Business and pleasure (Naruto x Harem)

Esta obra la estaré actualizando una vez al mes, para darme tiempo de seguir avanzando la historia y tenerles una actualización constante. Espero y les agrade.

Antes de ser la quinta Hokage

 Konoha, la aldea escondida entre las hojas. Perteneciente al país del fuego, una de las naciones que conforman el mundo Ninja, un mundo que pertenece al dominio del imperio de la humanidad y que es parte fundamental de la UNSC. Era de noche y la regente de la comunidad Tsunade Senju o como es conocida por las personas de este mundo, la quinta Hogake; estaba sirviéndose un vaso de sake ahí mismo en su oficina cosa que ni siquiera para ella estaba permitida.

Era de noche y la regente de la comunidad Tsunade Senju o como es conocida por las personas de este mundo, la quinta Hogake; estaba sirviéndose un vaso de sake ahí mismo en su oficina cosa que ni siquiera para ella estaba permitida

—Tsunade-sama ¿Esta bebiendo en horas de trabajo? —su secretaria la atrapo en el acto.

—Llevo quince horas atrapada en esta oficina con tanto papeleo, Shizune. Por fin acabe y quiero beber sake para relajarme —se llevo el vaso a la boca y de ahí hasta el fondo.

—Es inaceptable Tsunade-sama, que ejemplo le da a las personas si se deja ver bebiendo en su trabajo.

—Ay por favor, Shizune. Vamos sirve un poco de sake para ti también y acompañame —extendió el bote y su asistente quien mantenía su distancia de su superiora como de su escritorio.

—La ultima vez que bebí termine despertando en una cama con Uzumaki Naruto en un hotel del amor, lo que no entiendo como es que eso sucedió —en cuanto Tsunade dijo que Naruto no estaba ni cerca, Shizune lo pensó una vez más y tomo una decisión—. De acuerdo pero solo un trago.

30 minutos más tarde, ambas caminaban por la calle con Tsunade llevando a su asistente con el brazo sobre sus hombros de lo ebria que estaba muy por encima de la misma Hokage. Mientras que ella solo estaba enrojecida por el alcohol en su sangre, Shizune iba tarareando una canción desconocida pero lo hacia tan alegre. Habían dejado la torre del hokage bajo la vigilancia de los Shinobi en el interior y marines de la UNSC custodiando la entrada, ahora iban solas de camino a casa. Sin embargo Tsunade no quería seguir lidiando con su ebria asistente así que hizo una llamada.

—Por fin apareces Naruto —surgió de la dirección contraria por el camino que andaban, las iluminarias de la calle revelaron su rostro cuando estuvo así de cerca de la hokage.

—Hola, niño guapo.~

—Oka-san, Shizune-neesan ¿Otra vez bebieron? —se mostró comprensivo.

—Oka-san, Shizune-neesan ¿Otra vez bebieron? —se mostró comprensivo

—Es Tsunade-sama Naruto... y no lo olvides —estaba tan ebria que tan solo dio unos pasos hacia Naruto y paso a caerse, de no ser por el mismo Naruto, Shizune hubiera terminado estrellando su cara contra el suelo.

Para eso lo llamo Tsunade para hacerse cargo de ella, cuando estuvo sostenida de sus hombros, Naruto miró decepcionado a la quinta Hokage quien solo le sonrió. Era uno de sus hijos no sanguíneos que tenía con el Slayer y el único de estos que vivía en el mismo lugar que ella.

—Lamento tener que llamarte para que te hagas cargo de Shizune, otra vez —exclamo el alcohol la hacia sentirse alegre y malhumorada al mismo tiempo—, por favor ve a dejarla en su casa.

—Esta bien, pero voy a comenzar a cobrarte por cada vez que me hagas venir a quitarte a Shizune de encima Oka-san, vamos Shizune-neesan.

Estaban en un cruce de cuatro calles, en medio del sendero vació Naruto se llevo a la asistente del Hokage en paralelo al camino que tomaría Tsunade, ella se aseguro de que estos dos fueran con bien así que se espero en el cruce las calles viendo como se alejaban, solo avanzaron dos calles hasta que Shizune vi un singular edificio con neones rosas en su pórtico abierto.

—Mira Naruto, hay promoción esta noche en el hotel —señalo alegre, el alcohol en su sangre no se bajaba—, dime porque no entramos y hacemos el amor.

—Para que despiertes gritando y diciendo que me aproveche de ti —entonces Shizune le acerco su rostro, aun con el aliento a sake saliendo de su boca convencería a Naruto de entrar.

—¿No quieres aprovecharte de tu ebria Nee-san, Naruto-kun?~ —abrió su vestido y dejo ver carne de su busto, una vista que el joven rubio no pudo rechazar, solo dio un fuerte suspiro antes de meterse a pedir una habitación para los dos, todo mientras Tsunade miraba a lo lejos, dejo salir una simple risa.

—Je, jóvenes —y siguió su camino.

