en serio a sus harems que se están formando.
—Eso me recuerda que deben traer por lo menos a una de sus chicas esta noche como sus invitadas, su abuelo se preocupa por su orientación sexual
—Y por eso los supervisamos —dijo Tsubaki luego de un largo suspiro—. Más vale que revisemos que no hayan pensado en sus improvisaciones de siempre.
De pronto sonaron los dispositivos de las tres matriarcas de la casa, un mensaje en el grupo de mensajes conformado por las nueve esposas del slayer.
—Dicen que ya están en camino —exclamo Oboro luego de ser la primera en leer el mensaje, a Iryasvel algo atrajo su atención más que su celular. La televisión.
—Parece que ya empezó el discurso imperial por el jubileo del emperador —exclamo Iryasvel—, parece que es su momento de salir, tienen cuatro horas comprar algo bonito para su abuelo y volver para la cena, vestidos y arreglados sin olvidar traer a una invitada que por lo menos se haga pasar por su novia, saben que su abuelo se preocupa por su descendencia.
—¡Vayan y no hagan estupideces!
Cuales soldados, firmes saludaron antes de emprender una carrera contra el tiempo. Parecían tener tiempo suficiente pero ellos mismos se conocían y sabían que cualquier problema podrían causar, pero este día no debía ser uno de esos.
La noche llego, la mansión. Los acres del terreno que emprendía la residencia secreta de la familia imperial se convirtió en el centro de una gran fiesta, para la humanidad ese día se celebraba la fiesta anual del surgimiento del imperio de la humanidad, para la familia imperial desconocida para la misma humanidad era la fecha para celebrar el cumpleaños para el emperador, una fiesta familiar y solo aquellos reconocidos como familia forman parte. No eran una familia imperial como en los imperios y naciones que rigen la tierra, no había protocolos o etiqueta de comportamiento, eran como una familia común.
—Me siento nerviosa, no es la primera vez que veo al emperador en persona pero siempre es como la primera vez ¿Que hay de ustedes? —dijo la primera esposa del primer hijo del Slayer.
—¿Como no estar nerviosa? Es el dios de la nueva humanidad —exclamo la segunda esposa del primer hijo del Slayer.
—¿Que hay de ti? Te veo tranquila —la cuarta esposa miró a la tercera, de las cuatro ella era la que lucía más relajada.
—Estoy muerta de nervios por dentro.
—Diría lo mismo.
—¡John! —el nombre de estas cuatro damas.
Mejor conocido como sierra 117 entre los spartans o llamado también por su rango, Jefe maestro. En público, era llamado como el rey demonio, apodo otorgado por el enemigo en la segunda guerra contra el covenant. Mientras que la humanidad llama a los spartans "ángeles" para el covenant ellos eran demonios y él, era el rey de los demonios.
Su nombre civil de civil era: John Spartan. Claro que su apellido era falso, una fachada para ocultar su verdadero apellido, el heredado por su abuelo a su padre y de su padre a él. Sin saber que ropa llevar, llego como siempre con su uniforme de gala militar como parte del cuerpo militar de la UNSC.
—¿Creen que el regalo que compre esta bien? —miró preocupado la caja envuelta que coloco en la mesa de regalos. Un regalo envuelto en una caja de dos metros por dos metros cuadrados.
—Bueno, dijiste que querías darle algo más que solo darle la noticia del embarazo de tu primera esposa. Oficialmente vas a ser su primer nieto de tu parte hijo —vino por detrás del spartan la mujer que era su progenitora, Tsunade—. Aunque creo que esta noticia es mejor para Anya que para tu abuelo.
Tsunade Senju, esposa primera del Slayer o como ella lo llama: Guy.
John Sparta, hijo primero del slayer y de su primera esposa. Una figura militar y publica de gran relevancia para la humanidad, con cuatro mujeres por esposas: Azuma Hisato, Yor Briar, Fubuki (one puch man) y Fionna Frost. La primera una ama de casa, la segunda una asesina a servicio de la hermandad de los asesinos, la tercera la líder del grupo de héroes de clase B de la asociación de héroes y la cuarta esposa, una espía de la ONI. Desposadas en el orden mencionado. Anya Sparta, hija adoptiva del jefe maestro, pero esa es una historia para después.
Deslumbrando con sus vestidos de coctél cada una hasta la misma Tsunade, miró a lo lejos a sus otros dos hijos que estaban del otro lado del gran jardín al centro de la mansión, que más bien era un castillo o un palacio europeo. Esa zona despejada era el salón de fiesta.
—¿Que hay de tus dos hermanos? Cuando decidirán sentar cabeza.
—Por favor, no los presiones.
Allá en la mesa de los regalos, el segundo hijo de Tsunade había dejado su regalo en compañía de sus invitadas. Un spartan de tercera generación cuyo nombre es clasificado, su nombre no puede ser mencionado en publico ni por sus mujeres o sus progenitores. Solo es conocido por su número de servicio spartan: B-312. O como sus esposas lo llaman por su cargo actual en el equipo noble: Seis.
—¿Que pasa cariño? Piensas en tu equipo.
—Un poco, seria raro decir que me gustaría traerlos a esta celebración.
—Sabes que no hubieras podido —su segunda esposa lo consoló—, descuida. Ellos creen que fuiste enviado a una misión especial para destruir a unos rebeldes.
—Pero eso hice antes de venir aquí —suspiro relajado, después de años trabajando solo por fin lo asignaban a un equipo spartan con quienes creo un vinculo de hermandad luego de ser rechazado al haber sido incluido, los veía como amigos—. Esta bien, tal vez pueda llevarles un recuerdo de esta noche.
