—Que grandes edificios, no pensé que su pudiera construir hasta las nubes —Celestine quedo impresionada con la arquitectura futurista del imperio de la humanidad.
—Son rascacielos, la mayoría le pertenece a grandes empresas y corporativos de negocios, incluso algunos, el rascacielos blanco que esta entre los das torres grises es el hospital general de la ciudad —señalo Hisato, un agradable recuerdo tenía de ese edificio—, ahí fue donde me llevaron cuando nació Sam. Tsunade-Okasan llego de inmediato y le aviso a John, estaba en una operación en la constelación de Centauri pero lo dejo todo para venir conmigo.
—Es comprensible que un padre deje todo lo que esta haciendo para presenciar el nacimiento de su primer hijo, incluso para el rey demonio —dijo y aunque a Hisato le molestaba que la rubia siguiera dirigiéndose a John como rey demonio, comenzó a acostumbrarse.
Salieron a dar un paso por el parque juntas para que Celestine no se sintiera encerrada en la casa, mientras que Yor se hacia con la compañía de la reina de los elfos oscuros Hisato lidiaba con el léxico de la elfa de piel blanca. Celestine llamaba poco la atención de otros que estuvieran esa hora temprano en parque dado sus orejas punteadas y Hisato explico que era común ver un elfo en la ciudad, bromeando; le dijo que Celestine llamaría más la atención si hubiera permitido salir con ella usando su ropa ceremonial habitual pero mejor le presto ropa de una de las otras esposas de John para parecer más decente, lo cual Celestine no captó ¿Porque su vestido parecía indecente? Le dio un pantalón negro estirable y una falda para ponerse encima de ella, una blusa de mangas cortas que hacían a su busto resaltar a pesar de no dejar nada visible. Parecía una más de la sociedad del imperio humano y no una nativa de las colonias.
En el parque había muchas personas, algunos bebes con su padres otros jóvenes y adultos mayores sobre muchos. Lo cual llamo la atención de Celestine por mucho, había un patrón en esos tres grupos.
—Creí que tener un harem era exclusivo de nuestro esposo, pero veo muchos hombres rodeados de muchas mujeres —veía grupos de dos o hasta cuatro mujeres acompañando a un solo varón entre los grupos visibles que veía desde su asiento en el banquillo donde ambas estaban sentadas mientras que Hisato sentada a su derecha hacia cosquillas al bebé Sam en su carriola .
—La poligamia esta permitida en todo el imperio no solo aquí en la tierra, Después de la segunda guerra con el covenant muchos hombres murieron y muchos otros más componen la milicia, muchos murieron sin siquiera poder tener hijos —le explico Hisato mostrándose empática—, cuando la guerra acabo eso no significo que la reducción de la población iba a restablecerse. El imperio sigue librando conflicto tras conflicto, el servicio militar es obligatorio para los hombres jóvenes sin excepciones y deben pasar un año en el frente, muchos no vuelven así que para evitar escasez de nacimientos se aprobó la poligamia y en las escuelas se fomenta la reproducción sexual.
En las escuelas a cierta edad comienzan a darse clases de educación sexual, enfermedades que se trasmiten en estas practicas y sobre todo el uso de preservativos para evitar embarazos no deseados. En el imperio de la humanidad esas clases son distintas, las ETS son curables como si fuera una simple gripe, una pastilla y estás sano al siguiente día, los preservativos fueron descontinuados y la procreación es incentivada en los jóvenes desde los 16, a dos años de la edad legal para ser considerado un adulto.
Celestine quedo con la boca achicada, su pensamiento de jóvenes es resultado de una mal interpretación, Hisato no entendió porque se ruborizo, la vio calmar sus pensamientos fingiendo una tos y logro mantener la compostura, pero sin quitar su puño delante de su boca vino a decir.
—Sabes, en las profecías de Eostia las advertencias decían que el rey demonio provenía de un mundo donde la perversión era un habito y que los hombres tendrían a sus pies a cuantas mujeres desearan que la lujuria—Hisato escucho dejando caer su expresión ante su mala interpretación—. Sin embargo no sigue sin ser de la forma obscena como imagine.
—Por favor, no lo imagines más. ¿Porque no mejor cambiamos de tema?
—Me parece bien —sonrió Celestine—, sabes ya que te conté como conocí a nuestro esposo. ¿Como es que tú y John se conocieron.
Una pregunta que no espero, no lo vio venir. Entró en pánico, su rostro comenzó a temblar como a sudar de los nervios y todo por una simple pregunta, pero en cuanto vio a su bebé tan tranquila en su carriola a pesar de que la madre estuviese haciendo gestos raros que harían llorar a cualquier otro niño, Sam estaba quieto, atónito de ver semejante cara perturbada de su madre. Suspiro fuerte y luego Hisato acaricio a su hijo, saco de un bolso oculto bajo la carriola unos bloqueadores de ruido para bebé, unos que le puso a Sam y Hisato estaba de nuevo sonreía con toda tranquilidad un breve momento para pensar, respirar y contestar la pregunta que hizo Celestine.
De aquí en adelante Hisato narraría para Celestine.
—Verás, Azuma no es mi apellido de soltera —luego de esa primera revelación miró a la elfa quien había quedado confusa con sus palabras y las que diría después—, cuando conocí a John, al jefe maestro yo… tenía esposo.
»Fue hace cinco años, yo estaba casada con Hirohito él fue mi novio desde la preparatoria para aquellos días nosotros estábamos en japón. Diría que todo comenzó la ultima noche que hicimos el amor. Siempre era yo quien tenía la iniciativa casi todas las noches lo hacíamos sin embargo siempre teníamos cuidado de tener hijos.
Se que dije que en este mundo no hay preservativos, si los hay pero son muy pocas las empresas que lucran con este negocio, no es muy rentable y solo una agencia perdura. Hisato prosiguió.
—Tenía veintinueve entonces y se acercaba nuestro quinto aniversario de bodas, Hirohito dijo que era tiempo de tener un bebé, nunca se lo había pedido pero siempre tuve ese anhelo, me sentí tan alegre esa noche que le pedí que me hiciera el amor una segunda vez cosa que no solía pedirle porque no quería que pensará que era una pervertida, íbamos a formar una familia pero entonces todo comenzó con la visita de su superiora a nuestra casa, Ingrid Knighthell —para entonces Hisato no sabia bien quien era esta mujer—. Secretaria del dueño y presidente de la corporación Nomad, la empresa detrás del desarrollo armamentístico de la UNSC.
»Norihito había trabajado para Nomad pero comenzó a pasar mucho tiempo en la oficina que en casa, así que decidió hacer un trato con el mismo presidente pero salió mal y la señorita Ingrid vino a decírselo en persona. Cosa que no esperábamos después de cenar en casa, la señorita Ingrid había venido antes a nuestro hogar por petición de Hirohito para impresionarla y funciono pero esa inesperada visita fue un presagió que ignoré.