Tsunade continuo caminando sin rumbo aparente, la noche era silenciosa como segura ahora que la UNSC pacifico el mundo ninja y los anexo al imperio humano. Las luces de la calle opacaban las estrellas del firmamento pero no lo suficiente como que la Hokage pueda ver una estrella fugaz atravesar la aldea, sin embargo eso no detuvo su marcha. No tenía una casa a la que llegar en la aldea, las noches las pasa durmiendo en la torre donde una habitación aguarda para que Tsunade descanse de sus labores como regente pero estar todo el tiempo en la oficina era un fastidio.

—Pero que delicia, una buena botella de Sake para disfrutar de una bella noche. Esto no podría ser mejor —Tsunade salió de la aldea para disfrutar mejor de la noche, encontró una planicie despejada entre todos los arboles que daban el nombre a Konoha y mientras daba un trago grande a la botella que compró antes. De pronto algo comenzó a venir de entre los árboles, sus pasos eran pesados tanto que hacían vibrar la tierra, venia hacia Tsunade pero ella no mostró preocupación hasta que lo vio asomarse de entre los árboles y sonrió al verlo—, claro que podría ser mejor. ¿Doom, que haces aquí? ¿Y esas flores y ese conejo?

Sus pasos se silenciaron cuando entro en e mismo suelo donde estaba Tsunade, frente a frente a pesar de la altura le entrego primero las flores y luego el conejo, la Hokage los tomo pero lo hizo confundida.

—Gracias pero ¿A que se debe? —pregunto, se quito el casco para dejar ver lo feliz que se encontraba de verla y le dijo a Tsunade que ese era un día especial, se trataba de su aniversario de bodas. De pronto se ruborizo más de lo que el Sake no pudo hacer por ella pero calmo tras hacer cálculos y dijo—. ¿Nuestro aniversario de bodas? Doom nuestro aniversario es en dos meses, otra vez leíste el calendario al revés.

El Slayer quedo en silencio, sus ojos se ensombrecieron por el fleco de su cabello por la vergüenza que sintió a causa del momento, a lo cual Tsunade comenzó a reírse de forma empática para que se relajará y si le funciono.

—¡Je, je, je! Tranquilo, sabes me preguntaba cuando llamarías para saludar —Tsunade procedió a dejar libre el conejo, olió las flores y el aroma silvestre le gusto—. ¿Porque no te quedas esta noche? Si, seguro que dejaste algo muy importante pendiente pero seguro que también se lo dejaste a alguien competente... ¿El equipo gris? Esos spartans estarán bien. Compre unas botellas de Sake en una promoción que decían que te regalaban una más en la compra de tres, sabia que era una señal ¿Que dices, quieres acompañar a tu esposa bebiendo?

Así es, Tsunade es esposa del Slayer, la primera de todas sus esposas y por lo tanto la número en la jerarquía. La pregunta es ¿Como se conocieron? Hay que romantarnos a meses anteriores a la primera guerra covenant, Tsunade escapaba de su mundo con ayuda de un viejo compañero suyo de la academia ninja, las razones eran duras de enfrentar sola.

—Toma Tsunade, estos son los documentos de identificación de nueva identidad —entrega en manos su amigo—. ¿Estás segura de que huir al mundo humano es lo mejor? Hay rumores de que una guerra se avecina un conflicto en su mundo, incluso dicen que será una guerra que acabará con todas las guerras.

—Será mejor que la guerra que Danzo quiere iniciar. Tu mismo lo dijiste, no estaré a salvo mientras este yo aquí no ahora que se nombro Hokage luego de matar a los Daimios del país, ordeno matar a todos los miembros de mi familia, sin excepciones, no perdonaré a Danzo por lo que hizo a Nawaki pero ahora que ordeno a ANBU buscarme hasta que le lleven mi cuerpo sin vida no puedo acentarme en ningún lugar para sentirme segura.

—Tu familia no es la única a la que decidió exterminar —dijo Jiraiya—, lo mejor que te mantengas lejos donde no puedan encontrarte.

—Y Danzo no ordenaría buscarme en la tierra si esa guerra comienza ahí, agradezco que hayan conseguido estos papeles falsos, Jiraiya, Dan —no solo su amigo de la academia estaba ahí para despedirse. Tsunade dio un vistazo a los documentos, vio que había más papeles de lo que debería—, esperan aquí un segundo pasaporte ¿Dan? ¿Vendrás conmigo?

—Tsunade, sabes que me importas. Te amo, pero ese segundo pasaporte no es para mi.

—¿Entonces? ¿Tu Jiraiya?

—Eso te gustaría verdad, Tsunade. Sin embargo no es para mi ese boleto —dijo, detrás de Dan emergió una infante que ella conocía bien.

—¿Shizune?

—Quiero que te lleves a mi hermana menor, Tsunade —Dan la acerco a ella, pues la pequeña se sentía asustada por que dejaría a su hermano querido—. La guerra que Danzo quiere iniciar será más sangrienta que las dos anteriores, incluso ella estaría a salvo si va contigo a la tierra.