Noble seis como es actualmente conocido, su verdadero nombre es clasificado, su sola pronunciación podría llevarte a prisión, ni siquiera su madre puede llamarlo así en publico aunque sepa cual es su nombre, en lugar de llamarlo por su número de servicio, han decidido llamarlo por su número de la suerte: Seis. O mejor dicho en japones: Roku.
A diferencia de su hermano, noble seis es hombre con cinco mujeres. La gran diferencia, todas sus esposas eran oficiales en la UNSC y las oficinas de inteligencia naval. Victimas de sus tácticas de seducción del instructor de esta arte de espionaje de la ONI conocido por su nombre: Jiraiya.
Rieri Bishop, Naomi Evans. Su primera y segunda esposa, ambas agentes de la ONI al igual que Fionna Frost. Maria Lawrence, tercera esposa; capitana de nave en la UNSC. Zenia Edwards su cuarta esposa, oficial de nave en la UNSC Enterprise, nave dirigida por la capitana Lawrence. Lisa Lindy, quinta esposa. Piloto en el programa secreto de la UNSC nombre clave: Gumdam.
Seis cuenta también con una sexta esposa, más bien una ex esposa. De ella se hablara más adelante un día.
—Si que hay muchas personas aquí.
—El emperador de la humanidad, que escándalo conocerlo en persona.
—Tengo miedo.
—Mantengan la calma, hermanas.
—Cuando, sensei dijo que nos invitaba a una fiesta elegante no pensé que sería una fiesta monárquica. ¿Pero porque no invitar a los demás reyes y emperadores?
—Mejor no nos preguntemos eso, hermanas.
Cinco hermanas, quintillizas. Todas sentadas en una misma mesa mirando a los invitados de pie interactuando de manera tan familiar, se sentían perdidas entre tanto adulto, aunque igual habían jóvenes de su edad pero incluso ellos tenían más interacción con estos adultos que ellos.
—Sabía que las encontraría aquí.
—¡Johnatan! —salió de sorpresa para ellas, al igual que sus hermanos él vestia su uniforme blanco de gala militar.
Johnatan Doherty, su apellido no es el real al igual que sus hermanos mayores ni el de su madre, solo un apellido dado para ocultar su verdadera identidad por motivos intrafamiliares. Cabo interino al servicio de los comandos ODST de la UNSC. Miembro del equipo alfa-nueve, es conocido por sus compañeros bajo el apodo del novato, aunque de novato no tiene nada. Joven, cursa la universidad truncando años dado su servicio constantemente activo. En su vida publica además de sus estudios posgrado es profesor privado de un grupo de cinco hermanas de la familia Nakano.
Ichika. Nino, Miku. Yotsuba e Itsuki. Quintillizas que tienen alta estima por él como su profesor como soldado y como amigo. Las trajo por ser las pocas mujeres que conoce.
—Vengan, quiero presentarles a mi familia.
Cuando escucharon quien era su padre, desde ese momento han traído un nudo en la garganta preguntándose si podrán ante la impresión que será conocerlo en persona o a su mismo abuelo de su profesor de casa.
En tanto la fiesta se levantaba como la luna con la noche, las gemelas trillizas hicieron aparición. La mayor de ellas estaba entusiasmada por presentar ante su padre a su novio, aun cuando él no quería.
—¡Vamos, Rito! —lo llevaba jalando de su brazo a toda velocidad sin que la hija mayor observará quien estaba en su camino.
—¡Hermana, cuidado!
—¿Crees que sea buena idea que se lo presente a papá? —pregunto la menor de las tres gemelas.
—Se cagará encima cuando lo vea.
—¡No Lala, no estoy listo! —gritaba el pobre chico, de seguro ya se había cagado antes de lo previsto.
—Mamá, donde papá ¡Ya quiero presentarle a Rito!
—Tranquila hija, tu padre llegará en un momento con tu abuelo —dijo Sephie Deviluke.
Novena esposa del Slayer, amorosa madre y gentil con sus hijas como los que no nacieron de ella por parte del harem de su esposo. Cuando esta fuera oculta su rostro a causa de su maldición, pero en familia. No necesita ocultar su cara ni a sus hijos políticos, ella es también su madre y solo su padre puede verla como mujer.
Madre de las apodadas gemelas trillizas, dado el gran parecido de las tres. Lala, es la primera hija de Sephie, dos años mayor que sus hermanas quienes si son gemelas. Nana y Momo.
El pobre diablo que su hermana mayor trajo a esta celebración un compañero de clases que por un malentendido ahora es novio de Lala y no puede retractarse. A diferencia de sus hermanos mayores, ellas aun van en la preparatoria pero también, a diferencia de sus hermanos mayores ellas usan el apellido de su madre como apellido falso y no el de su padre, siguiendo la regla de mantenerse ocultos a simple vista.
—Lamento tener que arrastrarte a esto, Sona-Kaichou —en pasillo exterior de la mansión que daba al jardín de la casa el tercer hijo de Shiranui y el Slayer estaba calmando sus nervios con ayuda de su dama invitada.
—Esta bien, agradezco que me hallas invitado a esto, Issei —una chica de pocas curvas pero de un gran atractivo, cuyos lentes hacen distinguir más su belleza.
—Después de esto, aclararé las cosas con mi padre y mi madre. Le diré la verdad, que no somos novios.
—¿No lo somos? —ella estaba compleja, nerviosa, incomoda con él por buenos motivos—. Luego de lo que hemos pasado juntos, Issei ¿Que somos?