“Los cálculos que hiciste en la ultima compra de materia prima fueron erróneos, Nomad a perdido mucho y esto va a afectar el vinculo de negocios que tenemos con la UNSC. Podrían demandarnos e incluso cancelar los contratos militares que teníamos hecho” dijo luego de poner los papeles en la mesa “Por fortuna me he hecho cargo de este error pero tampoco estoy contenta Hirohito. Quiero que pagues lo que has hecho perder a la corporación”.
”¡Ingrid-sama no gano lo suficiente para reponer lo que hice mal, me llevaría años pagarle” lo vi ponerse de rodillas, cosa que nunca lo vi hacer antes.
“Claro que no, tú solo no lo lograrías. ¿Que tal si tu esposa trabaja para nosotros? Hace falta personal en las oficinas de Nomad, podría ser una buena secretaria~”.
»Nunca se lo dije a Norihito pero ella no me agrado, la ultima vez que vino por invitación suya ella estuvo acosándome frente a él sin que se diera cuenta, lo pude pensar de un hombre pero ¿De una mujer o otra? Era como si estuviese examinando para saber algo de mi. Los ejecutivos y corporativos de Nomad tienen la popularidad de ser parte de rumores de acoso laboral, a pesar de eso acepte el trato para que Norihito no pagará todo el solo y para mostrarle que soy una esposa leal o eso pensé de mi misma.
—Y dices que las advertencias en las profecías de mi mundo son cosa exagerada —vacilo con seriedad Celestine.
—Tal vez tengas algo de razón —dijo Hisato, calmando sus nervios—, lo que vino después no fue lo que pensé. Me asignaron a un jefe ejecutivo, un hombre al que vi por primera vez me sentí intimidada por su altura y su expresión solvente, no sabía que detrás ese hombre era el mismo al que todos llamaban jefe maestro.
“Ya termine de archivar los documentos, John-san”.
“No seas tan formal, solo dime John.” desde el primer día paso los turnos junto a él en su oficina, no pensé que él fuese un spartan mucho menos uno tan importante ¿Pero porque él estaba ahí trabajando como un oficinista en Nomad? Me lo preguntaria después.
»Nunca me mantuve cómoda estando encerrada con él en su oficina, me sentía intimidada la sola idea de que ese ejecutivo me hiciera algo sucio hizo que mi mente me jugara malas bromas, tuve pesadillas despierta frente a él pero más bien eran fantasías.
“Si ya no necesita nada, me retiraré señor.”
“Aun hay una tarea más que necesito hacer contigo.” Mi mano estaba a punto de tocar la cerradura cuando sentí su mano entrar bajo mi falda y hurgar mi zona intima.
“¿Que esta haciendo, John-san?” me quede paralizada, mis piernas temblaban del eléctrico toque de su dedo dentro de mi y cuerpo lo disfrutaba.
“Necesito examinar la calidad del material” mi mente imagino como él me levanto la falda y me quito las bragas, como su rostro se coloco cerca de mi trasero, imagine a piel sintiendo su respiración e imaginando una maliciosa sonrisa “Se ve que eres material de calidad, pero para estar seguro”. Mi mente me hizo sentir como él me daba un beso australiano, cosa que Norihito no hizo conmigo nunca.
“John-san, no puede hacerme esto… tengo esposo”.
“Eso explica porque tu sabor es bueno” entonces me abrazo de mis piernas para hundir más su rostro y yo solo cubría mi boca para no dejarlo oír mi voz, “dejame oírte Hisato, Hisato… Hisato”.
»Pero todo eso solo era mi imaginación.
“¿Estás bien, Hisato?”
“¡Him!” de pronto apareció detrás de mi y yo me espante al escuchar su voz encima de mi, pero a pesar de mi reacción él se mantuvo firme. “John...”
“Te quedaste quieta frente a la puerta y comenzaste a suspirar muy pesada ¿Te sientes bien?”
“¡Eso hice!” sentí que me moría de la vergüenza “me siento cansada eso es todo, mejor me voy a casa”.
»Los rumores que rodean a los ejecutivos de Nomad me tenían consumida, el tiempo que pase junto a mi nuevo jefe fueron difíciles, no porque él me hiciera algo sino porque mi mente me hacia imaginar cosas sucias e inmorales que él nunca me hizo y todo lo imaginaba delante suyo, cosas como que descubría mis puntos sensibles o que me hacia escabullirme bajo el escritorio para cometer practicas indebidas. Y sola me ridiculizaba pero por fortuna a John no parecía importarle. Cuando volvia a casa con Hirohito le pedía que me saciara para calmar mis pensamientos pero por alguna razón esos pensamientos volvían al día siguiente. Pero conforme los días iban pasando mi imaginación comenzó a tranquilizarse, porque luego seria el destino el que tomaría control del juego.
“Aquí tiene señor, le traje un vaso de café”.
“No era necesario pero gracias” todo comenzó a ir bien, aunque no estábamos en casa podía reunirme con Norihito en el trabajo aunque sea para buscar los documentos que John necesitaba. Incluso Norihito pensó en los rumores y se preocupo por mi, pero todo fue en vano. O eso pensé. Empece a tener un agrado por él y comencé a quedarme hasta tarde para ayudarlos con sus labores en la oficina, como agradecimiento me llevaba hasta nuestra casa en su auto, te puedo jurar que mi esposo se sentía celoso de eso pero no le di importancia.
“No necesitas quedarte hasta tarde conmigo, Hisato; puedes irte a casa con tu esposo”.
“Esta bien para mi, así puedo acelerar el pago de la deuda que tenemos” nos llevábamos bien, me permitió acompañarlo hasta tarde de nuevo “Puedo preguntar ¿Exactamente que es lo que estamos manufacturando?”
“Nomad fabrica armas para la UNSC de todo tipo, es el principal armamentista de la UNSC. No puedo decirte exactamente de que se trata, es clasificado”.
»Pasamos las siguientes horas trabajando hasta que por fin terminamos.
“Solo he hecho papeleo pero ya sude bastante.”
“¿Porque no tomas un baño en las duchas del piso superior antes de irte?” me sugirió John, en el edificio de la corporación hay más que simples sanitarios, Nomad también tiene instaladas duchas para sus empleados para aquellos que pasan demasiado tiempo trabajando, así como lugares para dormir, cosas que las leyes exigen a las grandes compañías. Esa noche entre al baño de mujeres a ducharme antes de irme a casa pero una mal intencionada jugada del personal de limpieza y termine entrando a baño de hombres.
Me sentía tan relajada con el agua de cálida de la regadera que daba un masaje a mi cuerpo, sin saber que John también tomaría una ducha. Cuando él se había quitado toda su ropa de ejecutivo yo estaba cerrando el agua del baño, él pretendía usar una de las duchas junto a la mía lo digo porque cuando yo abrí la puerta de mi cubículo, me había puesto la toalla cubriendo mi cuerpo y él lo traía colgando de su hombro cuando lo tuve delante de mi.
“¿Hisato?”
“¡John!” no se que fue peor que podía verlo desnudo, que no se inmutara al encontrarnos en tan comprometedora situación o que mis ojos prestaron atención a lo que tenía entre sus piernas le llegaba hasta las rodillas y mis manos terminaran soltando la toalla ante tal semblante, le permití ver mi cuerpo porque quede paralizada ante su presencia y la de su… poder como rey demonio, Celestine.