—Pero...

—Por favor, te lo pido por favor, tu sabes lo que se siente perder a un hermano menor, no soportaría si algo le pasará a Shizune —le dio un ultimo abrazo, sus palabras le tocaron y así como el gesto de verlos abrazarse.

—...De acuerdo, prometo que la protegerla.

Al cruzar el portal, la guerra que tanto se anunciaba en el mundo humano común se convirtió en una guerra supero con el horror que imaginaron. Tsunade llego a Japón y a pocos meses de llegar, lo vio en las noticias, una fuerza alienígena le declaro la guerra a la humanidad. El archiduque de Austria-Hungría intento entablar una conversación con estos agresivos visitantes pero ellos no consideraban la paz una opción, su religión era clara la humanidad debía ser exterminada. Las armas que las naciones imperiales que dominaban el mundo, creadas para atacarse cuando la guerra se declarará; tuvieron que apuntar a un nuevo enemigo, cuya tecnología militar los superaba con gran efectividad.

—Vaya esto no es la que esperaba ver, Shizune —ambas se encontraban en Honolulu, Hawaii se convirtió en un puerto japones luego que la primera nave Covenant llegará tras cinco semanas de comenzar la invasión en Europa y extenderse por África, medio oriente y Rusia—. Descansa un poco, pronto subiremos a un barco que nos llevará a América, es el único continente en este mundo en el que aun no han atacado.

—¿Pero, estaremos a salvo? —pregunto la pequeña Shizune—. ¿Tendremos que volver a Konoha?

—Lo dudo, todos los reinos sobre naturales han cerrado los portales que hay en el mundo humano, incluso el nuestro. No quieren involucrarse en esta guerra ni pretenden ayudarlos, esas criaturas, el covenant; nunca vi algo como ellos —Tsunade trataba de descansar sentada y recargada contra un montón de cajas donde muchos refugiados de Japón y otros países asiáticos que lograron sacar a sus civiles esperaban para abordar los barcos que los llevarían al nuevo continente—. Solo un milagro puede ser la salvación a todo esto.

Ese milagro sería el Doom Slayer. La gran guerra humana comenzó con el asesinato del archiduque Franz Ferdinan el 28 de junio de 1914, el imparable covenant no encontró tropiezos en sus avances implacables hasta el primer invierno de la guerra y luego el Slayer haría su aparición, finalmente en marzo de 1915 daría inició el contra ataque.

—Hoy es día histórico para la humanidad —reyes y presidentes en todo el mundo hablaban en público desde las embajadas de sus naciones en los países que los aceptaron como refugiados—. Hoy 6 de marzo, el slayer junto a todas las fuerzas armadas de la liga de naciones unidas de toda la tierra han comenzado un contra ataque en todos los frentes de guerra lanzadas por el covenant sobre la tierra ¡Debemos asegurar el camino de la humanidad hacia la victoria, se hace un llamado a todos a alistarse para la lucha, hombres y mujeres, creyentes y gentiles, blancos y negros no es solo por su nación, no solo por su hogar es por nuestro mundo!

—¿Ayudarás? —pregunto Shizune a Tsunade luego de escuchar el mensaje a través de la radio—. Puedo cuidarme sola.

—Supongo que debo hacerlo, ya he huido lo suficiente —tomo una decisión, no podía echarse a atrás.

Cuando Tsunade llego, las armas que usaba la humanidad tenía fusiles y bayonetas, espadas y caballería todavía. El dominio del aire estaba comenzando, aviones biplanos era lo que tenían y los acorazados estaban surgiendo. Con la llegada del covenant y el slayer la evolución armamentistica tuvo un ritmo muy acelerado para la ofensiva de marzo, la humanidad paso de los subfusiles a las armas semiautomáticas, de los obus de campo a misiles continentales, de aviones biplaza a motores de reacción. Las cargas de disparo de los acorazados se volvieron más mortiferas y los misiles tierra aire surgieron por adelantado. Finalmente, tanques como el Mark IV evolucionaron rápido a tanques mas veloces, eficientes y resistentes. Como el mejorado T-34, el infalible Tiger y los devastadores tanques pershing así como nacieron los misiles hipérsonicos balísticos, avances de guerra que tomo por sorpresa al covenant de entonces

Lo que fue un breve periodo de trincheras se convirtió en guerra relámpago, un efectivo contra ataque masivo para recuperar la humanidad. Para 1917, la liga de naciones comenzó la operación Hammer, un enorme desembarco lanzado sobre las costas norte de la Francia ocupada para entrar en la Europa ocupada, el bastión del covenant en la tierra. Fueron expulsados de Rusia, perseguidos en medio oriente como ratas y en África fueron acorralados y exterminados como ratas, en Asia la masacre fue pareja pero la sed de venganza humana supero a la furia del covenant que se negaba a rendirse, sus bajas aumentaban como la evolución en las armas humanas daba nuevos pasos adelantados con cada año que avanzaba la guerra.