La música sonaba en el jardín, la verdadera celebración estaba empezando y las luces del escenario estaban deslumbrando a todos. Él se perdió en su mirada como ella en sus ojos, hay una historia entre ambos que nadie conoce solo ellos.
—Cuando te quedaste mirándome ese día... ¿Que es lo que querías hacerme? —nunca se había sentido por un hombre, ruborizada y delicada. Podía verlo tonto, nervioso y temeroso de lo que pudiera decirle.
—Sona es solo que yo... me prometí no enamorarme pero con todo el tiempo que hemos pasado juntos... —estaba sudando de lo nervioso, pero no podía decirse hijo del slayer si se dejaba controlar por el miedo, te hacer frente a todo desafió—. Sona lo que quería hacer ese día era esto —armado de valor camino hasta ella para robarle un besa justo cuando los primeros fuegos artificiales comenzaban a iluminar el escenario con el canto de la artista invitada. Ella quedo perpleja sus labios la tomaron sin aviso y eso le encanto, sus fuertes manos tomandola de sus hombros descubiertos.
—Issei~ —le gusto ese beso.
—Quiero que la mentira que le conté a mis padres sobre nosotros deje de ser una mentira y sea verdad. Sona.
Desde lo alto de las escaleras que daba al segundo piso, sus cuatro hermanos y hermana miraban con felicidad el primer paso de su tercer hermano, Issei.
—Que linda escena, me recuerda a ti y a mi, Oga —dijo la esposa del hermano mayor de Issei, el primero de los hijos de Shiranui Mizuki con el Slayer, su tercera esposa
Su hermano mayor llamado Oga Tatsumi, es mayor que Issei, por cinco años, con diez esposas y contando. Director de una academia en el sur de japón, sus esposas son las mismas profesoras de la academia. Sin embargo por ahora se encontraba solo con su primera esposa en la celebración. Debo decir que la mujer con él es ocho años mayor que su hermano Oga, Oga es su nombre pero lo registro como su falto apellido cuando su nombre es falso.
—Una princesa del infierno saliendo con un príncipe del imperio de la humanidad ¿Deberíamos preocuparnos? —pregunto su hermana mayor, la segunda nacida de Shiranui, tercera esposa del slayer. Su nombre Yukikaze, una taimanin como su madre, la única que usaba el apellido de su madre como su falso apellido. Con ella, venía su amigo de la infancia y novio. Tatsuro.
—Si emperador o la UNSC deciden invadir el infierno, dicen que las tres facciones están confabulando una alianza ante la expansión de nuestra especie. Más le vale saber de que lado debe estar, o yo misma lo destruiré.
—Esdeath, no perdonaré si le haces algo a mi hermano.
—¡Pero Tatsumi!
—No, Esdeath —declaro el quinto hermano, dos años menor que Issei. Su nombre era Tatsumi, llamado así pues a su madre le gusto aquel nombre falso de su primer hijo y lo uso para el quinto como su nombre real.
Esdeath, una comandante de infantería blindada de la UNSC, conocida como la sangre de invierno. Letal, mortífera, sin piedad con sus enemigos. Sin importar que sean covenant o humanos, no hay prisioneros pero ella es prisionera del amor incondicional que siente por Tatsumi.
—Ya tranquilos, Issei no traicionaría a la familia por una mujer, no lo hizo antes y no lo hará —la familia nunca se abandona, incluso el cuarto hijo de Shiranui elegiría su familia primero que un trasero o unas tetas.
—Yo creo que se ven lindos juntos, me siento culpable por que sea Sona y no Rias, aunque ella igual se lo busco o más bien se lo perdió. Pero yo no perderé a mi Basara.
Basara Toujo, cuyo nombre real solo es Basara. Cuarto hijo de Shiranui. Joven que sale con una noble perteneciente a la familia noble demoníaca conocida en el mundo humano como Naruse Mio, o solamente Mio como él le dice.
—¿Que hacen? —apareció la madre, Shiranui Mizuki con un flamante vestido marino—. Dejen de espiar a su hermano, la celebración esta comenzando. Deberían estar con los demás felicitando a su abuelo. El espectáculo de música ya empezó, vayan.
Un espectáculo de metales pesados y de todo genero hacían eco en el escenario, una fiesta privada de menos de doscientos invitados resonaba como si fuera un estadio, la música de las iglesias de la humanidad resonaban para alabar al emperador. Las sacerdotisas cantaban y bailaban al son de los riffs de las poderosas guitarras y su voz era majestuoso, el nombre del grupo de estas doncellas era: Babymetal.
Por si la nueva era de la humanidad no estuviera más loca, la religión entorno al nuevo dios que dirigía a los humanos tenía por cánticos eclesiásticos al surgido genero metal y sus variantes llenando cada iglesia entorno a sus señores y salvadores. Los hombres que cantaban eran evangélicos, las mujeres sacerdotisas. Designios colocados para burlarse de las otras deidades que le dieron la espalda a la humanidad en tiempos desesperados.
—No cantan mal, pero si me hubieran dejado subir al escenario seria un mejor show —dijo, la esposa e invitada del primer hijo de la segunda esposa del Slayer.
—Venimos para celebrar, no para trabajar Ai. Como mi esposa debes aprender a disfrutar de vez en cuando —exclamo su esposo.
—Gilgamesh, sabes que me gusta ser el centro de atención, tenerlo todo. Por eso decidí que tu fueras mi esposo.
—¿Que raro? Que yo recuerde como el rey de los héroes que soy, yo te elegí a ti.
Él era de cabello dorado, ojos rojos brillantes como rubis, alto y muy orgulloso, gran billonario al ser dueño de los mas grandes tesoros y riquezas de la humanidad así como un gran empresario orgulloso.