“¿Que haces en el baño de hombres?” pregunto con toda naturalidad.
»Mis labios apenas se movieron pero mi voz no salía, me sentía ahogada ante tanta vergüenza en un solo momento, pero pronto se puso peor. Recuerdo que de la entrada del baño venía un grupo de hombres a tomar una ducha también y John lo escucho antes de que yo me diera cuenta, se metió conmigo en la misma ducha y cerro la puerta, pregunte porque me se había metido conmigo cuando la pena aun me tenía ardiendo, sin embargo solo así escuche a esos otros que venían detrás.
“Pero que día ya quiero ducharme”.
“Si, nadie nos dijo que parte de la operación consistía en ser oficinistas de tiempo completo”.
“¿Que quien esta ahí?” Susurré.
“No hagas ruido, por tu nuestro bien no hagas ruido”.
»El cubículo de la ducha era opaco para ser transparente pero cerrado de pies a cabeza, aunque se pudiera ver una figura del otro lado dela puerta no se sabia quien estaba ahí. El espacio interno era para una sola persona, cuando dos personas entraban apenas si tenían algo de movilidad, pero nosotros no había ningún espacio. Nuestros cuerpos estaban tan pegados que mis pechos eran presionados por sus firmes pectorales, sabia que era alto y visiblemente fuerte, pero no pensé que fuera un Adonis bajo esa ropa. Sus brazos a los lados de su rostro como si no quisiera que yo escapase, cosa que no podía hacer, más cuando quede mirándolo como toda una tonta, él se preocupaba porque no nos descubrieran.
»Los otros reían y conversaban entre ellos pero mi mente comenzó a atormentar con imaginaciones, que el me tomaba por la fuerza para hacerme cosas sucias mientras los otros empleados estaban ahí a lado donde John me decía que me haría gritar fuerte por él pero quería ver cuando podía mantener silenciada mi voz. De nuevo comencé a suspirar fuerte, mi cuerpo entro en éxtasis al estar en contacto con el suyo piel a piel y mis piernas temblaban mientras me mojaba e intentaba resistirme.
“Hisato, que es lo que me haces” su voz real me saco de mis pensamientos, sus ojos quedaron sobre mi pero él parecía estar sufriendo por algo. “Tu mano ¿Porque me las estas agarrando?”
“¿Que?” mi mano se había movido sola, durante mi imaginación mi mano comenzó a acariciar su hombría pero aun cuando me di cuenta mi mano seguía ahí acariciando, John resistía por no caer en mi provocación inconsciente, mis ojos no podían mirar a otro lado, su semblante era tan grande y grueso que apenas cabía en mi mano, eso me encendió más.
“Quien anda ahí” pregunto uno el empleado que estaba en el cubículo de la derecha de nosotros. Su voz nos sorprendió, yo me erice y me detuvo por fin.
“Yo” respondió John muy tranquilo, como si nada raro hubiéramos hecho en cinco minutos.
“¿Jefe? También se quedo hasta tarde, fue un largo día verdad”.
“Si lo ha sido equipo Majestic”. Converso con ellos para que no tuvieran sospechas esos cuatro.
“Señor cuanto tiempo más vamos a permanecer en esta misión”. Eso me pareció confuso.
“Hasta que el pedido este fabricado y terminado” les contesto John, escuche cosas que no debía oír “la ONI cree que los insurrectos intentan sabotear la producción”.
“¿Porque intentarían sabotear la producción de las nuevas armaduras Mark VII? ¿Porque no mejor robarlas?” cuestiono otro, lo cual me estaba confundiendo.
“Podemos preguntarles cuando atrapemos al infiltrado” dijo uno de ellos “¿Quien podría ser?”
“Que tal el mismo tipo que hizo mal la compra ¿Como se llama, Azuma?” hablaban de Norihito, eso lo escuche con toda claridad y me sentí indignada ¿Quienes eran esos tipos para acusar a mi entonces esposo? “Solo se que al pobre tipo lo están haciendo pagar todo lo que perdió Nomad por eso y no solo a él, también a su esposa a tenido que entrar a trabajar para ayudarlo a pagar, que mala suerte”.
“Oye y ya la viste, se llama Hisato, esa mujer es preciosa”.
“¿Que no la asignaron para ser su secretaria, Jefe?” pregunto con más de respeto uno de ellos.
“Si, así es” contesto sin perder su templanza.
“Supongo que usted debe disfrutar de su compañía, tiene unas curvas muy sensuales”.
“Un poco de respeto, marine”.
“Con todo respeto jefe, sea sincero que piensa de ella ¿No cree que es sexy al menos?” Y de nuevo me sentí ruborizada y mi mente se enfoco en él como mis ojos.
“Hisato es… Si, Hisato es una mujer muy atractiva. Se esfuerza por hacer las cosas bien es una buena secretaria” sentí que mi corazón se acelero cuando me describió y luego cuando pude sentir como se paralizo cuando me elogió aunque de manera muy sencilla.
“Parece que el jefe esta enamorado” eso hizo que la vergüenza escapara de mi rostro como si fuera vapor.
“Ella tiene esposo, no tendría oportunidad”.
Cuando respondió eso todo mi ser se detuvo, todo este tiempo pensé que él me haría algo y mi mente me hizo pensar cosas indebidas. Sin embargo John todo ese tiempo mantuvo su distancia de mi por respeto a mi persona ¿Entonces porque e dejado que esas imaginaciones me dominarán hasta ahora?
“Solo el jefe maestro respeta una mujer así, no como tu Hoya”.
“En serio jefe, ni siquiera a pensado en no se, darle una lamida”.
“Ya les dije que Hisato es una mujer casada y si alguno de ustedes intenta propasarse con ella las verá conmigo, equipo Majestic” incluso estaba dispuesto a proteger mi matrimonio, pero yo estaba insultando lo mió y de Norihito.
—¿Como es que caíste en sus manos? —interrumpió Celestine la narración para luego bromear—. Seguro uso su magia para que tu te corrompieras para caer en su poder. Tranquila solo bromeo.
—No se si fue magia o no, pero el universo comenzó a conspirar para unirnos —Hisato retomo su historia—, después fue difícil volver a mirarlo, para John todo había pasado sin importancia como si nada hubiera ocurrido, no para mi, todo fue tan diferente que incluso la perspectiva que tenía por mi esposo cambio.
»Estaba con él pero mi cabeza no podía dejar de pensar en John por alguna razón, pero cuando estaba con él comenzaba a haber malentendidos entre nosotros, terminábamos chocando o rozando nuestras manos y eso, por fortuna nadie nos veía y luego vino el destino a empujarme más con John que con Hirohito.
“Señorita Ingrid” nos llamo a su oficina.
“Necesito que vengas conmigo para un viaje, debemos hacer un viaje a Reach para hacer demostración del primer prototipo desarrollado. Tu secretaria vendrá también con nosotros” exclamo. Antes los viajes entre los mundos humanos podían tomar semanas, meses pero ahora solo toman unas horas, sería un viaje de negocios por el fin de semana. Pero al menos supo de que se trataba el pedido en el que falló mi esposo, la producción de nuevas armaduras para los spartans. Armaduras Mark VII.