Y ahí estaba Tsunade como una cirujana de campo luchando junto a hombres y mujeres contra el covenant que se negaba a retroceder tras perder tantos avances en su misión divina. Dejo de seguir las técnicas convencionales parar tratar a los heridos y arriesgando su identidad, decidió usar las técnicas ninja para tratar a los heridos, cuando fue descubierta creyó que todo se acabo para ella, lo siguiente que supo es que la estaban transfiriendo a una nueva ubicación eso era lo ultimo que necesitaba preocuparse ¿Para que?

—Así que eres del mundo ninja y dominas estos jutsus médicos, espero que seas útil para esta labor —exclamo el general antes de pedirle que la siguiera, la llevaron a un edificio militar que levantaron en la Francia liberada.

—¿Que es lo que quieren que haga exactamente?

—Curarlo —al otro lado del cristal de doble vista yacía el campeón de la humanidad que el nuevo Dios de la humanidad les envió para llevarlos ante la victoria en su guerra contra el covenant. Tsunade lo vio y estaba incrédula, era más grande y grueso de lo que escucho.

—Ese es...

—El Doom Slayer, el hijo del dios de la guerra que esta de nuestro lado —dijo el general—, no es invulnerable a las armas del enemigo, suele cauterizar sus heridas calentando su cuchillo y es porque su piel es gruesa, nada de lo que hacemos puede curarlo. No es que le duelan, pero no podemos dejarlo sin atender, su piel es gruesa y nuestra técnicas medicas y herramientas no sirven en él. Esperamos que tu especialidad médica funcione en el Slayer.

Fue así como Tsunade conocería al oscuro salvador de la humanidad, los resultados fueron los esperados, los jutsus médicos tenían efecto curativo sobre la piel del Slayer, así que en adelante de lo quedo del tiempo de la guerra Tsunade paso a ser su médica especial, acompañando al Slayer en cada batalla junto a su escuadrón de la muerte, un equipo conformado por los soldados más efectivos de la liga de naciones, 48 elementos a los que el covenant odiaba sumados a ellos Tsunade y el mismo Doom.

—¡Ya no te mueves! —Tsunade curaba la ultima herida reciente del Slayer, su frente sangrada mucho luego de recibir el impacto de un disparo perdido de un rifle de haz covenant antes de que él matará al francotirador con el simple disparo de una pistola—. ¡Te digo que no te muevas! ¿Por que estás siendo necio? Necesito curar tu cabeza, así que por que no cooperas un poco.

Cada que Tsunade intentaba poner su mano en su frente él movía a un lado la cara, lo hizo cuatro veces y la paciencia de su médica se estaba colmando.

—Oye, que es lo que te pasa, quedate así por favor —la razón era simple. El Slayer estaba sentado frente a Tsunade y ella inclinaba su cuerpo para ver mejor su herida, gracias a eso podía ver la magnificencia de los pechos de la ninja médica, un abismo oscuro tan hipnótico que hasta él mismo caía atraído—. Listo, ves que no iba a tardar. Esta bien, no me ofende que las veas, de hecho me da igual.

—Gracias —fue lo único que contesto el Slayer antes de tomar su casco destinándose a salir a la siguiente batalla. Su respuesta dejo confundida a Tsunade, era un hombre de pocas palabras pero nunca escucho tal respuesta luego de estar atendiéndolo antes.

—Deberías descansar ¿Como que lo harás cuando estés muerto? La gente no lo sabe, pero a veces puedes ser un idiota... —pero cuando Tsunade fue a donde sus cosas al darle la espalda al Slayer, no lo vio venir pero él regreso y le puso su mano en el hombro izquierdo, supo que era él dado sus grandes manos—. ¿Uh? ¿Ahora que pasa?

Giro la cabeza y levanto la mirada todo para ser sorprendida por un inesperado beso suyo uno que fue directo a sus labios sin aviso de su parte. Primero fue un susto pero tan solo dos segundos de sus labios explorando los suyos, la inesperada sorpresa se volvió un fuego cautivador, Tsunade se relajo y con su boca devolvió el mismo amor no declarado que el Slayer le sorprendió. Un simple beso que se transformo que pudo escalar en actos más adulteros pero en cuanto el aire se les acabo se soltaron y quedaron confundidos.

—...¿A que vino eso? ¿Acaso te atraigo? —pregunto Tsunade ruborizada, apenada y confundida—. ¿Como que no sabes? No vuelvas a hacer eso o ¡Te golpeo en el rostro y me aseguraré de que te duela, gran tonto! —le hizo el ademán con su puño.