—Mamá, papá. Podrían dejar de pelear y disfrutar —sus hijos, gemelos. Un varón y una niña que estaban comenzando la preparatoria.
—Solo imagina, cariño ve a tu hija y tu esposa cantando y bailando sobre ese escenario en lugar de esas chicas —como madre orgullosa de que su retoña siguiera sus pasos, encaminaba a su hija a seguir los pasos del egoismo de ser una celebridad musical.
—Mamá, deja a Ruby, por favor.
—Ai, en serio solo disfruta esta noche —vino la suegra. Sus serias expresiones y ceños fruncidos comunes no la intimidaban, pero cuando se mostraba sonriente o feliz si.
Kurashiki Reika, es la segunda esposa del Slayer, su apellido es falso para ocultar su apellido que adopto de su esposo y salvador de la humanidad. Su hijo mayor llamado Gilgamesh, se proclamo como la reencarnación del antiguo dios de Babilonia, aliado de la humanidad tras nacer con el mismo poder que tenia aquel antiguo dios, las puertas de babilonia están bajo su poder. Egocéntrico, adinerado. Elegante. Hombre de negocios y sobre todo mujeriego.
—Disfrutaría esta noche, Reika-sama. Sino fuera porque mi esposo trajo a sus amantes.
—También son mis esposas —Gilgamesh tiene un contado numero de treinta esposas y tal vez, pues no solo le gusta llenar su tesoro con oro y joyas, también con mujeres bellas, dotadas y sobre todo. Si tienen un dueño al cual arrebatarlas mejor.
Hoshino AI. Su esposa, la primera y reconocida por su misma Reika era la idol que a pesar de su entrada edad de los treinta seguía siendo una popular idol musical. Sus gemelos, sus hijos mayores con su único esposo llevan por nombre las mismas gemas que su esposo le regalo la primera cita.
—Aqua, Ruby ¿Donde esta su hermanito?
—Al frente, mirando a sus tias bailando en el escenario.
Un pequeño clon de su padre, no era un clon. Solo su hermano menor de los gemelos con ocho años de diferencia. No lo llamaban Junior por tener el mismo apellido de su padre, solo lo llamaban por un apodo derivado de su nombre.
—Aquí lo traemos, Hoshino-san —vino el invitado de honor de su hermana de Gilgamesh. El pequeño atontado por bellezas pequeñas en el escenario volvió contento con su madre.
—¡Gil! Te hemos dicho que no te despegues de mamá.
—Es que la tía Illya se esta en el escenario con su vestido de mahou shoujo.
El joven dejo de ir al niño con sus padres mientras él se alejaba lentamente a acompañar a la hermana de Gilgamesh. Ella estaba aguantando la risa de ver siempre lo nervioso que era su novio con su familia, no es que le gustará verlo sufrir, simplemente le parecía encantador.
—Volví, Reina —dijo tras acomodarse los lentes.
—Bien hecho, novio —lo tomo del brazo—, vamos a bailar con los demás. ¿Oye que piensas? ¿Que mis hermanitas se ven bien con sus disfraces de chicas magicas? Eres un sucio —susurro a su oido.
—¡Claro que no, yo solo tengo ojos para Reina!... quiero decir.
—Tranquilo —volvería a susurrarle directo a su oreja—. ¿No quisieras verme con un disfraz de Mahou Shoujo esta noche?
Reina Kurashiki, ella adopto el falso apellido de su madre para su vida publica. Traviesa, atractiva. Seductora. Egocentrica igual que su hermano pero una fatal mujer si te metes con ella, solo un hombre a podido dominarla y es ese chico que parece tonto y débil que tiene a su lado. Así como su hermano nació con un poder ancestral que parecía perdido, Reina nació también con un antiguo poder ancestral. Solo los muertos son testigos de su poder.
—Sitonai ¿Donde esta tu hermana? —pregunto Iryasvel a su hija mayor.
—En el escenario —exclamo sin tanta preocupación como su madre.
—¡Illya! ¡Baja de allí, no te robes el espectáculo!
Sitonai von Einzbern e Illyasvel von Einzbern. Hijas de Iryasvel von Eiznbern. La decima esposa del Slayer, con catorce años de diferencia entre las dos parecieran gemelas si las ponen juntas a pesar de la diferencia abismal de edad. Una aun es muy joven para tener pareja y la otra pareciera que no tiene suerte de conseguir pareja. Ambas llevan el apellido de su madre como propio hasta que llegue el día que puedan llevar el apellido de su padre públicamente con orgullo como todos los hijos del Slayer quieren.
—¿Pero que? ¡Chloe, tu también baja de allí!
—¡Miyu!
—¡Kunou, no!
—¿Que yo que hice? —dijo la pequeña Kitsune parada a lado de su madre, bien vestida y con un vaso de refresco en la mano.
—Perdona hija, es la costumbre —su madre le acaricio su cabello—, ahora donde esta tu hermano.
—¿Naruto-nii? —pregunto Kunou y comenzó a mirar por los lados—. Allí está.
Detrás de la fiesta, el baile y la alegría. Algunos de sus hermanos mayores estaban reunidos entre ellos para presentar a sus parejas. Entre ellos, Issei.
—Mucho gusto, es un placer conocerlas soy Sona Sitri. Heredera del familia Sitri.
—Yo, yo soy Hyuuga Hinata, heredera del clan Hyuuga, mucho gusto —saludo con timidez la joven de preparatoria.
—Yo soy Stella vermilion, hija del Kaiser —saludo con modestia.
—Soy Lucy Heartfilia. Un gusto.