»No lo vi durante la demostración ante los militares, lo cual me pareció extraño. Pero vi al jefe maestro probar el mismo la armadura. En ese campo abierto en una base militar ante otros soldados y altos mandos de la UNSC lo vi demostrar su fuerza, su velocidad y la resistencia de la armadura, incluso lo vi desviar resistir dos misiles que le impactaron de frente que incluso los militares más experimentados que veían con nosotros estaban asombrados —su bebe se había dormido, Hisato podía quitar la mano de encima.
“Enserio acaba de resistir dos misiles” pregunte totalmente impresionada.
“En realidad atrapo el primer misil y lo uso para hacer estallar el segundo cuando estaba frente a él” dijo otro spartan, uno que estaba a mi lado.
“La armadura Mark VII permite movimientos mucho más ágiles a los spartans y resistir la onda expansiva de explosivos de alto nivel” decía Ingrid a los militares luego de terminar la demostración “Ya tenemos lista la producción de las primeras doscientas armaduras, pero se necesitará más para actualizar a todos los spartans en servicio”.
»Los militares deliberaron entre ellos, sus voces entre mezcladas no dejaban distinguir lo que decían, ni siquiera yo que estaba a unos metros pude entender algo, no pasaron mucho tiempo así aun cuando terminaron de conversar seguían indecisos, hasta que el más importante, un tal Lord Hood le hizo una pregunta a John.
“¿Que dices de la nueva armadura, jefe maestro?”
“Cumple todas las exigencias de un spartan necesita cumplir en un combate, señor”.
“Bien. Señorita Ingrid, Nomad lo a conseguido de nuevo” dijo el general “sin embargo, la UNSC estará encantada de financiar la fabricación de estás armaduras Mark VII. Seiscientas unidades para el primer lote”.
“¿Primer lote?” dijo complacida, vi como el jefe maestro se detuvo a su lado y mostró su rostro, ahí fue cuando lo descubrí “Le haré saber a Black-sama de su decisión, general. Con gusto tendremos listo el primer pedido para la fecha que ustedes deseen”.
»Cuando nos retiramos de la base, acompañamos a la señorita Ingrid al hotel donde teníamos la reservación como miembros ejecutivos de Nomad, nos invito a su habitación y ahí nos invito un trago de licor a todos, habían cinco integrantes más en la habitación, cuatro varones y una mujer más, los mismos que escuche hablar de mi con John cuando estuvimos atrapados en las duchas. Resulta que también eran spartans.
“Eh notificado a Edwin Black-sama de la decisión tomada por la UNSC, sabia que estaría contento al saber la noticia. Les agradezco a ustedes spartans por este apoyo, por ustedes” levanto su copa y todos la seguimos, pregunte al respecto ¿Porque habían spartans trabajando en las oficinas principales de Nomad? “Sin su colaboración, el desarrollo de estas nuevas armaduras, seguramente su desempeño aun seguiría siendo insuficiente. Así que los solicitamos a ustedes para saber que necesitaba la Mark VII para sacar al máximo el potencial spartan.”
»La explicación fue a medias, John me diría mucho después que era cierto habían llegado informes a la ONI de un posible sabotaje rebelde en el desarrollo de la nueva armadura desde su manufactura, cosa que hizo Norihito; así que enviaron infiltrado a un equipo spartan para vigilar y supervisar ellos mismo la creación y descubrir al infiltrado. Los asignados para esta misión era el equipo Majestic, pero a solicitud personal del presidente de Nomad también vino el Jefe maestro, todos tomarían el papel de un miembro de alto nivel en la corporación.
“John, Hisato puedo hablar con ustedes un segundo” dijo la señorita Ingrid luego de que el equipo Majestic eligiera ir al bar del hotel a distraerse “Agradezco personalmente su colaboración, como agradecimiento quiero regalarles esto, un pase para una cena romántica en el restaurante más elegante de Nueva Alejandría”
“¡¿Que?!” ambos nos sobre saltamos ante el regalo.
»John me pidió salir de la habitación para hablar a solas con la señorita Ingrid, ambos nos pusimos incómodos pero él se dejaba ver irritado cosa que a la señorita Ingrid le parecía agradable su reacción. Fingí cerrar la puerta al salir, pero en realidad deje un pequeña parte abierta, suficiente para poder escuchar su discusión.
“¿Porque insistes que me entrometa con Hisato?” pregunto molesto, sin faltar el respeto.
“Solo es un regalo de mi parte, hijo.~ Tu padre y yo estamos entretenidos tanto en nuestros oficios que luego olvidamos que teníamos que habíamos ganado una cena en el restaurante más romántico de Reach. Él ocupado luchando en el espacio y yo haciéndome cargo de los asuntos de Nomad con Black-sama, no iba a dejar que se desperdiciará ” mi mente exploto en el segundo que dijo que él era su hijo, ¿Acaso esa mujer joven era su madre? Era unos diez años más joven que John “Vas a decirme que no te sientes atraída por su belleza, la primera vez que la vi dije ella es perfecta para ser la mujer de hijo mayor”.
“Hisato es una mujer casada”.
“¿Eso importa? Cuando conocí a tu padre yo estaba enamorada de Black-sama, pero luego él me robó el corazón y un año más tarde soy tu madre.” decía portándose coqueta, totalmente opuesto a su personalidad seria y centrada “Una cena romántica, unas copas y un bello eclipse lunar esta noche”.
“Vas a decir que lo planeaste todo”.
»Entonces comenzó a comportarse indebidamente con él.
“O acaso prefieres ir a esa cena romántica conmigo, John” se acerco tanto a él que puso su busto contra el pecho John y la diferencia de altura hizo que él seguramente mirará su exhibicionista busto. Las mujeres dejamos ver carne de nuestro busto con la ropa que llevábamos pero no es para usarlas como arma sino para que puedan respirar aire fresco pero la señorita Ingrid estaba a un botón de mostrar sus atributos grandes a todos en la oficina y a donde fuera. Lo hizo incomodarse y eso le fascino a ella, no hizo mas que presionar sus pechos contra su torso. “Dime John, quieres que mamá se haga cargo de ti esta noche, si quieres podemos repetir lo que paso en casa.~”
Vi como le ponía una mano en su mejilla y la otra en el bulto de su pantalón, eso hizo que mi mente estallará, mis pupilas se engrandecieron, mis manos se convirtieron en puños, me olvide por completo de la existencia de Hirohito.
“Que le pasa a esa zorra, acaso esta coqueteando a mi John” los celos se apoderaron de mi mente, pero porque habría de estar celosa, él y yo no eramos nada ni teníamos alguna relación, pero mi mente no se quedo callada yo lo deseaba, lo amaba pero no aceptaba. “Espera… dijo que ella era su madre y le esta coqueteando a su hijo. Seguramente no es su madre biológica, eh escuchado de eso, segundas madres en los matrimonios que comienzan relaciones sexuales con los hijos de su esposo. Eso debe ser, no eso no puede ser cierto, no entre ellos. Alguien como el jefe maestro el spartan más admirado teniendo una aventura con una de sus madres”. Quede confundida, acaso algo así era posible, sobre todo quien era su padre.