Volviendo al tiempo actual (1965, aunque en realidad parecía ser el 2565), Tsunade y el Slayer entraron a un rio a darse una ducha juntos bajo la luz de la luna y la cascada de fondo a su matrimonio. Embriagados pero no lo suficiente como para hacer estupideces en el bosque, sobre todo el Slayer; pero Tsunade tenía una idea pecadora en sus ebrias intenciones más allá de convencerlo de tomar una simple ducha a la intemperie. La hokage estaba pegada de espaldas a su gigante marido para que él pusiera sus manos sobre su cuerpo, los paso bajo los brazos de ella y estaba acariciando los enormes pechos de los cuales estaba tan orgullosa como sus hijos. Sus manos enormes los tocaba como si fueran globos y los hacia frotar uno contra otro, Tsunade se ocultaba su emoción con una sonrisa.

—¿Pero que haces?~ —dijo coqueta—. Tengo ya 67 y aun así te sigo pareciendo atractiva.~ —para tener esa edad parecía tener la mitad en apariencia por fuera como por dentro.

Sintió la espada del Slayer tocando la parte trasera de cuerpo, de solo jugar con sus grandes senos paso a apretarlos con ferviente deseo sentirse erecto, tan grueso que paso entre las piernas juntas de Tsunade, la emoción hizo que se erizara y con sus pies sobre las rocas de rio por un momento y se nos caía. El slayer comenzó a besar detrás de su cuello como a mover su cuerpo para arrojar más leña al fuego en su mujer.

—Slayer.~ —sus caricias resultaron efectivas, sobre todo en un solo movimiento y su espada llego profundo en la hokage que la hizo suspirar de pasión.

Buscaron una roca junto a la cascada donde Tsunade y ella puso las manos aquí para sostenerse, primero fue rudo pero luego se volvió más intenso cuando encontrar un buen lugar. ¿Si un árbol cae y no hay nadie, igual hace ruido? ¿Si una pareja esta en la naturaleza haciendo el amor y no hay nadie igual los escuchan? Para la Hokage la respuesta era simple.

—¡Si! ¡Oh Doom, mi cuerpo necesitaba esto! ¡Ningún hombre puede hacerme sentir mujer como tú! —gritaba sin remordimiento—. ¿Tu también lo necesitabas no? No te contengas y dame todo tu amor.~

Se sentaron sobre la piedra, ahora Tsunade estaba encima del oscuro mesías. Él tenía las manos ocupadas sosteniendo los pechos de su mujer para que no escaparan de su boca, ella estaba risueña mientras hacia que sus caderas estimularan de nuevo la espada de su esposo luego de liberar su poder antes, una segunda vez para sentir su energía.

—Aun los chupes fuerte, ya no le van a salir leche a mis pechos querido, pero no te detengas... sigue que mi cuerpo esta ardiendo, puedo sentir que aquí viene... ¡Doom!

Sus cuerpos se sincronizaron, sus cuerpos cantaron al unisono y sus necesidades carnales hallaron satisfacción. Se quedaron besándose ella encima del Slayer sentado en la piedra,sus manos le abrazaban con fuerza para que no se despegará así como Tsunade apretaba manos y piernas al corpulento cuerpo de su esposo, por las llamas aun no se apagaba por completo. Cuerpos frescos pero sudados, sus pechos embarrados en el torso de su esposo que parecían iban a explotar si el Slayer le apretaba más, su trasero brillante bajo la luz de la luna y su juventud se aseguraba diez años más luego de esta noche.

Tsunade no lo sabia, ella tenia la marca del Jutsu medico en su frente. Lo que hacia estar joven el tiempo que quisiera, sin embargo desde la primera vez que su cuerpo conoció al del Slayer, su poder de dios antiguo aseguraba juventud y sanidad en su cuerpo. ¿Como lo se? No pregunten.

Regresando al pasado. 1918, la gran guerra de la humanidad termino. Superadas y diezmadas, las remanentes fuerzas del covenant escaparon en abordo de sus ultimos cruceros hacia el espacio de regreso a su lejana galaxia y como ya sabes, Kratos advirtió a la humanidad para que se preparan para una segunda guerra inminente. No obstante mientras la tierra se preparaba y adelantaba la exploración espacial décadas antes y avanzaba tecnológicamente, el Slayer se quedo para preparar el mismo a los humanos para esta segunda guerra pero al mismo tiempo tuvo a su primer hijo.

Era 1925 pero parecía ser el 2325 en realidad, los avances eran alarmantes. De explorar la luna la humanidad la colonizo, así como marte y lunas vitales del sistema solar, ahora se disponían a colonizar mundos en otros sistemas de su galaxia. Sin embargo en esta época paso algo más importante en la tierra, nació el jefe maestro. Tsunade tenía 27 años y yacía en una cama de hospital con una bata médica, estaba exhausta luego del parto pero ahí lo tenía en sus manos, el fruto de su amor con el Slayer.