—¿Heartfilia? ¿Eres hija del dueño de la firma Heartfilia?
Naruto, hijo mayor de Yasaka. La actual reina de los Yokai y octava esposa del Slayer. Actualmente cursa la preparatoria en los dominios de los reinos ninjas de Konoha. Territorio anexado por el imperio de la humanidad tras la llegada de la UNSC al mismo reino Yokai. Anexado por la fuerza por supuesto.
Al igual que su hermana pequeña Kunou, son príncipes del mismo reino Yokai, sin embargo nadie sabe quienes son ellos, Hyuuga Hinata princesa del principal clan ninja es la única mujer que sabe del secreto de su novio.
—Para saber que deben mantener oculto el secreto de la familia, se han cortejado a princesas importantes de importantes imperios ¿no crees cariño? —Ingrid, la cuarta esposa del Slayer miraba junto a su esposo a los hijos varones que han tenido con él.
El Slayer estaba incomodo con lo que parecía ser el uniforme de un mesero italiano cuando en realidad solo era el código de vestimenta de todo hombre en un fiesta de etiqueta. Camisa blanca bajo un saco negro, un mono por corbata, pantalones negro entallados como todo el conjunto que traía encima, los musculo se marcaban y sentía que un movimiento y la ropa se quebrantaría, lo peor era que la tela le picaba por algunas partes.
Sus mujeres estaban junto a él, no querían ver desde lejos cuando la ropa que ellas mismas le compraron se quebrajaran. Tal vez si, pero cuando lo tuvieran a solas en su dormitorio.
—¿Que pasa querido? —pregunto Shiranui, con sus manos plancho la ropa por encima de sus pectorales solo por gusto y porque se estaba arrugando—. Se que no te gusta esta ropa pero debes usarla, no puedes a todos lados llevando tu traje de batalla ¿verdad?~
—Así que ustedes dos son las novias de mis hermanitos —apareció la hermana mayor de los hijos de Ingrid, una enana casi bien parecida a su madre pero mientras que su progenitora era igual de estricta que Reika, Chloe era más picara y gusta de ser coqueta, pero cuando se trata de sus hermanos sanguineos, libera aquel lado estricto heredado por su madre.
—Chloe, por favor no empieces —dijo Ikki, su hermano menor entre ellos tres.
—No quieras hacer el ridículo, hermana —Natsu trono los dedos cuando levanto los puños listo para cargar contra su hermana mayor.
—¡Natsu, no pensarás en golpearla! —grito Lucy atrapando al pelirrosa antes de que se arrojará contra Chloe.
—¡Ikki, no seas grosero con tu hermana! —para Stella solo le basto tomarlo de la mano para que su pareja no hiciera una escena.
Kurogane Ikki, tercer hijo de Ingrid con el Slayer. Tomo tal apellido para ocultar el verdadero dado su afición por el control de las espadas japonesas, la katana sobre todo. Amante secreto de la princesa heredera del Kaiser del imperio alemán como se a dicho antes.
Natsu Dragneel, segundo hijo y el mas revoltoso dicho por palabras de su madre mientras que para su padre era el que más lo hace reír. Que no os engañe, que haya traído a la hija de la familia del sello de inversionistas del mismo apellido. Heartfilia, pillar de la economía mundial; no significará que Lucy fuera su única hembra. Para él, las mujeres de su harem eran hembras no damas.
—¿Sabes, Katarina? Creí que seria el único miembro de la realeza en esta fiesta, además de tus hermanos y tu familia —exclamo, el invitado de honor de la hija de menor de Oboro con el oscuro salvador de la humanidad. La quinta esposa.
—Mi familia no es publica, nadie en el mundo sabe que somos hijos del mesías oscuro, me encanta que la gente llame así a mi padre —tierna y adorable, por fuera, malvada, sádica, violenta y despiadada por dentro. Como un dulce cubierto de picante relleno de un dulce caramelo; pero Katarina Claes, (como hacia llamar en publico); el dulce que era ella estaba inverso las capas de sabores—. ¿Que tal si vamos a la mesa de postres, Giordo-sama?~
Se agarro de su brazo para ir juntos y melosos, su hermano mayor miraba con inferioridad al prometido de su hermanita, sabe que solo la esta utilizando aunque haya la oportunidad de que sea Katarina quien lo estuviese utilizando.
—Así que el príncipe de Inglaterra es el novio de tu hermana —pregunto una prominente dama que acompañaba a Shirou Emiya esa noche, era su cuarta esposa más sin embargo Artoria pendragón consiguió coronarse como la mujer líder entre las cinco esposas de Shirou, había decidido asaltar la barra de licores pero sus esposas decidieron seguirlo para que no bebiera en exceso y comenzará una locura.
—El tonto solo sale con ella porque para su familia es solo una plebeya, quiere salirse de la corte porque no quiere llegar a ser rey, pero conozco a mi hermana. Es ambiciosa —exclamo Shirou, hijo mayor de Oboro. Mientras que su hermana era chica de 16 que cursaba la preparatoria él la superaba por diez años, con un harem de cinco esposas hasta ahora conocido.
—¿Entonces a quien odias, al príncipe o a tu hermana? —pregunto la primera esposa de Shirou, Thosaka Rin, prominente maga, heredera de la familia de magos Thosaka.
—Que su relación sea una excusa para usarse mutuamente.
—Vamos senpai, no piensas que tu hermanita y su novio no son lindos juntos.
—Por favor, Sakura no los defiendas —trato de controlarse, su segunda esposa la mas pasiva y cariñosa le gustaba provocar al berserker dentro de su esposo porque le gustaba que esa bestia se desahogara por las noches con ella. Aunque Sakura Matou, heredera de casa de magos de la familia Matou; deseara no tener que compartir a su esposo.