»Aun así los vi, fue inevitable quedarme a observar lo que hicieron en seguida. Ella lo beso y él no se opuso, el mismo hombre que respetaba mi matrimonio estaba insultando al de su padre, me sentí excitada al verlos, Ingrid se agacho, abrió su pantalón y comenzó a estimularlo con su boca.
“Ingrid…”
“Dejame disfrutar su sabor~”.
»Primero fue cuidadosa, unos segundos más tarde se volvió intensa y John lo estaba disfrutando pero eso me molesto, no tuve el valor de entrar e interrumpirlos, quería seguir viendo que hacían, porque mi cuerpo se prendió también. Desabrocho el ultimo botón de su escote para hacerle sentir más placer, la punta en su boca y el resto en sus senos, mi boca comenzó a hacerse agua, Celestine.
—Se como te sientes Hisato, lo mismo sentí cuando vi su sable por primera vez, me parecía algo repulsivo porque fue la primera vez que vi uno, pero diré que fue su magia lo que me hizo desear probar su sabor —exclamo la regente de Eostia, tenían una suerte que a pesar de estar en un parque, las personas que antes les rodeaban ahora se marcharon por el sol que iba levantándose con el día pero ellas ya estaban calientes y el pequeño Sam disfrutaba del calor, sus genes spartan lo hacían mas resistente a una posible insolación a tan temprana edad—, pero por favor sigue contando.
—Que te digo —estaba ruborizada de contar eso—, pero lo vi terminar haciendo un desastre en el rostro de la señorita Ingrid y sus senos, pero no tuvo suficiente, yo quería tocarme mientras seguía viéndolos. La vi tomarlo por su corbata para llevarlo a la cama, él sin dudarlo se lo hizo a Ingrid cuando se puso de manos y rodillas sobre la cama.
“Eso, dale duro a mamá” le escuchaba decir mientras jadeaba por lo intenso que se veía John, sus cuerpos aplaudían ante lo agresivo que se movía e Ingrid, la señorita Ingrid no ocultaba las indecentes expresiones que su cara hacían, un espejo enfrente a la cama y quería que John la viera haciendo esas caras “Sigue, sigue y no pares, puedo sentir que aquí viene” exclamo luego de casi diez minutos ininterrumpidos.
»Lo hizo dentro de su madre, lo se porque pude ver como lo enterraba profundamente, sabia que los spartans eran soldados con capacidades sobre humanas pero no pensé que esas capacidades aplicarán también en practicas sexuales. Solo fueron poco más de veinte minutos de acción y la señorita Ingrid estaba motivada, uno que gozo pero por como pude ver. John no tenía suficiente aunque lo veía le diría.
“Mirá el desastre que me hiciste dentro, John” agotada, pero no exhausta “aun tienes mucha energía, como siempre. Pero guardala para Hisato esta noche”.
“No se si pueda hacerlo con ella” exclamo después dar un paso atrás y mirar al piso avergonzado.
“Seguro que Hisato quiere hacerlo contigo” la señorita Ingrid me miró, se dio cuenta que estuve observando todo el momento intimo que tuvieron, me guiño el ojo y eso me hizo huir despavorida sin que John se percatara. Sentí envidia por un hombre que no era mi esposo y aun lo sentía, pero mi mente no podía dejar de pensar en él por encima de Norihito.
»¿Dime que podía hacer, Celestine? Hacerle caso a mis instintos o mi corazón que luchaba por ser fiel a mi esposo, pero el pensamiento de John en mi cabeza estaba echando a patadas todo lo que sentía por Norihito y él estaba tomando su lugar. Lo siguiente que hice fue ir a comprar un vestido elegante esa noche, lo único en lo que tenía en la cabeza era impresionar a John pero cada vez que lo hacia mi mente me producía migraña al pensar en mi esposo por culpa pero eso me molestaba.
»La cena fue maravillosa era un banquete de tres tiempos de comida china tradicional, el vestido que compre estaba funcionando John me miraba con moderación para no evidenciar que le parecía atractiva y eso me hacia sentir mariposas en el estomago. Aun lo tengo guardado para ocasiones especiales, un vestido purpura con brillantes, pero como dije antes el universo estaba conspirando contra mi matrimonio.
“La comida estuvo deliciosa y el postre también” dije para romper la tensión luego de que quedáramos en silencio tras conversar un poco. Entonces vino el mesero.
“Sabemos que ya disfrutaron el postre pero son una pareja muy cautivadora así que acepten estas galletas de la fortuna como cortesía del restaurante”.
“Gracias, camarero” dijo John, tomo la suya y la abrió primero, dicen que si dices lo que viene escrito en el papel, tu suerte se hará realidad. “¿Quieres hacer los honores?”
“Vamos, lee tu suerte” pedí, él negaba que algo tan trivial trajera suerte en verdad.
“Los mayores tesoros no siempre están enterrados a veces yacen frente a tus ojos” dijo y su mirada cayó sobre mi.
“Encontrarás un nuevo amor esta noche” que vergonzoso fue ese momento, pero el universo iba a cumplir sus planes.
Mientras tanto en la cocina esa noche:
—Oiga capitán, ya se acabaron las galletas de la fortuna sobre el nuevo amor —dijo el joven camarero que los atendía, allá en la cocina.
—Pues destapa los de quedate con tu esposa.
Volvamos con Hisato y lo que contaba a Celestine de lo sucedido esa noche.
—Luego de eso comencé a pedir una copa de vino tras otra, si podía evitarlo al menos quería sentirme menos culpable de lo que seguramente iba a disfrutar —contaba Azuma Hisato.
“¿Te encuentras bien? Has estado bebiendo mucho en el ultimo momento”.
“¡Estoy bien!” no hice una escena “Solo me trato de relajarme para lo que vendrá”.
»Lo que vendría sería que el espectáculo que interpretaba el artista musical en el escenario tuvo un intermedio, al entrar al restaurante nos pidieron colocar nuestros nombres en una tarjeta que metieron en un frasco, sortearían una noche con gastos pagados en un hotel para una pareja esa noche.
“Y la pareja ganadora del sorteo para un pase para una noche romántica en el hotel más elegante de la ciudad es… ¡La señorita Azuma Hisato y el señor John Sparta”.
“Supongo que es inevitable” susurré antes de irnos a ese hotel, no sin antes acabarme toda la botella de vino pero aun con todo eso aun no estaba ebria como poder olvidar todo lo que iba a suceder. Todo debió estar calculado por la señorita Ingrid.
»Llegamos al dichoso hotel y la habitación del premio estaba decorada para una noche romántica previamente preparada. Velas aromáticas, decoraciones rojas y corazones, más vino de calidad y música que estaba reproduciéndose en el equipo de entretenimiento del cuarto. Pero en cuanto entramos John lo apago, nos sentamos en la cama y nos quedamos confundidos, ninguno de los dos se atrevía a mirar al otro más que al piso.