—Nueve meses en mi vientre haciéndome sufrir... y para que salgas con la cara del tonto de tu padre —tan tranquilo como dormido estaba el bebé John, su rostro tierno purifico el alma de Tsunade, no lo odiaba ni a su padre; pero nunca se imagino teniendo un hijo—. Je... eres tan precioso, hijo.~

Sin embargo no todo fue felicidad, después del parto no vivió siendo una madre dedicada a criar a su hijo, tuvo que prepararse para la segunda guerra que se avecinaba. Finalmente llego esos días oscuros y Tsunade yacía de pie con su propio uniforme militar de la UNSC, una mezcla entre el uniforme reglamentario de combate de un marine y en la frente llevaba la banda de un ninja proveniente de Konoha. El enemigo avanzó rápido sobre Europa una segunda vez pero no llego lejos, apenas pusieron un pie en Rusia y Francia luego de atacar primero Alemania y el contra ataque comenzó, la humanidad avanzo 600 años en tecnología listos para este momento, con esos avances vinieron los spartans.

—¿Acaso todos esos son hijos de nuestro esposo? —pregunto Reika (Kurashiki), segunda princesa de Edenia, hermana de la actual emperatriz Sindel. Su historia es para después.

Edenia había pactado una alianza con la tierra luego de ser derrotados en un combate mortal como dicta la tradición, las leyes decían que quien triunfe tiene derecho a reclamar el mundo de los vencidos en su lugar, la humanidad decidió hacer un trato, el día que el covenant regrese, ellos los ayudarían y así sucedió.

—¿Tsunade?

—No, solo uno de ellos es su hijo y mió, ellos lo llaman jefe maestro —exclamo llena de remordimiento, lograba verlo a pesar de tan lejos.

Reika estaba de pie junto a Tsunade sobre las ruinas luego de una devastadora batalla en prusia, la ciudad quedo reducida a escombros pero lograron derrotar al enemigo e incluso retroceder gracias al despliegue de los spartans por primera vez. Sin embargo uno de ellos tenia toda la atención de la ninja, su número era 117 escrito sobre el pecho de su armadura.

—Nos hicieron creer que había muerto —nos relataría Tsunade—, Doom lo descubrió cuatro años después, casi mataba a todos los científicos detrás del proyecto e incluso yo quería que lo hiciera pero lograron persuadirnos para que John se quedará con el resto de niños elegidos para ser convertidos en súper soldados, los tratamientos que soportaron fueron inhumanos pero él, su mejoras vinieron por su propio crecimiento natural, el ADN de su padre esta resaltado en su sangre. John es distinto al resto de sus compañeros, sus armaduras están hechas para multiplicar sus capacidades físicas y su resistencia. La armadura de John esta hecho para contener su fuerza, con esa cosa puesta es la sombra de su padre en poder y mucho más la de su abuelo.

—Entiendo, te molesta que no le permitan demostrar todo su potencial y que no pueda decir en alto que es hijo del Slayer —se cruzo de brazos Reika luego de empatizar con el coraje de Tsunade.

—No, si eso pasara seguramente intentarían hacer que él tenga descendencia a propósito para explotar sus habilidades sobre humanas como lo han hecho con mi hijo. Por eso Doom se aseguro de proteger a nuestro segundo hijo, tu hijo con él y a las de las demás —dijo—, yo lo amo y estoy orgullosa de lo que se ha convertido mi John, pero le han arrebatado su niñez para ser un soldado.

—No quieres que nuestros hijos que vengan después sufran el mismo trato.

—Lo que hable con Slayer el otro día fue eso, no me importa que tenga más mujeres además de mi como su esposa, pero aun cuando la gente lo adora como un oscuro mesías, si queremos ser una familia feliz deberá ser de forma anónima, Reika nadie puede saber quienes somos o quienes son nuestros hijos, ni su padre. Así lo dijo Kratos, después de todo también son sus nietos.

—Entiendo, Tsunade.

Es la razón por la cual a pesar de ser el salvador oscuro de la humanidad, el Slayer a tenido que ocultar su familia, sobre todo a sus hijos; ellos han nacido con su poder. Uno del que cualquier facción o poderío quisiera tener de su lado, usarían la manipulación para hacer que este de su lado. Luego de descubrir que su hijo estaba vivo John, Tsunade aceptó la tarea de la UNSC de crear un cuerpo médico con base a sus técnicas, algo que Tsunade pensó que en los humanos sería imposible de enseñar, después de todo ellos no tienen chakra o eso creía. Con este cuerpo médico de dos mil elementos Tsunade paso a ser comandante en el ejercito del imperio de la humanidad, así podía estar cerca de su hijo en el proyecto spartan. Sin embargo no podía llamarla mamá, ahora la llamaba comandante. Desde las ruinas colapsadas de aquel edificio el jefe maestro miró a la comandante de médicos ninjas.

El tiempo paso, la humanidad derroto al covenant por segunda vez no solo en la tierra sino los persiguieron hasta sus dominios en la galaxia y les devolvieron el dolor que causaron. Esta vez Kratos se quedo como el nuevo dios de la humanidad y su quedo como su protector, llevarían la guerra a todo aquel que ose desafiarlos. Uno de ellos fue el mundo ninja, Danzo.