—Conspiración, intriga. Un romance prohibido entre un príncipe que desea no ser rey y una chica que lo desea todo, solo basta agregar unas cuantas escenas eróticas y tendrás una fantastica novela —dijo Luviagelita Edelfelt, su tercera esposa—. Toma nota, Karen.~
La quinta esposa anoto todo lo que la tercera pronunció, juntas tenían como pasatiempo escribir fantasías románticas fuera de lo cursi. Juntas han publicado cuentos y novelas picantes.
Luviagelita Edelfelt, heredera de la familia de magos de su familia de raíces Finlandesas se convirtió en mujer Shirou luego de tener una serie de aventuras de la misma talla de sus novelas escritas a espaldas de otro que fue su primer prometido. El pecado le fascino así como el mismo Shirou y se hizo su mujer. Por otro lado estaba también Karen Hortencia, hija de un poderoso, letal y temido miembro de la iglesia católica, no era hija de un exorcista o un simple sacerdote, era un verdugo de la misma iglesia.
—Ichigo, dijiste que seria una fiesta tranquila —la chaparra acompañante del hijo mayor de Hildegard, la séptima esposa del slayer estaba sentada con él en una mesa apartados de todos.
—El año pasado fue una locura, mi hermanita termino flotando en el espacio luego de querer sorprender al abuelo con una acrobacia —exclamo Ichigo, cuyo falso apellido era Kurosaki—, se ató media tonelada de dinamita atada al pecho montando un tiburón blanco para arrojarse al interior de un volcán activo ¡fue glorioso!... hasta que me di cuenta que Gudako seguía viva.
Kuchiki Rukia, su compañera de escuela y Shinigami perteneciente al reino de las almas que forma parte de los reinos Yokai que daba refugio en su casa la trajo como compañera. Ella luego de escuchar semejante historia quedo incrédula con la mandíbula abierta por unos instantes antes soltarse a reír de forma discreta pero no para Ichigo.
—Diría que es una estupidez lo que acabas de decirme, pero conozco a tu hermana y he visto sus locuras, se que es cierto lo que dices —solo eran amigos, conocidos; ella era su inquilina que no pagaba renta. ¿Entonces porque ella acariciaba su mano sin pega sobre la mesa y se perdían en los ojos del otro?
—¡Gudako! —apareció como una marioneta frente a la mesa de los dos tórtolos con una sonrisa triunfal.
—Este año lo logró hermano, tengo hecho los cálculos exactos, no puedo fallar.
—Oh no claro que no jovencita —vino Hilda a detenerla, la tomo de la oreja y se la llevo a arrastras muy lejos del caos que pretendía hacer—. ¿No hay día que no te comportes como una dama?
Se quejaba del dolor mientras su madre se la llevaba arrastrando hasta el interior de la casa. Era como escuchar a un perro aullar de dolor pero era sabían que no había ningún perro, sabían que era su hermana Gudako.
—Ella es Gudako y él es Gudao pero ambos se hacen llamar Fujimaru Ritsuka —señala una joven japonesa vestida con un elegante kimono de colores azules que contrastaban con su cabello morado. Su tenue sonrisa ocultaba su verdadero rostro cual despiadada guerrera que siente emoción al ver la sangre de sus enemigos muriendo a sus pies pero esta noche había venido como la prometido del hijo mayor de la septima esposa del Slayer.
—Si, la idea surgió de ella luego de enterarse de que ambos nacieron el mismo día, juegan a ser gemelos y lo hacen muy bien, admito que hay veces me dan miedo cuando se juntan los dos, Saeko —exclamo el hijo mayor de Tsubaki Miyajima, la octava esposa del salvador oscuro de la humanidad. Con el hijo mayor sus tres principales mujeres lo acompañaban.
—Takashi ¿Porque nunca nos hablaste de tus hermanos? —pregunto su segunda mujer, envidiaba tener que compartir al novio. Cuando vio que la primera de entre las tres llamaba su atención vino a pegarse a su brazo para actuar melosos.
—Rei ¿Me ibas creer cuando te dijera que mi padre es el Slayer o que tengo nueve mamás? —bromeo Takashi.
—Al menos eso explica de donde salió tu lado mujeriego —su tercera novia, una joven pelirrosa altanera, preciosa y orgullosa no iba a permitir que la segunda fuera la mas melosa al abrazar a su compartida pareja.
—Saya... —podía sentir el busto de ambas presionando su volumen con insistencia contra sus brazos.
Takashi Komuro, el mayor de los tres hijos de sangre Miyajima. Solo su nombre era conocido, su sangre desconocida por todos los que lo conocían. Había prometido a su amiga de la infancia casarse con él cuando crecieran pero por asares de su madre ahora estaba comprometido con la hija de un importante empresario cuya empresa es una de las importantes para la UNSC.
Miyamoto Rei no iba a permitir que le robarán a Takashi mientras que Busujima Saeko tampoco iba a quedarse sin ese hombre trofeo, Takagi Saya por otro lado, no permitiría que le robaran a su enamorado. Las tres pronto comenzaron a celar de manera empalagosa ante todos, mientras que su madre veía a su galán hijo otra chica de cabello plateado miraba con repudio tal imagen que tenía delante.
—Pero que asco —dijo Olga Marie, hija de la familia de magos Animusphere. Ella no estaba ahí por gusto sino por compromiso.
—Hija por favor, somos invitados de honor en esta fiesta —era la única que había venido en compañía de alguien más, su padre Marysbury Animusphere—. Es todo honor ser invitados a esta celebración tan exclusiva.