“Bueno… aquí estamos ¡No puedo hacerlo!” dije y luego empecé a llorar.
“¿Hisato estás bien?” puso su mano en mi hombro pero yo lo rechace, lo empuje.
“No finjas que no sabes que es lo que va a pasar” lo miré entonces quitando mis manos de mis ojos al secarme “vamos a hacer el amor”.
“¡¿Eh?!… no se de que hablas”.
“Te escuche hablar con la señorita Ingrid, ella es tu madre ¿No? Ella quiere que tu y yo seamos pareja” dije, aunque no pregunte porque “también te escuche decirlo, tu quieres hacerlo conmigo, todo este tiempo has querido conmigo supongo que esta noche ya no vas a negarlo”.
“Hisato, no te voy a obligar a algo que no quieres”.
“Ese no es el problema” por fin fui sincera “yo, quiero hacerlo contigo. Pero luego me acuerdo de Hirohito y… me enojo. Que deberíamos hacer”
»Luchar contra el destino es inevitable, solo se pueden negar pero nunca se pueden escapar.
“Seré sincero contigo Hisato” se acerco tomo los mis manos y me perdí en su rostro “He querido verte de nuevo, sin ropa”.
Hisato le contó a Celestine de manera omitida lo que sucedió esa noche en el otro hotel, pero yo puedo contarte lo que sucedió entre ella y el jefe maestro aquella noche. Primero, siendo el rey demonio que Celestine visualizaba era John decidió robar primero los labios de Hisato en su mansedumbre a él. Un beso suave y prologado que se hizo más intenso cuando sus lenguas se tocaron, John le demostró que no era un súper soldado que sabia como tratar al covenant en el campo de batalla sino también tenia la capacidad de complacer una mujer en la cama. Cayó sobre Hisato y ambos comenzaron a actuar desesperados por ir más allá de la línea moral, tan entusiasmada se hallaba que dejando que estuviera encima suyo Hisato desabrocho su ropa, su camisa primero y luego su pantalón, su dote desarrollado sobre manera presionaba contra su estomago y ahí ella lo empezó a acariciar hasta conseguir que su sangre corriera ahí. El no se conformo con solo sentir sus labios, mientras su secretaria lo estimulaba con ambas manos el jefe deslizo su mano bajo la larga falda de Hisato para llegar al tesoro que solo Hirohito le tocaba, le hizo sentir cuanto la deseaba usando solo dos de sus dedos.
—Hisato, Hisato.~ —paso sus labios de la boca de ella a su cuerpo, no contuvo su lengua cuando atrapo con su boca los grandes senos de la mujer, los saboreaba como si él fuera un perdido en un desierto que encontraba un delicioso vaso de agua; no tenía sabor pero aun así era bastante sabroso. Estaba apunto de hacerla gritar de pasión cuando Azuma le interrumpió.
—No, así no —dijo e hizo que se detuviera cuando la hacia llegar a la mejor parte, era demasiado pronto—. Quiero que me hagas tu mujer, solo por esta noche —pidió con gentileza
Adiós a la ropa le dijeron, antes de continuar con el acto principal de la noche una segunda apertura al romance prohibido que les esperaba, lo primero que hizo Hisato fue devolver el favor con su propia boca, algo que quería hacer cuando en los baños las cosas pudieron escalar a algo más caluroso bajo el agua fría de la ducha. No pensó que el hombre que deseaba probar era el mismo gran spartan de la UNSC, el jefe maestro; ahora que por fin su boca se hacia con su sabor lo consintió con un mayor fervor y él le permitió extraer su esencia. No quiero mencionarlo pero cuando Hisato le dejo ver el desastre que hizo pasando sus labios John la tomo de la muñeca, la acercó a su rostro y sin dudarlo la beso más impetuoso que al principio.
—Mirá como ensuciaste mi boca~ —fue su sonrisa genuina la que vio en su rostro manchada por su cuerpo.
—¡Ven aquí!
Termino ella encima de John, de sus labios a su cuello y ahí se quedo mientras sus manos iban bajando de la espalda de Hisato hasta llegar a lo oscuro. Cuando su lengua probaba el sudor de sus mejillas de regreso a su boca las manos grandes del jefe encontró su interruptor.
—¿Que pasa? —hizo un sonido de dolor y lo siguiente que hizo fue abrazarlo con mucha fuerza.
—Estoy bien, si me tocas ahí me siento más deseosa.~ —entonces lo soltó, se levanto de brazos y dejo ver la expresión que su rostro hacia mientras él seguía con su dedo tocando ese lugar—. Dime, estoy haciendo una cara muy indecente, cierto.~
—Creo que te ves muy sensual, Hisato es tiempo de hacerlo.
—Un segundo —se quito su anillo de bodas y lo puso sobre el mueble de noche conjunto a la cama—, perdón Hirohito, pero esta noche le pertenezco a otro hombre.
Vino el primer deslizamiento, era tan grande como se veía pero aun pudo entrar por completo. Su voz como su rostro no dejaron de expresar cuanta satisfacción sentía de por fin tenerlo para ella. Primero el jefe tuvo el control y luego Hisato, Puedo seguir narrando lo que sucedió pero mejor escuchar lo que contó a Celestine en el parque sobre aquella noche.
—Lo hicimos toda la noche —no sentía remordimiento alguno al hablar de lo sucedido—, nunca me soltó en ningún momento. Recorrió todo mi cuerpo y yo comí cada musculo del suyo. De arriba a abajo y de vuelta, no podía dejar de besarlo tampoco, pero ahí no quedo todo, me hizo recorrer toda la habitación con él sin soltarme sin dejar de decir cuando le gustaba que fuera sincera con las emociones que me hacia sentir esa noche. Mi cuerpo ardió como nunca lo hice con mi primer esposo, el fuego no se apago. Ver la luna pintada de rojo como nuestro amor indebido me hizo sentir seguro en brazos, lo digo porque me llevo ante la ventana y me presumió como su mujer mientras yo gritaba por él. Su sabor quedo guardada en mi desde entonces y supongo que él no olvido mi cuerpo tampoco. Cuando amaneció estábamos tan agotados, no dormimos nada pero a pesar de eso nos sentimos tan renovados, me hizo caer satisfecha y agotada, John estaba tan contento y realizado; eramos el uno para el otro, pero no podía ser así. Solo queríamos amarnos por una noche, pero lo extendimos por un mes más.
»Cuando volvimos a las oficinas de Nomad solo esperábamos a la más mínima oportunidad de estar solos y libres para hacerlo, aunque estuviéramos en el lugar de trabajo. Bueno más bien era yo la que esperaba el más pequeño momento para estar solos para pecar.
“Te ves estresado, John llevas todo el día con ese papeleo”.
“Hisato, tus pechos están presionando mi cabeza” no soltaba los papeles pero me aseguraría de que lo hiciera.
“Podría darte un masaje con ellos, si mi jefe me lo pide amablemente.~”
“¿Aquí? Alguien podía atraparnos”.