El emperador envió a la UNSC a invadir el mundo. Balas contra Chakra, veteranos de una guerra contra un imperio alíen contra prodigios. La victoria fue inevitable, luego de tres meses de batallas donde la nueva humanidad demostró su lugar ante los reinos sobre naturales, llegaron como invasores pero los recibieron como libertadores. Konoha fue bombardeada estratégicamente y ocupada en un asalto aéreo terrestre que termino con la muerte de Danzo, aunque demostró su poder como Ninja fue asesinado en su escape y su cuerpo destruido. Mientras devolvían al poder a los antiguos lideres ninjas a los que Danzo manipulo o hizo abandonar el puesto luego de invadir sus aldeas la UNSC se quedo a cargo de Konoha sin embargo la gente comenzó a rumorar de que cambiaron a su tirano por otro.

—Ahora está a cargo usted, comandante Senju —pregunto el jefe maestro en las oficinas principales de la torre de Konoha.

—Ahora soy la Hokage, jefe maestro —exclamo Tsunade quien estaba parada frente a la ventana mirando a la aldea—. La UNSC me convenció de tomar el puesto solamente para calmar a las personas, esa mentira de que buscaron a la descendencia del primer Hokage fue una buena puesta en escena. Lo supieron luego de que convencieron de crear la compañía de médicos ninja para la UNSC.

—Felicidades por el ascenso, madre —dijo y Tsunade volteo de inmediato el fantasma de su pasado, entonces el jefe se quito el casco, la misma expresión estoica que su padre vio en él.

—Hace tiempo que deje de ser tu madre ¿Porque decides llamarme así ahora?

—Si hubieras dejado de ser mi madre nunca te hubieras esforzado para crear al cuerpo médico ninja, tu misma te ofreciste a ser la médico de mi y hermanos spartans durante nuestro desarrollo en el programa —camino hasta su escritorio y puso su casco encima—, quien sabe cuantos hubieran muerto luego de la fase de las mejoras. Ahora gracias a ti, la tercera generación de spartans esta a salvo de sufrir los mismos crueles resultados por los que casi pasan mis hermanos. Si piensas que eres un títere, no lo eres, eres una heroína. Mi heroína. Incluso pienso que antes de ser la quinta Hokage, eres mi madre.

No recordó cuando fue la ultima vez que se sintió tan alagada como avergonzada. Comparo esa sensación con el momento en que Shizune se unió a la UNSC solo para unirse a los comandos médicos ninjas que le ordenaron a Tsunade crear y la misma le dijo que era un heroína por sus decisiones o como cuando el Slayer le propuso ser su mujer, aun cuando en su cara estaba enamorando a las demás. Pero al ver la tonta sonrisa que hizo John, esa misma tonta sonrisa que vio en su cara la primera vez que lo tuvo en su brazos, sintió que una parte de ella volvió a nacer.

—No porque ahora soy la Hokage vas a comprarme con adulaciones, hijo. Al Hokage no se le elige por ser herencia de su antecesor como a los monarcas de la tierra, sino por ser un excelente ninja —se sentó en su escritorio.

—No estoy interesado en ser Hokage.

—Lo se —sonrió y luego se relajo colocando su puño bajo su mentón—, así que no pienses que tendrás que ocupar este puesto después de mi. Sobre todo porque debes recordar que el secreto de nuestra familia debe mantenerse en secreto por nuestro bien. Ahora debo concentrarme en reparar todos los daños que causo Danzo durante su regimen, muchos de seguro no estarán de acuerdo con que yo este al mando e intentaran iniciar resistencia o algo así.

—De eso, nos encargamos nosotros —se coloco de nuevo el casco—. Hokage.

—Jefe maestro, confió en usted.

Dejemos el pasado en el pasado, Tsunade y el Slayer buscaron el césped junto al rio para ahí tirarse luego del sexo. Recostados uno en la dirección contraria con sus cabezas junto a la del otro dedicaron los siguientes minutos a mirar a las estrellas.

—¿Alguna vez te imaginaste esta vida? ¿Amando y teniendo hijos? —pregunto notablemente agotada, Tsunade—. Dijiste que tienes mas de diez mil años y nunca, en ningún momento pensaste en tener una vida como esta.

—No... —contesto, triste.

—Cierto, me dijiste que pasaste todo ese tiempo sellado a causa de tu locura pobre de tus padres que pasaron todo ese tiempo buscando curarte de tu maldición, tu sed de sangre se sacio con la guerra o ¿Acaso se calmo cuando nos conocimos? —arrastro sus palabras, la Hokage.

—...Si, tú, ellas... hijos, hijas —su voz la escucho firme al contestarle, Tsunade no tuvo más opción que sentirse ruborizada—. Por fin, me siento humano otra vez.

—Sabes, yo también.

Suspiro de manera aliviada al oír eso, dejo una vida y seres queridos que la amaban para encontrar otros, al volver muchas de esas personas habían muerto a causa del tirano llamado Danzo. Tsunade nunca busco volver para convertirse en la salvadora o redentora de Konoha, pero había aceptado el cargo a falta de alguien competente para el puesto.