—Solo vine porque tu has venido, papá.
—Vamos hija, que tu prometido nos haya invitado a ambos es un buen gesto de su parte.
—Papá sabes que solo acepte el compromiso por... chaldea —se sentía humillada.
—Vamos, hija Gudao es un chico, si se que no es un gran mago pero el trato del emperador para financiar Finis Chaldea tenia un precio —explico su padre.
—Por favor solo ve su cara —Olga miro donde estaba Takashi y allí su prometido, el otro Fujimaru Ritsuka lo veía conversando con su hermano mayor, Gudao el segundo hijo de la comandante Tsubaki, ese chico con rostro ingenuo pero siempre sonriente le sacaba de quicio. Siempre sonriente, siempre optimista, siempre alegre—. Tiene cara de tonto... no lo rechazaría si por lo menos él no fuera diez años más joven que yo.
Olga Marie, una maga prometedora a su edad de 24 años.
—En realidad soy ocho años más joven que tu, Olga-san.
—¡Fujimaru! —tremendo susto le pego cuando paso de verlo a diez metros de distancia a solo un paso a su lado sentada en la mesa.
La música en el escenario cambio, melodías románticas de ritmo lento. Baladas para enamorados venidas del rock y metal en el escenario. Fujimaru lo escucho y supo que había ignorado a su prometida por los ultimos cuarenta minutos.
—No quieres venir a bailar, Olga-san.
—Yo... no, no me negaría —lo odiaba, pero al mismo tiempo estaba tan acostumbrada a él que no podía tolerar estar sin él.
La música tenue y romántica venida desde el rock en el escenario junto con baladas metálicos, los enamorados bailaban con sus parejas, aquellos que venían con sus harems intercambiaban las manos de sus mujeres al son de cada verso para ser justos, en cambio persona como Fujimaru (Gudao) podían darle toda su atención a su prometida, una mano sosteniendo la suya y la otra agarrando su cintura en ese baile lento.
—Deja de mirarme tanto ¿Que acaso me veo rara? —decía Olga Marie con los ojos lejos del rostro de su joven prometido y su permanente felicidad, se sentía ruborizada.
—Creo que te ves hermosa con ese vestido —exclamo. Y su rubor se disparo.
—Claro que se me ve bien, pero... no necesitas decirlo en voz alta idiota —no era Tsundere, pero con Gudao eso cambiaba—, tu tampoco te ves mal.
Una vez más, la madre y el padre veían a su hijo bailando bajo el reflector instalado, su sonrisa inusual en la cara del Slayer llenaba de gozo a la comandante por igual.
—Miralos, no se ven tiernos nuestros hijos —bailaba tomada de las manos de su esposo, aunque era ella quien se movía pues el oscuro mesías apenas si entendía que pies debía mover—. Ya quiero estar como Tsunade, que llegue el día en que me preocupe por mis nietos y verlos crecer. Por cierto ¿Donde esta Miyu?
—Aquí la traemos, Tsubaki-sama —vino Sella cargando a la tercera hija y la menor de los tres hijos de la comandante. La traía cargando bajo su hombro como si fuera un perro, un perro que lucía triste no por el regaño de haber robado parte del espectáculo musical—. Intento comerse el pastel que preparamos para el postre pero el pastel falso, cayo en la trampa.
—Era un pastel de bicarbonato y jabón —dijo cuando puso los pies en el suelo y la boca escurriendo espuma, no era rabia—. ¡Pero aun así me comí todo!
Takashi era el mayor por un año encima de su hermano Gudao, mientras que Miyu era la menor por seis años por debajo del segundo. La suma de todos los hijos del slayer nos da un resultado de 27 entre hijos e hijas nacidas de sus diez esposas. Hasta ahora son los que se cuentan, no tengo idea si vendrán más guerreros nacidos del Slayer o si obtendrá alguna nueva esposa.
—Es hora de servir la cena —exclamo Sella, solo basto ella junto Lyz y Tohru las tres sirvientas en el palacio mansión para servir cada plato en cada mesa.
Como si fuera la recepción de una boda. Con el celebrado al frente de todos para ser visto y admirado, con él sus propias esposas sentadas y distribuidas a cada lado suyo.
El emperador Kratos, un antiguo espartano elegido por el mismo dios griego de la guerra para ser su campeón ahora era un dios, uno que sobre paso toda expectativa y poder venido desde el Olimpo y que hace temblar a todos los otros dioses que se ocultan después de que demostrará su poder desde ahí miraba el fruto de la espera de su momento para tomar el trono y liderar a la humanidad como estaba escrito. Su mujer, la diosa nórdica miraba con el mismo sentimiento lo que vino de ella y Kratos con felicidad, re escribir la felicidad con él no venía en la profecía. No vestía más como un espartano ni como una vikinga, sino como lo dictaba la época actual. Su piel blanca y larga barba vestido con ese traje lo hacia ver como todo un hombre de negocios y el líder político cual era más que uno espiritual. Así mismo su esposa vestía como toda una dama, como la gran emperatriz de la humanidad compartiendo el cargo y el mandato con Kratos.
—Quiero brindar por este noche —exclamo el emperador sosteniendo una copa dorada llena de vino, todos los invitados estaban de pie con su propia copa, algunos de cristal. Gilgamesh con su propia copa de oro y joyas—. Nunca creí ver este día, después de milenos esperando el momento de ser el dios que estuviera encima de entre todos los dioses, no espere ver este día. Mi hijo con sus propios hijos, ahora ellos tendrán a sus propios hijos. No es la humanidad que conocimos durante la primera era, pero admito que es una era mejor que la que conocí, mejor para vivir y ser feliz. —levanto su copa y pidió un brindis—. ¡Por la nueva era de la humanidad!