“Como cuando lo hicimos en el sótano donde esta el almacenamiento electrónico o como la otra noche en tu auto cuando me llevabas a casa o ayer en las duchas mientras todos se bañaban ahí. Eso lo hace más excitante” Susurré.
»Lo que hice fue escurrirme bajo su escritorio, abrir sus pantalones y darle ese masaje como él me pidió amablemente, yo estaba embelesada consintiendo mis húmedas fantasías. Pero entonces casi nos arruinan la diversión.
“Perdón por interrumpir, señor Sparta pero aquí esta el reporte del ultimo trimestre”.
“Gracias, lo revisaré en cuanto termine con esto primero” contesto John pero yo no me detenía, aun cuando escuchaba a mi esposo claramente allí frente a él.
“Maldición, porque decides venir en un mal momento Norihito, vete y no arruines mi diversión” pensé con mucho enojo.
“¿Mi esposa no esta aquí?”
“La envíe por un papel pendiente en el séptimo piso”.
“¿Puedo preguntar algo?” me estaba molestando con su insolencia, pero me preocupaba de que no escuchará el momento en que John me llenará toda la boca “Es cierto que usted será transferido mañana”.
“Solo vine para supervisar todo el proceso de la fabricación de la nueva armadura que se vendera a la UNSC, después de eso volveré a mi lugar de origen”.
“¿Que pasará con Hisato?” pregunto “la señorita Ingrid dijo que la compra que hice para Nomad fue alterado por alguien que quería sabotear la producción de la nueva armadura Mark VII que es para la UNSC. Ahora que atraparon al culpable la deuda será borrada”.
“Si piensas que me quiero llevar a Hisato conmigo, estas equivocado. Ella es una gran elemento pero no es justo, se necesito hacerle creer al infiltrado de que su plan estaba saliendo bien para que se descubriera, en cuanto yo me vaya tu y tu esposa volverán a vivir como antes”.
»Lo escuche todo y aun así decidí ignorarlo, solo quería su néctar ese día y vino a salir en un terrible momento. Quede embarrada, seguía escuchando a hablar a Norihito con él pero yo quería que ya se largara, me aseguraba de no dejar rastro alguno como tampoco producir algún ruido que me delatará.
“Ya se fue” dije y John acecho mi rostro ensuciado.
“Entonces… te vas” me entristecí al escuchar eso. “¿Porque no me dijiste antes?”
“Por que dijiste que solo sería esa noche” se sentía mortificado que dejo de mirarme.
“Lo sé” contesté igual de mortificada, salí de mi escondite luego arreglarme la ropa y se lo propuse. “Que tal si vamos a un hotel y repetimos lo de ese noche, seria una agradable despedida entre nosotros”.
»Eso sucedió, salimos discretos de la oficina a un hotel en la ciudad donde nos entregamos por ultima vez, todas las ocasiones que lo hicimos en Nomad se trataron de encuentros rápidos y fugaces, se sintió como la primera vez que nos entregamos a nuestros deseos prohibidos, no sentí ningún remordimiento al volver a mi vida con Norihito, seria una parte de nuestra historia que él nunca se entero.
—Pensé que dirías que él te convenció de ser escapar con él para ser su mujer —diría Celestine luego de escuchar el relato—. Sino fue así ¿Como es que terminaste siendo suya?
—Eso paso muchos meses más tarde, cuando había recuperado mi vida con Norihito y todo volvía a ser normal aunque el sexo con él dejo de sentirse a como era antes, en tan poco tiempo me acostumbre a John que ya no me sentía satisfecha con mi esposo, pero todo empeoro más. Además de la UNSC protegiendo al imperio también otras organizaciones como la asociación de héroes, por lo cual también hay villanos que suelen arruinar la vida a la gente —un recuerdo negativo de aquel incidente—, se hacia llamar el rey marino, apareció desde las profundidades con la intensión de extender su dominio sobre la tierra. Muchos héroes enfrentaron al rey como a sus huestes pero todos cayeron derrotados, Norihito me llevo a un bunker de la zona para resguardarnos como muchas otras personas pero pronto nos descubrió.
“No se asusten, humanos no voy a matarlos pero ustedes serán el alimento perfecto para mis bebés” dijo el rey luego de levantar cuatro metros de acero reforzado creado para resistir los bombardeos pesados del covenant durante la guerra, no teníamos a donde escapar y lo único que se pensaba era con quien de nosotros iba a empezar, me miró a mi “tú, eres carnosa serás un buen primer platillo para mis criaturas.”
“No te atrevas a ponerle tus manos en ella” se interpuso delante de mi, pero eso acto valiente le costo la vida a Norihito.
“¿Así que quieres hacerte el héroe como los otros tontos, eh? Bien” lo agarro tan fácil y el ultimo de los héroes que intento luchar se arrastro hacia el rey, aunque le rompió las piernas quiso hacer un esfuerzo final que no pudo llegar a nada.
“¡Norihito!” gritar fue lo único que pude hacer antes de ver como lo arrojaba a sus fauces y lo devoraba como si fuera una simple galleta crujiente en sangre.
“Pero que sabor tan simple, seguramente tu sabes mejor” Su mano venía por encima de mi y nadie estaba dispuesta a hacer algo más para desafiar a tal criatura, no había más héroes cerca ni ninguna otra fuerza de seguridad parecía estar cerca para venir a ayudarnos y fue cuando volví a ver a John.
»Cayó como un destello tan brillante como el de una estrella desde el cielo, solo uso su puño para interponerse entre el rey marino y yo. Ese monstruo quedo perplejo en como su mano reboto ante la fuerza de impacto proveniente de John.
“¿Pero quien carajos eres tú? ¿Acaso eres el que llaman el Doom slayer?”
“No, el slayer esta ocupado con imbéciles más idiotas que tú que provocaron su ira, así que me envió a mi para hacerme cargo, yo soy el jefe maestro” se había dado la vuelta y luego junto los puños para tronar sus dedos “Así que tu eres el patán del que hablan”.
“¡Eres el spartan que esta por encima de los demás spartans, aplastarte me hará una leyenda en el mar!”
»Fue puño contra puño, todo su combate se decidió con un solo ataque, una explosión se escucho cuando sus nudillos colisionaron en un ensordecedor estruendo, fue como ver presenciar el estallido de un misil nuclear tan cerca pero tan poderoso que cuando abrimos los ojos solo quedaba carne despedaza del rey marino como si aquella bomba hubiera estallado desde su interior.
“Patético” entonces aparecieron dos cruceros de batalla por encima de la ciudad de los que salieron falcons que empezaron a perseguir a los seguidores del rey demonio y John, el jefe maestro; se aseguro que ninguno regresa al océano con vida.
»Los héroes se sintieron humillados tras rescatados por él y yo me quede sola, aunque estaba aliviada por haber sido salvada cuando clame por él desde el terror de mi corazón pero luego John tuvo que dejarme sola. Días más tarde se hizo un funeral publico por las victimas de lo que calificaron como un ataque terrorista, aunque hubieron poca victimas, mi Norihito fue uno de ellos. Pase los siguientes días sola en casa llorando en amargura y silencio por mi esposo, todo en la casa lo veía él ahora que había muerto me quedaría sin nada hasta que una tarde John toco la puerta.