—Doom, ahora que hicieron publico que John es nuestro hijo ¿Que pasará con los demás? ¿Porque han decidido revelar el secreto de nuestro hijo —pregunto y escucho su respuesta—, entiendo. Es inevitable tratar de esconder para siempre a la familia, pero aun preocupa ¿Recuerdas cuando me moleste porque comenzaste a enamorar a las otras cuando ya me tenías a mi? Lo que te dije entonces... ellas solo te quieren por tu poder, los hijos que quieren solo será porque heredaran tu esencia como John. A los demás les gusta jugar al amor y si ellos son tontos se dejaran engañar por la fama que de seguro se les subirá a la cabeza cuando se revele son hijos del Doom Slayer, eso me preocupa. Seremos un imán de problemas.

Él le dio una respuesta clara y confiada, cosa que Tsunade no vio venir.

—Si se meten con mi familia, conocerán el infierno —respondió el Slayer. Tsunade viro su rostro y lo vio mirando, su ceño fruncido lo tenia levantado mientras sus ojos miraban a las estrellas.

—Cierto, tú eres mi esposo así que, ¿De que preocupo? De ser abuela, por fin lo soy de parte de mis propios hijos. Si Naruto sigue con su ideal de ser Hokage, en diez años lo dejaré tomar mi puesto, podre retirarme y dedicarme a nietos, seria bueno para mi —se levanto Tsunade y quedo sentada sobre el césped, miro al oscuro horizonte donde el cielo nocturno ya se iba dispersando—, cierto necesito tomarme un descanso, lejos de la responsabilidad de la aldea ¿Te gustaría? Solos tú y yo querido, piénsalo una segunda luna de miel y quien sabe a mi edad aun pueda tener una niña.~

El Slayer vino hasta ella para abrazarla desde la espalda, de nuevo estaba demostrando su amor a su mujer besandola pero de pronto ese beso comenzó a escalar a más.

—Oye... Hmmm~ —volvió a besar su cuello y Tsunade no resistió sus caricias, se despego del Slayer para acomodar las manos como sus rodillas sobre el césped—, de acuerdo. Un polvo más antes de que amanezca. Debo volver al trabajo, más vale que me des el doble en nuestro aniversario el siguiente mes.~

Mientras que ellos se ensuciaban una ultima vez antes de que amanezca, la alarma matinal que programo Shizune en su dispositivo la despertó de la cruda. El bajo tono la azoto dado el malestar que le dejo el alcohol luego de una noche que no recordaba bien.

—¿Que, ya son las cinco de la mañana? —se levanto llena de mareo—. ¿Porque me duele el trasero?... ¿Porque me duele mi boca?... Esperen, esta no es mi habitación ¿Donde estoy?

—No grites, Shizune-neesan —escucho su voz, volteo despacio como si un monstruo voraz estuviera detrás suyo, lo reconoció durmiendo con los brazos estirados y las piernas abiertas todo desnudo sobre las dos sabanas de la cama.

—¡Naruto! ¡¿Porque estás desnudo?! —se cubrió con la toalla.

—Ya no grites, aun es temprano. La reservación termina a las nueve, mejor vuelve a dormir —la invito a cama de nuevo, le guiño el ojo luego de palpar el lado vació en la cama.

—¿Reservación? —entonces invento una mentira para negar su verdad—. Espera, no estamos en el mismo motel de la otra vez... ¡Otra vez volviste a aprovecharte de mi porque esta ebria no es así! ¡Tú, bestia pervertida que solo piensa usarme para satisfacer sus necesidades!

—Si claro, me aproveche de ti porque estabas ebria —sarcasmo, más bien dejo que ella jugará con él—. ¿Que te parece si, jugamos un rato más? —revelo la espada que Naruto heredo de su padre, al desenvainar.

—¿No tienes una escuela a la que asistir? Pero si te mando así... seguramente usarás tu espada con alguna como Hinata o Sakura, además no creo que le importe a Tsunade-sama si llego un poco tarde... —miró de reojo la imponente espada de Naruto donde el chakra fluía con gran seducción para los instintos de Shizune—. De acuerdo, me haré cargo de ti pero recuerda que solo puedes desahogarte con mi cuerpo, aunque Hinata sea tu novia solo puedes usarme a mi ¿De acuerdo?

—Ven acá —la jalo de la mano, por la fuerza la volvió a meter en la cama—. ¿Cuando vas a admitir que te gusto, Shizune-nee?

—Que tu gustarme a mi, soy una mujer de 36 años ¿Como es que va a gustarme un hombre que tiene la mitad de mi edad? Solo dejo que te desahogues conmigo... además a ti te gusta Hinata...

—¿Que dijiste? Repite eso ultimo.

—¡No dije nada!

—Si dijiste.~

—¡Naruto!

Pero bueno esa será historia para otro día.


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