—¡Por la humanidad! —brindaron todos.
Si la familia del emperador fuera publica y conocida, el orden de los hermanos quedaría expuesto con el siguiente orden según los nacimientos fueron concebidos. Habría caos, no solo porque serían idolatrados a la misma altura que ahora la humanidad adulan al padre y al hijo, ni siquiera los tres que luchan en las filas del ejercito de la humanidad piensan en el caos que podría haber si supieran cual es su sangre. John ya era admirado como una leyenda entre spartans, seis, un héroe casi del mismo tamaño que de su hermano mayor. En cuanto al menor de estos tres, Jonathan que tal vez era menor en rango y clase militar, su talento militar era respetado por ser un hombre de foco, callado pero letal. Sin miedo a los enemigos que se toparan enfrente.
En cuanto al resto, vivían una vida tranquila si es que se puede decir así. Muchos aun cursaban la preparatoria otros todavía estaban en primaria y aunque los segundos mayores vivían en poligamia y tenían vidas publicas como parte de la asociación de heroes o que gestionaban también negocios importantes sus verdaderas raíces de identidad vivían en secreto. Solo sus esposas sabían la verdad pero incluso ellas guardaban el silencio.
Tampoco es que fueran buenos chicos, luego de una cena, baile y espectáculo. Los hijos varones del Slayer se reunieron para conversar un poco como los hermanos que eran, los mas jóvenes trataban de joderse entre ellos y sino se unían para joder a uno de ellos.
—No van a crucificarme, zoquetes —Gilgamesh se levanto de su silla—, ¿Creen que soy el unico aquí con amantes? ¿O que ellas mujeres casadas? Que levante la mano el que este fuera de culpa, levante la mano el unico aquí que no tenga una amante fuera de sus relaciones y que sea una mujer casada.
Ninguno levanto la mano, solo callaron mientras sonreían. Incluso los primogénitos de Tsunade estuvieron en silencio. Estaban fuera del circulo pero aun escucharon la pregunta y el silencio estuvo con ellos, nadie estaba limpio. Ni siquiera el mismo hijo de Gilgamesh.
—Aqua, baja la mano.
Kratos vio todo y no pudo evitar reír de forma discreta, sin embargo su hijo lo vio preguntando si su padre estaba bien.
—Veo que la sangre espartana corre por cada uno de mis nietos y nietas, no son solo tus hijos —exclamo el emperador, el slayer pregunto si realmente él era feliz—. ¿Feliz? Estoy orgulloso de nuestra familia. ¿Que pasa? ¿Aun temes por el día en que el nuevo mundo de creamos sepa la naturaleza de mis nietos? Esta bien tener miedo, pero llegará el momento en que el secreto de salga a la luz y todos sepan quienes son, no serán vistos como príncipes o princesas, serán vistos como dioses pero sobre todo guerreros, campeones del imperio de la humanidad. Ellos aseguraran que la gloria del imperio nunca termine y harán que los dioses cobardes se arrodillen. La magia y las armas legendarias servirán para benefició de la humanidad, así como la ciencia lo hace.
—Ciencia y magia, tanto tiempo separadas, pero ahora que se unen hacen imparables a quien lo posee —dijo Freiya, la diosa nórdica.
Una guerra cruel termino y con ella una nueva era llego para quedarse una que no necesitaba prometer que duraría mil siglos porque no necesitarían palabras para jurar, sino la sangre del emperador ya lo ha hecho, una era de caos y orden. Impondrían la paz a todo aquel que conspiré contra del imperio de la humanidad, llegarían esperanza y libertad a todo mundo. Cualquier facción que intentará llevarle la guerra a los humanos caería, sería aplastado, borrado y su nación arrodillada ante la tormenta imparable que la UNSC. Ni siquiera los remanentes covenant.
—Hijo —la madre del slayer se acerco a él—. No debes preocuparte porque el "¿Que pasará cuando todo se sepa?" deberás preocuparte por saber como se va a saber.
—Freiya...
—Porque conociendo a tu padre, conociéndote a ti. Mis nietos meterán la pata y el secreto que con tanto celo hemos procurado guardar, saldrá a la luz y créeme, todos querrán tener una parte del pastel —dijo, con sus manos puestas en los hombros del slayer, no sabía que decir.
—¡Es hora de cortar el pastel! —vinieron las sirvientas con semejante enorme postre, la comida fue tanta que tuvieron que darle tiempo a los invitados para que reposarán.
—¡No Miyu, tienes que esperar a que el abuelo lo corte! —tres de sus hermanos la atraparon cuando se lanzó hacia la mesa y la alejaron antes de derribar el pastel de cinco niveles. Era como un pitbull rabioso—. ¡No me muerdas así, Miyu! ¡Niña salvaje!
Kratos pudo usar sus espadas para cortar la primera rebanada pero Freiya le oculto sus espadas, no era adecuado usar una arma de guerra para cortar un pastel. Ni siquiera la motosierra de su hijo era adecuada. Una foto para el recuerdo con el emperador con toda su familia, la familia imperial de la humanidad.
Un mundo habitado por magia y ciencia, guerreros y héroes. salvadores y guardianes. Parecía el final perfecto de una guerra larga y cruel. así lo era pero al mismo tiempo era el comienzo de una nueva historia. De eso, trata este relato.
¿Que problemas pueden causar los miembros de esta familia?
Como sea.
¿Quien quiere pastel?
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