“Hola Hisato, puedo pasar” lo deje entrar, le invité algo para beber y fingí ser fuerte hasta que lo escuche pedirme disculpas “Perdón por no llegar a tiempo y poder salvarlo”.
“Cállate, no pienso aceptar tus disculpas… porque no hay nada que perdonar” le dije “¿Es verdad lo que dicen? De todos los spartans en el imperio te enviaron a ti están tan lejos para encargarse de ese monstruo ¿Ese día viniste desde tan lejos para salvar todos o a mi?”
»No me respondió, pero dijo que eligiera la respuesta que yo quisiera escuchar de su boca y lo diría, pero no le exigí nada solo le pedí que mi alma pero termino consolando hasta lo soledad de mi cuerpo. No es una ley pero si una moralidad de que una esposa lloré la perdida de su esposo durante casi un año sin embargo no paso ni una semana cuando yo ya me había entregado a manos del hombre que fue mi amante, no es que estuviera feliz porque ahora podíamos estar juntos pero me sentía completa de nuevo al tener a alguien con quien vivir.
»Un año más tarde nos casamos, la ultima cita que tuvimos como novios me propuso matrimonio luego de decirme que de nuevo seria desplegado a una misión durante dos meses, quería que en adelante cuando volviera de sus misiones yo estuviera esperándolo como su esposa. Así que nos casamos en la mansión de su familia, una boda pequeña para ellos pero modesta a pesar de todo, fue así que conocí a sus padres.
“¿Que pasa hija, te ves nerviosa? Normalmente una novia se pone así antes de la boda no después de la recepción” dijo Okasama cuando me la tope a solas en uno de los pasillos luego de visitar el baño. Para ser una boda pequeña todos los que vinieron hombres y mujeres vestían tan formales como si fuera la boda de unos famosos en la recepción más elegante.
“No pensé que John tuviera una familia tan grande o que Otou-san fuera el mismo Slayer, mucho menos que Oka-sama fuera la regente del la aldea oculta de la hoja en el mundo ninja, tampoco pensé que tuviera diez madres en total, debo aprender a referirme a cada una de una forma distinta. Dijo que seria una boda pequeña con sus familiares, no pensé que fueran tantos” comente. A pesar de las leyes de poligamia nunca e visto una familia tan enorme, ya los vas a conocer Celestine.
“Oh eso, es un secreto que no sale de los miembros de nuestra familia, sería prudente que no dijeras nada o podía ser un caos” me dijo “no te preocupes lamento que tu familia haya rechazado venir a tu boda, aunque nuestra familia se mantiene oculta te apoyaremos en todo momento en todo lo que necesites, ahora eres una mujer de la familia Sparta. No lo crearás pero su padre y yo estamos tan alegres, por fin John a decidido casarse con alguien, es el mayor de todos sus hermanos pero él nunca estuvo interesado en tener una relación romántica, debió ver algo grande en ti para elegirte”.
“Siempre me pregunte quien era la verdadera mamá de John, solo conocí a Ingri-okasan cuando ella y John… digo cuando él estuvo de encubierto en Nomad” ella tuvo gran perspicacia de mis palabras y me revelo algo.
“¿Así que los viste? Tranquila, aunque la poligamia es ley, nosotros solemos practicar el poliamor, más que nada por propia satisfacción corporal que por sentimientos. No es que vayas a venir con John un día para que practiquemos una fiesta carnal familiar”.
“¿Y lo que paso hace en diciembre hace unos años?” del baño al que yo entre salió Oboro-Kasan vino a salir también.
“Eso fue porque confundieron los condimentos de la cocina con tus pertenencias que les dejaste, Oboro”.
“Lo se, deberíamos repetirlo un día, seguro que Hisato-chan se divertirá~” puso sus manos detrás de mis hombros y me hizo temblar “Es broma querida, todos quedamos incómodos cuando despertamos el día siguiente, por alguna razón terminamos involucrando una cabra” soltó mis hombros cuando menciono lo ultimo.
“¿Una cabra?”
“Ignorá lo que dijo ella, querida” Tsunade-Okasama fingió toser para que yo volviera a prestarle atención “tampoco necesitarás preocuparte por encontrarte a John conviviendo de manera peculiar con alguna de sus madres, no ahora que ya eres su esposa y sobre todo después de la luna de miel, no después de lo que me contaste sobre ustedes” dijo picará, me explicaría después.
»Miré por la ventana y presencia como un el eclipse solar sucedía sobre nuestras cabezas, toda la familia salio para observar tan majestuoso espectáculo con angustia y emoción, elegimos hacer la boda ese día para hacerlo más romántico pero el romance vendría después. Conserve el apellido Azuma por Norihito y por la casa donde ahora viviría con John, ahí tuvimos nuestra luna de miel, siete minutos tardo el eclipse siete días en los que John no me soltó para nada pero yo tampoco le pedí que me soltará en ningún momento. Aun cuando me sentí agotada y mareada continuamos en sintonía hasta que por fin nuestros cuerpos quedaron cansados, agobiados y por primera vez me sentí satisfecha hasta el alma. Cuando se fue a su misión la siguiente semana no necesite preocuparme por mis necesidades como mujer porque me sentí realizada durante los tres meses siguiente que no estuvo y con ayuda de Tsunade-okasama pude esperar a su regreso. Okasama me explico lo que sucede con John y sus hermanos luego de ver un eclipse solar o cuando ocurre uno lunar, por eso tuvo que pasar mucho más tiempo para que por fin nos convirtamos en padres, pero la espera valió la pena.
Termino de relatar Hisato, no era una historia oscura como pensó Celestine pero se sintió conmovida al final, no era el rey demonio que su religión tanto a satanizado sus creencias.
—Supongo que me puedo tomar las cosas con calma, la idea de que el rey demonio me usaría día y noche para saciar su apetito hasta verme dar a luz a su heredero me tenía traumada pero te seré sincera hubo noches en las que no dormí por tener esas fantasías, lo admito me sentí que mi imaginación estaba igual de realizada cuando me tomo por su mujer, de cierta forma si es un rey demonio y su familia también lo es. Pero admito que me sentía ansiosa por saber que pronto tendría a su bebé en mi vientre, si no soy la primera seré la segunda en darle un hijo a nuestro esposo.
—Espera a que las demás te oigan, habrá competencia por ver quien será la segunda en tener un hijo de nuestro John, incluso yo —era un privilegio por el cual Hisato.
Dicen que los girasoles solo florecen en el día y lo siguen durante el trayecto hasta que cae el ocaso, en la noche vuelven a apuntar donde sale el sol para repetir el mismo proceso al siguiente amanecer. Así fue el romance entre Hisato y John, aunque tuvieron algo indebido cuando ella era un girasol con un hombre tuvo que esperar el ocaso para amar al jefe como tanto lo deseo. No había arrepentimientos ni culpas, era florecer de nuevo pero esta vez no habría segundo atardecer porque John se aseguraría de estar ahí aun cuando este tan lejos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario